Arturo, Mark y Fernán, tres estudiantes, descubren un libro que les enseña cómo sincronizar sus sueños. Inicialmente lo que comienza como un juego termina en la más fantástica e increíble aventura. Descrubren el mundo de los sueños lúcidos, donde pueden entrenar a la mente para crear y controlar sus sueños.
El punto secreto es el lugar donde se reúnen para combinar los sueñosde cada uno y donde nada es imposible. Nuevas experiencias como volar, respirar bajo el agua y un sinfín de situaciones que quisiéramos recordar al despertar lo viven noche a noche hasta que por diversos motivos, el punto de encuentro deja de ser secreto.
Dos nuevos invitados entrarán y convertirán todo en un infierno, porque sus sueños son únicamente pesadillas. El libro que una vez los dejó entrar a su undo, ahora no los dejará salir. Y lo único que vivirán será el terror de sus propios temores.
Jamás los sueños fueron tan reales. La cacería está por comenzar.
Eduardo Kees Verdurmen Díaz, nacido en Panamá, hijo de Roberto Verdurmen (holandés) y Edda Díaz Berna (panameña). Desde niño escribe cuentos cortos e historias fantásticas. Es Cantante, guionista y experto en efectos especiales, Eduardo Verdurmen es conocido por sus libros Rex Angelorum (2009) y Neirad (2010). Actualmente es líder de la banda de rock pesado REMDER, que recientemente lanzó su disco homónimo, y el cual incluye dos canciones del soundtrack de la película de Rex Angelorum que comenzará a filmarse en el 2011.
Para mi este libro habla sobre la desobediencia. Esa rebeldía juvenil de querer hacer algo sin importar las consecuencias simplemente por que es “Cool”. Cosas que no me gustaron.... Que no se tomará cartas en el asunto con respecto al Bullying que sufrían algunos estudiantes por parte de otros compañeros y peor aún que según el autor siendo una “Escuela católica” los padres apoyarán el código del silencio. A pesar de haber tenido mil y in advertencias de no adentrarse en ese mundo lastimosamente muchos están pagando las consecuencias
Una historia de fantasía oscura donde un libro es instrumento para experimentar sueños lúcidos. Un lenguaje juvenil, elementos de misterios, sorpresas, graciosos, seres oscuros como demonios, brujas, "unicornios" y demás. Entretenida lectura, unos cuantos detalles de edición, pero se disfruta. Al final nos deja con la incertidumbre para la segunda parte.
Al principio me costó un poco, da algo de vueltas aveces en cosas que no van al caso pero al final se iba poniendo más emocionante... El final es como para pegarle al autor por dejarte así... No soy muy fan de la prosa usando palabras tan tropicalizadas a lo panameño pues siento que si quiere salir internacionalmente, a otros lectores les costaría entender y no tendría ese auge fuera de Panamá.
Monseñor Joseph von Lanyi, obispo de Grosswardin (Hungría) a las 4 y media de la madrugada del 28 de junio de 1914 se levantó súbitamente al tener una premonitoria pesadilla donde el archiduque Franz Ferdinand le rogaba orar por el y su esposa, ya que habían fallecido en un atentado en Sarajevo. Horas después, ésta pesadilla se materializó. Son los sueños esa frontera inquietante entre futuro y presente, fantasía y realidad. Algunas veces los sueños se viven.
Eduardo Verdumen hace en esta novela una descripción de la vida de un grupo de adolescentes, que en la curiosidad intrínseca, se involucran en un aparente juego, que enmascara dentro de unos inocentes sueños, un onírico universo que depara momentos inciertos. Verdumen retrata la amistad, la energía adolescente y los desafíos que presenta el aventurarse en situaciones no recomendables.
El punto secreto 1 es una historia llamativa donde sus personajes te llevan a descubrir lo poderoso que puede ser un libro en las manos equivocadas. Los sueños lúcidos son uno de los temas que podrás encontrar en la trama, también, relatos sobre animales míticos como los unicornios. En fin, te gustará descubrir el mundo de los sueños y te intrigará el desarrollo de los sucesos a lo largo de la trama.
Bueno, este libro no me gustó. Vi que todo pasaba de manera tan forzada y la mayor parte de la historia se queda estancada, pasas las páginas y no pasa nada interesante o que haga que la historia avance y se desarrolle de manera más completa. La forma en que se enamora y se desamora el protagonista es tan inverosímil, también cómo de repente el autor deja a un lado a los amigos Mark y Fernán para concentrarse sólo en Arturo no fue muy agradable; otra cosa fue que al principio pintó al protagonista como un tonto y un desbocado y luego se convierte en alguien un poco más listo, no me lo creía, no me tragué a ese personaje. Los personajes fue otro aspecto que me molestó mucho, porque es como si no hubiesen tenido una personalidad y actitud que los identificara, puede que al principio sí dijera cómo eran pero siento yo, que no se las desarrolló a cada personaje, por ejemplo: como dije, al principio Arturo parecía un tonto y sus otros dos amigos los más listos... que se justifica por entrar a los sueños... pues no me parece, el físico sí pero que cambie tan drásticamente su personalidad, uno como lector no se lo cree. Sin duda le hizo mucha falta el desarrollo de los personajes, quizás si lo hubiese hecho, la historia del libro hubiera quedado un poco más aceptable a mi parecer. La prosa fue algo que me disgustó un poquito menos, o sea, entre tanta fantasía uno lograba imaginar bien lo que describía el autor pero cuando llegaba a los diálogos no me gustó no poder identificar qué decía cada quién, me guiaba por si alguien decía "Mors, no se qué..." o por las escasas veces que indicaba quién había dicho algo, eso pasaba cuando era un coloquio entre Mark, Fernán y Arturo, hasta que llegué al punto de decir que ya es irrelevante quién lo dijo, la cosa es que me enteré qué es lo que van a hacer, lo cuál me provocaba dejar el libro, pero como lo compré debía hacer valer mi dinero, además guardaba la esperanza de que mejorara algo en el final. Otro aspecto en la forma de narra o de crear el ambiente, fue que me dio la imagen de un embutido, quiso decir tanto, que si pasaban cosas extrañas que si alguien se le aparecía, o hacía algo extraño que sentí que era una pérdida de tiempo y tinta si al final no iban a encontrar el por qué, también que ellos tenían una rutina que aburre, ya uno se imaginaba que iba a pasar y lo peor es que el autor lo explica de nuevo, que si dice en un capítulo que sus ojos son de un color y lo cautivan, va y lo dice de nuevo en otro capítulo.
En fin, creo que este tipo de libros donde la gente se la pasa durmiendo, sueña cosas bonitas o feas y se les aparecen demonios, no son de mi preferencia, ya tuve la experiencia con Bellatrix de Diana C. Hernández. La verdad es que no era mi intención expresar tanto plomo con mi opinión pero es que necesitaba sacar de alguna forma todo el mal gusto que me dio esta lectura y enfrentar la desilusión que me dejo, pues tenía altas expectativas por leer una obra de este autor, ya que me han contado que otros libros son muy geniales, pero bueno en mi caso no fue así. Es posible que en el segundo libro se aclaren muchas cosas, pero dudo que haga el esfuerzo de conseguirlo; sí me ha quedado un poco de intriga en saber qué es lo que pasa, pero por otros motivos que ya he dicho como su forma de narrar y de construir personajes que no se les puede identificar como persona, me retiene el hecho de emplear tiempo leyendo la secuela.
Lo que me gusta de este autor es que la trama de sus libros ocurre en el territorio panameño y con palabras o frases del área. Este libro en particular me costó un poco al principio, pero me gusta la forma en la que se van desencadenando los hechos, un trio de chicos encuentran un libro que les enseña como sincronizar sus sueños, conocen un mundo creados por ellos donde se conectan a la hora de dormir, ellos aprenden a crear y sincronizar lo que sueñan esto se conoce como Sueños Lucidos, pero cada vez todo empieza a hacerse más caótico ya que empiezan a entrar más chicos. Todo parece ser perfecto al principio, pero esto acaba cuando entran dos chicos que no tienen sueños comunes, ellos solo tienen pesadillas y al estar todos conectados en el mismo mundo el caos es igual para los demás.