Una novela coral, una historia clínica terrible, una crónica mística pagana, un llamado de auxilio, un tratado de psicoanálisis sin hablar jamás de psicoanálisis, un larguísimo poema en prosa…Durante veinte años, Lucía Mazzinghi trabajó en un hospital neuropsiquiátrico de la ciudad de Buenos Aires. En Locas conviven relatos, historias de las pacientes, las reglas que inventan para darse un orden, la solidaridad revuelta en violencia, el aire tumbero y medicado de las salas, el humor a veces posible, las voces y los gritos. En este libro, que son muchos a la vez, Lucía Mazzinghi entrega una mirada extremadamente original sobre el mundo de la locura y un manejo único del lenguaje.
"Cama 24 me pide, me ruega que le asegure que no hay cámaras. Insiste. No para. No descansa. Busca, intenta construirse. Que la dejen de observar. Que alguien la mire."
Me gustan los libros que tienen su propia forma de contar las cosas o de estructura la escritura, como Saramago o Cortázar ponele. Este libro narra en una forma de cuaderno de campo. Me gustó.
Esa entrada es la que más me quedo dando vueltas, el sentirte atada a una existencia que no es la propia, y que justamente es su contracara.