En este tercer cómic oficial sobre el universo Assassin's Creed, el trío formado por Fletcher, Stewart y Kerschl abandonan la historia sobre Daniel Cross y su antepasado Nikolai Orelov para descubrir a Jot Soora, un empleado de MysoreTech, una compañía asociada con Abstergo Industries, que recibe un prototipo basado en en Animus mediante el cual conocerá a Arbaaz Mir, un asesino hindú, a través de un antepasado suyo.
En esta historia continuamos viendo la lucha entre Asesinos y Templarios tanto en el pasado durante el gobierno del maharaja Ranjit Singh como en el presente, donde se ve involucrado el joven Soora. Como nexo de unión tenemos la búsqueda de Koh-i-Noor, un artefacto legado por los antiguos dioses con un impresionante poder.
Sin entrar más en el argumento, me gustaría destacar como gran punto negativo de este cómic que a ratos se convierte algo caótico, de manera que en ciertos momentos resulta complicado seguir el hilo.
Aún así, la historia como tal es muy interesante e introduce algunos giros que relacionan esta narración con el resto del universo AC. Y por supuesto, como grandísimo punto a destacar tenemos la calidad del dibujado y lo que este supone: la oportunidad de conocer a un nuevo Asesino de una época hasta ahora desconocida. E incluso, podemos conocer a algún Templario también muy llamativo.