Una perfecta introducción para aquellos que no saben por dónde empezar a leer dramaturgia.
Esta obra de Elena Garro consta de un solo acto, una sola escenografía, y es en este minimalismo donde debe destacar la escritura. Y lo hace.
La cuestión es que no quiero hacerles spoiler, pero Un hogar sólido presenta un atajo de personajes de distintas edades. Todos están viviendo todos en el mismo sitio sin ventanas, sin decoración, sin tiempo, y poco a poco vamos descubriendo que son todos familia, aunque a veces no se reconocen, y que van llegamdo allí en diferente orden.
¿Y qué están haciendo aquí? ¿Qué les hizo llegar? Si les digo arruino todo.
Pero me parece un homenaje fantástico al más allá y a los lazos familiares. Presenta una concepción de la muerte -de trascender, de nuestro propósito en el planeta, de lo que es existir-, casi revolucionaria. Es ambiciosa sin pretensiones, reflexiva sin perder dotes de humor.
Es filosofía que hasta da gusto leer, y una maravillosa manera de empezar mi maratona de Guadalupe-Reinas.
⭐️⭐️⭐️⭐️ 4 estrellas