Durante la dulce y vapuleada decáda del noventa, cuatro hermanos se las arreglan sin sus padres en un caserón de Lomas de San Isidro. Forman una banda de covers, tocan en bares y recorren esa zona donde la Provincia de Buenos Aires puede parecerse a California, donde la pobreza y el fresco dinero nuevo se superponen. Gloria, la novia de Max, hermano mayor y líder de la banda, pasa a convertirse poco a poco en el centro del ecosistema familiar. Casi en paralelo, Gastón, amigo de Max, elige a la mujer equivocada, forma una familia y toma fotos de ese grupo de hermanos que hacen rock. esos precarios quilibros se verán modificados por la llegada de dos extranjeros.
Excelente novela debut. Hacía años que no aparecía una voz tan fresca en la narrativa argentina. Me encantó la estructura, a partir de dos narradores distintos que se cruzan con sutileza. Es particularmente buena la descripción de los movimientos físicos de los personajes, del sexo y de las personalidades en general. Me sorprendieron para bien las indicaciones temporales y espaciales, medidas, nunca gratuitas como en tanta literatura reciente sobre "los 90". Después detalles sin importancia como la manera de tocar el timbre o las comunicaciones entre los hermanos, están muy bien. Tiene una cosa bolañesca, de la parte del medio de Los detectives salvajes o de los crímenes de 2666, esos personajes bizarros y parias del mundo, que suma mucho. El contraste de personajes está muy logrado. Saludo a Hernán y Lolita de Momofuku por el descubrimiento. La edición tiene tres o cuatro erratas (tipeo). Un buen libro es aquel que te deja con ganas de leer más de ese autor.
Una familia disfuncional, cuatro hermanos a la deriva y el San Isidro de los 90s son el marco contextual que da Efecto Tequila para describir un tiempo que ya no está. Matías Amoedo, a partir de dos personajes, construye una historia que podría ser atípica en otro barrio del conurbano pero en la California argenta de la zona norte es, sin dudas, real. Con un tono sutil, sin solemnidad, ni descripciones pantanosas esta primera novela de Amoedo muestra un universo de personajes que describe una época y un lugar preciso. Más allá de los personajes principales -sujetos llevados por el viento pero también por un sueño de estrellas de rock- aparecen otros secundarios que integran el acervo sanisidrense. Familias católicas conservadoras y pacatas, marginales importados y gente de clase media que sobrevive en un ámbito endogámico contribuyen a describir con una mirada risueña pero devastadora una década marcada por la superficialidad. La casa de los cuatro hermanos – el escenario principal de la trama- se va desinflando, hilvanando así el abandono de los noventa. Gloria y Gastón, los narradores del naufragio, son testigos de un sálvense quien pueda tan ajeno como propio. Amoedo construye y desconstruye San Isidro, sus lugares, sus habitantes, sus costumbres. Los que vivieron en esos tiempos en el conurbano norte se van a identificar con los personajes y el contexto, los que no van a descubrir un mundo más heterogéneo que los prejuicios habituales. Efecto Tequila es embriagante en un sentido contradictorio pero no ambiguo: es la historia de múltiples frustraciones pero da la certeza que vivir (y sobrevivir) es una aventura constante. @martinkunik