mientras leía este libro escribí varios poemas. algunos vieron de él, otros de las cosas que hacía mientras dejaba de leer porque necesitaba evadirme. me hace pensar que “El escombro fluorescente” me ha gustado mucho y no me ha gustado nada. quiero decir creo que me ha gustado porque también es diferente, tiene algo raro y divertido como otros libros que he traído estos días. me gusta que la poesía sea así, rara. divertida. diferente. pero también quiero decir creo que no me ha gustado porque a veces necesitaba salir del texto.
en realidad todo eso no tiene que ver. me ha gustado porque, como digo, no es como otros poemarios y a la vez en un inicio me estaba decepcionando por no estar dándome ese cuento cyberpunk que prometía el sobrenombre. esto me ha durado toda la lectura si soy sincera. esperaba algo mucho más scifi. quizá aquí está mi desengaño: una idea previa que no se ha cumplido, no sé si la palabra es expectativas o solo una idea errónea por mi parte.
Sergio C. Fanjul escribe “Nuestra vida ahora es esto: Bronwyn, un viaje, un bucle, una fantasía ciberpunk. / Lo imaginaron algunos escritores de los 80: un futuro distópico / cercano, perfectamente verosímil, donde el desarrollo tecnológico desbocado convive con altos niveles de desigualdad / de pobreza” y no seré yo quien le quite la razón, el tono de estos poemas va más por este lado, el de la decadencia de la sociedad contemporánea y yo solo esperaba robots, cyborgs, mundos de píxeles y bytes y futuros desbocados por la IA.
es un poemario interesante y me ha gustado la lectura si dejo a un lado que no hablase de lo que yo esperaba, pero es verdad que creo que hubiera ganado llevando más allá este tópico del fin del mundo, la caída de la ciudad moderna, me hubiera encantado que fuera más futurista y punk. aunque me ha gustado todo el formato como de relato, vida-obra-milagros de Bronwyn y la mirada del yo poético.