Al principio tuve miedo de aburrirme, pero apenas pasados los primeros capítulos, no podía dejar de leer. Carlota, la protagonista, una mujer de carácter, que sabe lo que quiere y que no duda en hacer lo que sea necesario para alcanzar sus objetivos. Hasta se casará aún si no está enamorada, pero evitará hacerlo con algún otro que sus padres eligieran. En esos momentos de la historia, la ciudad de Manila, la entera isla de las Filipinas, está comenzando a bullir en aires de revolución y liberación. Lo que más me gustó es que il libro no cae en los clásicos tópicos de este género, que es el matrimonio forzado y el drama amoroso. Carlota se casa con su mejor amigo y si bien no es lo que esperaba, tampoco la trama gira alrededor de este hecho, sino en el contexto político y social de ese país. En mi caso, que como siempre digo, nunca he sido una muy buena estudiante de historia, este modo de conocerla y comprender muchas más cosas.
Lo dicho, un libro que les recomiendo, de una lectura ágil, que fluye, que hace que uno se evada, viaje en el tiempo y el espacio; y con una protagonista que vale, que convence.