Un enano maestro espiritual y su discípulo, un chico asesino. Un espía y su doble caníbal. Un médico incestuoso y su hija, fotógrafa que registra cada uno de sus encuentros sexuales. Un leñador tuerto, su mujer decapitada y sus hijos parricidas. Una crítica literaria perseguida por los personajes de una novela. Un escritor con el cerebro infectado en una sala de alienados. Seis historias se suceden. Las tramas, los planos de realidad y los protagonistas de cada una son autónomos pero se juegan con las otras cinco. Movidos por la nostalgia de la destrucción, los cuerpos y las relaciones, se tensan al máximo en una búsqueda de luz en la noche oscura del alma. La muerte de Dios, la búsqueda de Dios, un "momento cero" despojado de fantasía. Filicidio y parricidio. Incesto y antropofagia. La soledad del amor corroe la ilusión y transforma el desasosiego en una condena. En ese espacio metafísico, cuando todo se ha perdido, navegan los que apelan a una fe última en la vida. Si Cámara Gesell es la novela de la violencia social de nuestro tiempo, Terrible accidente del alma proyecta la violencia social en lo íntimo, en un gesto desesperado cuando el mañana se insinúa como naufragio. Guillermo Saccomanno compone una obra cuya actualidad es forma y trama de la historia moderna. Con los recursos de la literatura negra, ha escrito una novela religiosa que potencia la caída, el descenso al infierno, en una apuesta de máximo lirismo.
Nació en la ciudad de Buenos Aires en 1948 en el barrio de Mataderos. Para Saccomanno no existe el destino como determinación, ya que cada cual puede modificarlo según su deseo. Como prueba, apela a textos religiosos y ensayos existencialistas, una bibliografía que abarca desde el Eclesiastés («hay un tiempo para todo: un tiempo de vivir y uno de morir»), San Juan de la Cruz («llegar a la luz desde las sombras más obscuras del mal»), hasta Sartre pasando por Kierkegaard. Según sus palabras, el trabajo del escritor es principalmente escuchar y comprender.
En 1972 se inició como guionista de historietas, oficio que lo llevaría a colaborar con destacados dibujantes (Alberto, Enrique y Patricia Breccia, Leopoldo Durañona, Arturo del Castillo, Francisco Solano López) en publicaciones argentinas y europeas. Junto al célebre guionista Carlos Trillo compiló la Historia de la Historieta Argentina. Si bien en la actualidad se concentra en la literatura, no ha dejado de escribir guiones, argumentando para Domingo Mandrafina las series El Condenado, una saga protagonizada por un fugitivo de la cárcel de la Isla del Diablo, y Leopoldo, una historia fantástica que transcurre en Buenos Aires. Ambas series se publican en Argentina e Italia. También escribió el guion de 24 horas (Algo está por explotar), película dirigida por Luis Barone.
Después de un primer libro de poemas, Partida de caza, fue cuando se consagró a la narrativa. A partir de Prohibido escupir sangre, su primera novela (1984), desarrolló una vasta obra narrativa que supo conquistar lectores argentinos y europeos. Para Saccomanno la literatura debe provocar el efecto de la poesía que es un efecto de «satori». En este itinerario de escritura sus obras recibieron numerosos galardones: Primer Premio Municipal de Cuento, Premio Konex, Premio Nacional de Novela, Premio Seix Barral de Narrativa Breve, Premio Club de los XIII, Premio Rodolfo Walsh y dos veces el premio Dashiell Hammett.
Es colaborador permanente del diario Página 12 y de su suplemento Radar, donde publica comentarios de libros y artículos sobre poesía. En 2018 fue uno de los entrevistados en el filme documental La boya dirigido por Fernando Spiner.
Definición de este libro: CRUDO y esto me encanta, esa escritura sin escrúpulos que tiene Saccomanno es maravillosa, cada historia mejor que la anterior.
dato de color: Amo que tenga ese formato de varios capítulos cortos ya que te hace sentir que vas avanzando bastante cada vez que lees y te motiva a seguir.