En las cenizas es un juego de rol de acción sobre tablero que se juega en un libro. Utiliza una mecánica que te permitirá vivir aventuras usando una combinación de combates tácticos, toma de decisiones, elección de habilidades y personalización de equipo. Mucho más que un librojuego. Durante los combates jugarás cartas de acción en función de tus especialidades y te moverás por el tablero para combatir a tus adversarios. Deberás tener en cuenta las acciones de tus enemigos para buscar la estrategia óptima para derrotarlos.
Probablemente el mejor librojuego hasta la fecha publicado. Muchas decisiones, combates con tableros integrados, tres personajes diferentes que pueden sobrevivir o morir, cada uno con normas nuevas... Una maravilla. Largas tardes de diversión. Que viva el autismo.
Empecemos diciendo que no es un librojuego (como yo pensaba, y como se ha publicitado en más de una página web), sino de un juego de estrategia en formato libro con algún rasgo que lo asemeja a los gamebooks.
Bueno, pues tras la decepción inicial, digamos que se deja jugar. No es la maravilla que se ha dicho por ahí, pero se deja jugar. Las reglas tienen su gracia, los encuentros son más complicados de lo que parecen, y hay que partirse la cabeza para superarlos. Pero solo hay eso, encuentro tras encuentro tras encuentro. Subes de nivel, ganas habilidades, cambias de personaje, pero la historia es la que es: todo tortazos; ni un mal puzle, enigma o adivinanza que llevarse a la boca; ni siquiera un mísero dungeon. En fin, como dicen los ingleses, «just not my cup of tea», pero habrá gente que lo disfrute, seguro.
Ah, y hallé el encuentro oculto, que es una de las (pocas) gracias del juego. Pues muy bien.
He querido que me gustara mucho, pero por la razón que sea no me ha acabado de enganchar del todo. Es un muy buen Librojuego con una buena historia. Pero esta vez no era para mi. Muy recomendable igualmente.
El mero hecho de jugar sobre el libro a modo de tablero no es especialmente innovador. Los juegos de Hawthorne o el mismo Gloomhaven: Jaws of the Lion se basan en la misma filosofía (con menor portabilidad, claro). Sí reconozco la originalidad de ciertas mecánicas para sustituir el efecto del azar a través de la memoria o la "percepción", que dan un toque de atributos roleros realmente destacable. Lo que me estropea la experiencia es la simpleza de la historia, que se reduce a un mata-mata digno del Final Fight. No hay ningún otro tipo de prueba, interacción, conversación, ni nada que se le parezca. Por ello, en el momento que la novedad del cambio de personaje desaparece, el juego se queda bastante plano.