Este es un buen libro que crítica la filosofía detrás de la arquitectura contemporánea y del cómo sus planteamientos e ideas se ajustan en buena medida al ideario neoliberal. En especial de arquitectos como Zaha Hadid, Patrick Schumacher, Alejandro Zaera-Polo o Greg Lynn, así como de los grandes despachos de arquitectura (FOA, etc).
Los planteamientos teóricos que realizan los arquitectos no son un error, los hacen de manera deliberada para escapar de la crítica (y de la razón), para poder ejecutar sus proyectos sin grandes cuestionamientos. Recurren a diversos discursos como la cibernética; las ciencias de la complejidad y la emergencia; la filosofía de Deluze y Guattari; la post-crítica; el orden espontaneo, o la teoría del afecto, haciéndolos pasar como progresistas. Siendo que este tipo de discursos son despolitizantes y se ajustan a las demandas del mercado, lo que deja de lado cualquier tipo de cuestionamiento sobre su trabajo.
Es importante destacar que el autor realiza la crítica a este discurso de los arquitectos utilizando a Foucault para ello, por lo que su critica es el cómo la arquitectura facilita la creación de subjetividades neoliberales, es decir, sujetos ajustados a los dogmas del mercado. En este sentido, minimiza los planteamientos marxistas sobre el capitalismo y el neoliberalismo, señalando que no llegan a esta particularidad.
El libro es de fácil lectura y contiene diversos ejemplos de edificaciones (el cuartel de CCTV en Pekin, la fabrica de BMW en Leipzig, Ravensbourne College en Londres, la estación de New Street en Birmingham, el centro comercial Meydan en Estambulentre otros) y discursos generados por sus arquitectos. Lo que devela la ideología que hay detrás de los mismos.