Parecía que este libro de Agatha Christie iba a ser un "sin más" y me ha sorprendido!
Tiene un ritmo lento durante todo el libro, un misterio cimentado en unos personajes de los que te puedes fiar nada y menos, o esa sensación me ha dado a mi. Y a pesar de su poca acción, consigue cautivarme para seguir leyendo, es la magia de la pluma de Agatha.
Acudimos junto con Poirot a la petición de ayuda de su amiga, la exitosa escritora de misterio Ariadne Oliver. Esta se encuentra en una mansión ubicada en un pequeño pueblo inglés donde es la encargada de organizar un juego de "atrapa al asesino". Pero Ariadne tiene un mal presentimiento así que llama al famoso detective para que todo vaya bien.
Pero, pese a sus precauciones, el juego se torna real y atrapar a ese escurridizo asesino va a suponer todo un reto para Poirot y sus células grises.
La clave de este libro y por lo que definitivamente lo recomiendo tanto es por su final, ha conseguido sorprenderme muchísimo. No lo vi venir pero todo encaja a la perfección.
Así que si, otra gran novela de la maestra del misterio!