Si crees, este libro te dará razones para seguir creyendo. Si dudas, te hará enfrentarte a esas dudas. Y si no crees, bueno, tal vez después de leerlo te des cuenta de que la nada no tiene tantas respuestas como pensabas.
Este libro no es para endulzarte los oídos. No busca imponerte nada, solo ponerte frente a lo que muchos prefieren esquivar. La lógica, la razón, la verdad. Si te burlas, que sea con conocimiento. Si cuestionas, que sea con argumentos. Y si buscas, aquí hay algo que necesitas leer.
También es para los que creen que un tuit o un meme son suficientes para matar a Dios. Para los que aplauden a tiktokers ateos mientras creen que el universo se creó solo. Para los que necesitan pruebas de Dios pero confían sin dudar en su horóscopo o en las promesas de un político.
Este libro es para ustedes. Porque la verdad no se achica ante la burla y la razón no depende de tendencias. Aquí no hay filtros ni respuestas prefabricadas. Solo lo que hay que decir, aunque incomode.
Me gustó cómo Rigo abordó la teoría del origen del universo y cómo fue descomponiendo con lógica formal cada elemento. La postura hilemórfica tomista es muy clara en la narración del libro. Muy educativo. Ahora sí, recomendaría hacer un libro preintroductorio, ya que, aunque este simplifica algunos puntos, para una persona que no esté muy familiarizada con la ciencia o que no conozca los principales puntos de la filosofía, se le puede hacer complicado. No es imposible entender esta versión, solo lo digo para aquellos que requieren más refuerzo.