Un ensayo pionero y absolutamente oportuno que abre el debate sobre el creciente consumo de cocaína en España.
En las dos últimas décadas, el porcentaje de población que ha probado la cocaína en España se ha triplicado. El país se sitúa entre los primeros del mundo en su consumo.
Desde su irrupción a finales de los setenta, la cocaína ha ido perdiendo su estigma de peligrosidad y se ha convertido incluso en un reclamo publicitario. ¿Una rayita? aborda esta realidad y fomenta una conversación ausente, desde el hiperconsumo o la búsqueda del placer hasta la política internacional, en una sociedad que ha pasado de la condena moral a la normalización de su uso.
David López Canales (Madrid, 1980) es periodista. Tras haber pasado por diversas redacciones de periódicos y revistas, la última la de Vanity Fair, donde fue jefe de Actualidad y en cuyas páginas escribió por primera vez sobre Monzer Al Kassar, ahora colabora como freelance para diferentes publicaciones en todo el mundo. Durante los últimos años ha publicado en medios como El Mundo, El País, El País Semanal, Gatopardo o Newsweek, entre otros muchos.
Adora las buenas historias, ya sean sus protagonistas criminales internacionales, como en El traficante ─el primer libro que publica─, personas anónimas o artistas flamencos. Cree que todo el mundo tiene una gran historia por contar y para contar, y que la realidad es tan jugosa que supera con creces la ficción..
Lectura introductoria. Me parece lógico teniendo en cuenta que apenas tiene 108 páginas, pero quizá no debió venderse con un título tan ambicioso. Claramente no da respuesta a lo que pretende y tampoco parece plantear ninguna pregunta novedosa. El libro trata de incluir una pincelada de todas las variables relacionadas con la cocaína y su uso, desde su introducción en España, temas clínicos, legales, reflexiones……pero amor es que no se puede llegar a todo. Se siente conversación de after donde se sueltan datos imprecisos todo el tiempo. Dice no citar las fuentes para facilitar la lectura, no sé si esto es idea de la editorial o de quien,pero well….…sería todo un detalle hacerlo cuando tu libro se basa en un 80% en lo que “LOS EXPERTOS DICEN”. Y bueno, sé que soy muy pesada con esto pero dejar por escrito “un adicto lo es para siempre” estigmatiza y no hace falta que se siga diciendo, graciaaaaaas. Dicho esto, es un libro que puede estar bien como puerta de entrada al debate a aquellas personas que no tengan/hayan tenido contacto con el tema.
Los nuevos cuadernos de anagrama me gustan bastante y, de repente, descubrí este que me hacía, de forma directa, una pregunta que había pensado muchas veces: ¿por qué se consume tanta cocaína en España y no se habla de ello?
Muy entretenido, como un paseo ligero por la historia de la cocaína desde un punto de vista social, político y económico con buenas reflexiones al final. Incluye aparición estelar de Chus Lampreave y encima es de color rosa. ¿Qué más se puede pedir?
Este libro como ensaio funciona moi ben, aínda que a resposta á pregunta do título queda mais como provocación que como algo que o texto queira (ou poida) responder. Sobre os datos e cifras que se dan no contexto español, parecenme clave. Aquí o texto gaña moita forza política: baixa o debate do abstracto moral (“droga sí/droga no”) a unha realidade concreta, cotidiana e bastante hipócrita. Vivimos na nosa burburlla de farsa moral occidental: condenamos o consumo mentres sostemos economías, élites culturais e ritmos laborales que o favorecen. Fai, tamén, un percorrido histórico moi lúcido, deixando claro que a relación coas sustancias non é unha desviación contemporánea, senón algo estructural no humano. O que cambia non é o desexo de alterar a conciencia, senón quen controla, quen lexitima e quen paga o precio. O enfoque de xénero, ainda que breve, capata a esencia do que importa e mostra que non se consume nin se castiga igual segundo o corpo que consume, e que a narrativa dominante sigue sendo profundamente masculina. “La felicidad en la sociedad dopada actual es una cuestión exclusivamente individual” esta frase pareceume brutal, e encontreime relacionando todo esto co soma de Un mundo feliz, non tanto pola sustancia en sí, senón pola lóxica. Non se trata de ser feliz colectivamente, nin de cambiar as condicions que xeran malestar, senon de xestionar químicamente a insatisfacción para seguir funcionando. E que decir sobre a paradoxa de que antes se prohibían porque as drogas amenazaban a productividade, e hoxe é o propio capitalismo neoliberal o que empuxa a consumilas para soster ritmos inhumanos, hipercompetencia e autoexplotación. Non é que o sistema fracase en evitar as drogas: é que as necesita, aínda que finja rexeitalas. Ao acabalo quedeime con varias preguntas abertas na miña cabeza: -ata qué punto unha política de drogas realmente “aberta” pode existir dentro do capitalismo actual? -é posible unha relación non alienada coas sustancias ou sempre estarán mediadas por poder, mercado e control? -que diferencia hai entre drogarse para rendir e drogarse para resistir?
qué rabia, no responde a la pregunta, se repite muchísimo todo el rato y encima no profundiza nada sobre la situación en España. tampoco incluye referencias bibliográficas ni donde saca los datos. me esperaba muchísimo más.
Es verdad que plantea una pregunta concisa y no la responde mucho, pero a cambio los de Anagrama te regalan una muestra de cocaína que viene pegadita a la portada como las colonias o la mascarilla de pelo de algunas revistas. ¿Qué más se puede pedir?
El nombre me llamaba la atención. La temática, más, pese a que no he tomado este tipo de drogas en mi vida. Quizás sea por eso, por ese desconocimiento de la experiencia, por lo que quise leerlo y acercarme al tema. El libro me ha gustado, pero es cierto que el segundo capítulo siento que se desvía de lo que presenta la portada. Habla de drogas, de su evolución histórica, pero no tanto de España, que es lo que más cerca me queda. De todos modos, me ha gustado. La temática tiene su ya de por sí poder de atracción grande, que hable de ciertos ambientes en España también expone realidades que están ahí y que muchas veces ni nos damos cuenta. Me gustó mucho cómo se presenta el dilema de qué es mejor, si prohibir las drogas o legalizarlas bajo control, porque va mucho más allá del consumo. Otro aspecto que me ha gustado ha sido cómo la cocaína ha pasado de status, cómo ha ocurrido y cómo ha evolucionado en sectores sociales. Incluso trata el tema desde el punto de vista de la globalización y la era del rendimiento. Te lo recomiendo. La temática es interesante, puede aportarte datos guays (consumas, o no) y son poco más de 100 páginas.
Los cuadernos de Anagrama son geniales y lo son por su brevedad y capacidad de ser concisos...por eso quién llegue aquí buscando un análisis exhaustivo de la historia de la cocaína, no lo va a encontrar. Me ha parecido muy interesante y me ha gustado mucho porque es una buena puerta de entrada a una conversación pendiente, unas 100 páginas sobre un tema candente del que parece que no se puede hablar y que se trivializa pero no se acaba de normalizar...y hace falta ponerlo sobre la mesa y reconocer que es un gran problema. El autor explica a grandes rasgos el contexto sociológico y temporal de la historia de esta droga, sin dejar de mencionar muchas otras en sus reflexiones y además de hacerse muy ameno, ha habido momentos que he querido subrayar páginas enteras. Ha habido cosas que me han sorprendido y estoy segura no solo de que lo volveré a leer sino que seguramente me anime a profundizar más sobre el tema. Me quedo con la frase de 'la cocaína no solo es qué se consume, sino por qué se hace'...te hace reflexionar mucho sobre la sociedad actual, las políticas de prevención (y prohibición) de drogas y, aún no estando del todo de acuerdo con la postura del autor en algunos momentos, está claro que trata de exponer la situación desde diferentes puntos de vista. PD no os droguéis porfa
lo compré para intentar entender precisamente eso, porque en España se consume tanta cocaína. Para ser un libro de 100 páginas sé entiende bien sin ser excesivamente técnico y plantea debates algo incómodos sobre la droga pero sin llegar a imponerlos como si fuese algo estrictamente necesario los giros de 180 grados que ofrecen esas visiones respecto a lo que se hace a día de hoy en politica de prevencion del consumo de droga. Realmente creo que esa es la gran virtud del libro y lo que más me gusta de él, el constatar que existe un problema y que hay que empezar a mirarlo de manera clara y directa, no sé puntillas o sin hacer nada. poco más, no os drogueis un beso
Efectivamente no responde a la pregunta, pero creo que tampoco busca hacerlo, no es un ensayo y no profundiza mucho en nada pero pasa por encima de muchas cosas. Dibuja un contexto, una historia, factores que pueden influir…perfila el marco vamos. Si que hay alguna idea interesante, yo personalmente me quedo con abrir la puerta a la política de reducción de riesgos y lo que supondría. Sería un 3,5
Realmente no dice grandes cosas que uno no sepa y/o pueda imaginar (aunque yo reconozco que he descubierto detalles de historia interesantes), pero tampoco tiene pretensiones (cosa que se agradece) y como punto de partida para una reflexión sobre el tema del consumo de drogas, legales o no, en España puede estar bien.
Un análisis interesante, tiene datos y respuestas a lo qué es la cocaína, cómo surge su uso, qué se siente, etc. Pero este ensayo tiene algo mucho más importante: preguntas y una conversación social pendiente.
"Buscar el placer no implica solo encontrar aquello que da placer, físico o emocional, sino también aquello que palia el dolor"
Hace años que dí carpetazo al debate sobre las drogas. Nunca me interesó en exceso, sin embargo, es verdad que este libro abre líneas de discusión que en su momento no contemplé.
Anagrama ha hecho muy buen trabajo con estos cuadernos, los temas son interesantes, aterrizados a su realizadas y con unas líneas discursivas más que necesarias.
"Alcanzar la felicidad es imposible, siempre temporal, porque nunca se estará satisfecho ni en calma. La evasión resulta más sencilla (el gramo de coca cuesta lo mismo que la hora de un psicólogo), aunque no garantiza nada"
Lo dicho, me ha gustado. Lo recomendaría. Me ha hecho pensar en que la posición tremendista sobre las drogas es criminalizadora en exceso y que bueno no es para tanto, ¿no?
Dentro de que tiene algunas perspectivas muy biologicistas en cuanto al abordaje clínico, me ha gustado el análisis de qué implica el consumo a nivel ecológico y el cambio de la opinión social en España :)
“¿Una rayita? O un martes tonto, una presentación de algo -la sociedad hoy vive de networkings y presentaciones, todo en uno, porque todo tiene que ser nuevo, porque cualquier momento es bueno para celebrar, y en la sociedad de la productividad los límites entre trabajo y ocio se difuminan- que acaba con alcohol (siempre hay alcohol) y algo de coca. ¿Una rayita? O dos médicos en un hospital para resistir el agotamiento y estrés de la guardia. ¿Una rayita? O cualquier otra opción porque caben muchas más y todas son válidas y ciertas. ¿Una rayita?”
Me esperaba más, quizá como de otros cuadernos de Anagrama. Pero es lógico, el tema da para mucho y el formato tiene su limitación. Se agradece la puesta sobre la mesa del debate. Destacan la claridad, los ejemplos, los datos curiosos -y espeluznantes-.
Me ha gustado el libro. Lectura fácil y entretenida que consigue abrir debate. He aprendido bastante aunque te deja un poco a medias con ciertas cosas, también entendible por el tipo de formato del libro. El único pero es que me parece que contesta de forma muy superficial a la pregunta que se plantea en el título.
Este "ensayito" consigue lo que se propone: abrir un debate a través de un multiperspectivismo muy bien llevado desde el punto de vista didáctico. Toca muchos palos y aporta píldoras valiosas de forma sencilla y directa. Eso sí, en su didactismo opta a veces por un estilo directo en el que se pierde y se recrea, perdiendo fuerza en momentos puntuales. Aun así, es un buen inicio de la conversación. Lástima que no se le rebajase un poco el tono en la fase de edición (mal, Anagrama) para que se pudiese introducir como lectura en los centros sociales y educativos. Mientras tanto, para esferas más "adultas" me parece una herramienta básica de reflexión y debate la mar de útil. Muy recomendable.
Todo el ensayo me ha parecido interesantísimo. Podría sacar miles de conclusiones y reseñar muchas cosas, pero me quedo con la divertida anécdota que cuenta sobre Chus Lampreave:
"En aquella época la inigualable actriz Chus Lampreave asistía a la fiesta de un estreno de Valencia cuando se escabulló para buscar un teléfono y llamar a su marido Eusebio que estaba en Madrid. "¡Voy a probarla, que la pasan en bandejas!", le anunció emocionada. Él intentó disuadirla inútilmente, porque ya la conocía, así que solo le pidió que tuviera cuidado. Lampreave se quedó desilusionada. Decía que no le había hecho nada, que ella ya era así sin cocaína."
Ras i curt. Molt bon llibre introductori i planer. Referències frikis històriques, consum en termes generals i algunes concrecions que caldria desenvolupar. Tot i no respondre a la pregunta que el titol vesteix, penso que el llibre és un bon inici de partida, com bé diu: “no pretèn ser un assaig acadèmic i és un retrat inacabat”, però si que acaba fent reflexió de quin consum tenim o cap a on va. Tenint en compte que l’ésser humà porta consumint tota la santa vida.
“La materialidad la ha desplazado de la vida. Vivimos en el mundo de las cosas”
Bastante pertinente: la coca es causa y consecuencia de la sociedad de consumo («se consuman más drogas para sobrevivir a ese mundo»).
Y también el enfoque regulacioncita de las drogas, tras el fracaso de las políticas prohibicionistas. Hay que abrir el debate.
Este párrafo: «Ahora toda la vida es urgente. La prisa se ha introducido como un virus de nuestro sistema operativo. Y con ella, también, la prisa por salir de la prisa. Eso es también la coca: prisa. El ritmo de la sociedad hoy es el de la cocaína».
Buen recorrido por este tabú blanco, al margen del flujo de pensamiento y la argumentación, me gustó especialmente la relación y el fondo de analizar la propia sociedad.
Ayuda bastante la cantidad de datos científicos y los hechos históricos, para darle algo donde posarse.
Lo que más me gustó la explicación biológica/química de lo que pasa cuando te tomas una.