¿Qué tienen en común los poemas de Baudelarie, Silvia Plath o Leonard Cohen con los ahorcamientos para alcanzar el clímax durante la asfixia autoerótica? En un control rutinario en la carretera de entrada a Zaragoza, la Policía detiene un vehículo sospechoso. En su interior encuentran varios cerdos muertos y diversos instrumentos para desollarlos, algo extraño, pero no espe - cialmente preocupante... si no fuera porque en la boca de uno de los animales aparece un dedo humano. Laura Beltrán, la nueva subinspectora de la Brigada Provincial de Homicidios, y su superior, Santiago Herrera, un veterano inspector, se verán envueltos en un abanico de asesinatos que combinan el sadismo y los enigmas de la psicopatía con las inquietudes propias del comportamiento humano.
Óscar Bribián (Huesca, 1979) es un escritor español. Su obra narrativa abarca el género negro, el realismo, el terror y la fantasía. Fundó y dirigió la extinta revista literaria Oxigen (2002-2007), y sus relatos y poesías han sido publicados en más de una treintena de revistas literarias y antologías, tanto españolas como latinoamericanas
Thriller policiaco de trama bien planteada que comienza francamente bien, pero que se va desmoronando conforme se precipita (literalmente) al final. Una lástima, pues los ingredientes son muy buenos y, en líneas generales, se lee de un tirón. Reseña completa:
Tengo la impresión de que muchas historias de novela negra / policíaca están tan preocupadas por mostrar el carácter diferencial de sus personajes —esos detalles de la vestimenta, tics, fantasmas del pasado, etc.— que a veces distancian al lector de la realidad. De algún modo, establecen sin darse cuenta que su novela es, ante todo, una ficción. Óscar Bribián, en El sueño del depredador, parece osar tomar el sentido opuesto: sus personajes son tipos normales y están enclavados en un sitio normal. De hecho, la Zaragoza que nos presenta es palpable para cualquiera que haya vivido ahí. Algunas de las localizaciones me devolvieron, literalmente, a cierto lugar donde terminé perdido repartiendo pizzas... Esto hace que el lector se sumerja con un interés renovado en el trasfondo, sobre todo teniendo en cuenta que el autor trabaja en la policía, lo que le da un conocimiento de primera mano, y que, además, no tiene ningún problema en abordar la realidad contemporánea sin miramientos ni maniqueísmos. Esto no quiere decir que sus personajes sean anodinos. Todo lo contrario, gracias al desarrollo que hace de ellos, pausado pero continuo, se convierten en personas palpables a las que vas descubriendo poco a poco, como a las de verdad. Así, se genera un doble interés, por la trama y los personajes, que se ve satisfecho. De nuevo, el enraizar bien los pies en la realidad zaragozana no supone una limitación en El sueño del depredador, sino un terreno firme para que luego no se quiebre la suspensión de incredulidad cuando se adereza el planteamiento del crimen con pinceladas oscuras sacadas de, entre otras fuentes, los Mitos de Cthulhu. De esta manera, sin salirse del realismo del thriller policíaco y el marco de la novela negra, nos encontramos con una historia llena de detalles que fascinarán a los lectores que hemos crecido disfrutando de varios palos: momentos de terror, escenas de psycothriller, reminiscencias de un surrealismo siniestro... Sí que es cierto que la novela sabe a poco, en parte por su extensión reducida, en mayor medida por el ritmo trepidante al que se lee: la prosa de Óscar Bribián es una máquina que te sumerge en la historia y no te suelta. Así, cuando llegas al final, hubieras deseado que la cosa se prolongara todavía unos capítulos, que la cruda realidad hubiera dejado espacio a algo más. El consuelo que nos queda es confiar en que habrá nuevas entregas de esta serie. Los mimbres están ya bien puestos para crear un tapiz apasionante.
Leído en noviembre de 2014. Curiosos crímenes donde la poesía y el mundo biblioteca son bastante importantes a la hora de resolverlos. A las víctimas les acompañan poemas de Silvia Plath, Baudelaire o Blas de Otero. La ha escrito un policía en activo, quien hace un retrato bastante fiel de como debe ser el trabajo diario en el cuerpo policial en España. Esos detalles han sido lo que más me han gustado de esta novela negra junto a las menciones de lo importante que son las Oposiciones y el poseer estudios superiores para ascender dentro de la Policía. Reseña: http://pinceladasdeliteratura.blogspo....