Esta es la primera lectura que acabo dentro de la iniciativa #LeoAutorasOct de 2017 y no podría haber empezado mejor. Mucho y muy bien había oído hablar sobre Barbara Pym, así que partí con grandes expectativas y esta vez no me han traicionado: el libro me ha encantado. No es perfecto, posee conceptos que incluso parecen haber envejecido (más abajo hablaré de esto y lo matizaré), pero con todo, ha sido una lectura deliciosa.
COMPARACIÓN CON JANE AUSTEN. BARBARA PYM COMO LA AUSTEN DEL SIGLO XX
Sí, constantemente he visto a Pym comparada con Austen, tanto por lectores como por críticos literarios, y ahora que he leído un libro suyo veo que es verdad. Puede parecer descabellado que con solo un libro me atreva a afirmarlo tan rotundamente, pero los elementos que ambas autoras comparten son más que evidentes. Quiero señalar que esto no es malo en absoluto, sino curioso, porque es casi como experimentar con la idea de cómo serían los libros de Austen si hubiesen sido escritos en el siglo XX.
Los elementos en común son: un grupo reducido de personajes que se encuentran y desencuentran constantemente en su ciudad y otras, románticos malentendidos, ironía fina a la hora de analizar y hablar de la sociedad, transmisión de melancolía y comedia al mismo tiempo, un párroco guapete (en los libros de Austen los párrocos pueden ser guapos mozalbetes o gusanos desagradables, y en Amor no correspondido es lo primero), mujeres fuertes que cuando se quedan a solas se comen la cabeza, nuevas amistades dispares entre gente aparentemente opuesta y un final que se resuelve en la última página. Lo mejor es que Pym hace incluso una referencia en esa página final a un libro de Austen en plan "si en Mansfield Park ocurrió...".
Lo único que cambia es la época, finales de los años 50 del s. XX, y hay cosas que se ajustan a ello, pero por todo lo demás la fórmula es muy, muy parecida. Se palpa Austen. Y también se nota en el ritmo pausado de narración, en el que parece que en un principio no está pasando gran cosa, pero hay que profundizar, pensar como piensan los personajes. Y sí, pasan cosas.
¿CONCEPTOS ANTICUADOS?
Hay momentos en los que da ese regusto, pero ¡alto! Siempre que esto pasa me digo (y recomiendo) que hay que situarse en el contexto histórico del momento en que se escribió o se inspira el libro. Y aquí, a finales de los 50, con la II Guerra Mundial relativamente fresca y esa sociedad inglesa tan conservadora, pues como que tiene sentido.
Cuando empieza el libro da la sensación de que los personajes femeninos son como mujeres desesperadas a la caza de un marido, y es que en ese momento de la historia ser "la solterona" era todavía un tabú vergonzoso, un hecho que convertía a esas mujeres casi en parias sociales (ojo, que esto tristemente sigue pasando). Es extraño, porque en un libro de Austen esto puede parecer tan normal, sin embargo cuando hablamos del siglo XX ya nos crispamos, pero sí, ocurrió y sigue ocurriendo.
Confieso que yo misma me quedé un poco trastocada al ver a esas mujeres persiguiendo a un hombre desde el principio del libro, pero en seguida me situé en el contexto, me relajé y pude disfrutar de la novela. Según las vas conociendo y entiendes sus motivos para actuar de un modo u otro, todo cobra sentido.
PERSONAJES Y AMBIENTACIÓN
Los personajes femeninos son sin duda la gracia y la fuerza del libro. Desde su protagonista, Dulcie, que debe ser la mujer más positiva del universo, pasando por su hosca amiga Viola Dace, su sobrina la moderna, su vecina... y las muchas secundarias.
Los personajes masculinos no me han gustado tanto. En especial el galán, Aylwin Forbes, me cayó fatal desde el primer momento, lo encontré mujeriego, mezquino y con un puntito de falso. No me molestaba tanto el hecho de que las mujeres lo persiguieran, sino que lo persiguieran a él. Me cayó bastante mejor su hermano (el párroco).
Y la ambientación es sin duda es otro punto fuerte de la novela, además de los personajes femeninos. Es una de esas ambientaciones tan bien narradas que te transportan al momento y al lugar. Me transmitía mucha paz. Las calles, el clima y hasta el florero de la mesa de centro están tan bien expuestos que esta lectura ha sido casi un viaje al Londres de los años 50.
CONCLUSIONES
Es un libro que me ha hecho disfrutar muchísimo, que me ha tenido por completo sumergida. Mientras lo leía no podía evitar pensar en lo bien que quedaría una adaptación de esto, porque era en todo momento como si tuviera los escenarios y los personajes delante de mí. Aun con sus puntos débiles creo que es una gran novela, hecha para el deleite. Es verdad que el final me habría gustado que fuera otro, no me ha molestado que acabe en la última página (a Austen se lo perdonamos y sobrevivimos, ¿no?), sino que habría preferido otro desenlace para Dulcie que el que la autora le da. Pero el camino, conocer a los personajes y la escritura de Pym sin duda merecen la pena. Ahora necesito leer más cosas suyas.