Mi perfil de lector es: hombre, sesentón, jubilado, padre de dos hijos, aficionado al senderismo y a la lectura (sobre todo de novela histórica, y sobre todo de autoras).
Me ha gustado mucho esta novela porque está muy bien documentada, es ágil, los diálogos y las situaciones son realistas (aunque a veces parezca demasiado folletinesco no lo es; me gusta comprobar los datos históricos, y algunas "aventuras" de la protagonista, que parecen traídas por los pelos e inverosímiles, realmente parece que sucedieron así). La protagonista es Leonor (o, en occitano, Alienor) de Aquitania, madre de varios reyes, entre ellos nada menos que Ricardo Corazón de León, su favorito, y Juan Sin Tierra.
La novela abarca prácticamente toda su vida, desde la infancia hasta su declive y su muerte. Leonor es, en esta novela, una mujer apasionante y apasionada, una regente con más valentía, inteligencia, paciencia y falta de escrúpulos que muchísimos varones reinantes de su época. Se casó por amor, pero sufrió muchísimo al lado del bruto de su marido; hay algunas escenas, entre ellas una violación, que son muy duras de leer, y me salté varias páginas por ello, aunque no es violencia porque sí, sino que tiene una justificación. Tuvo muchos hijos, bastantes amantes, y muchos enemigos, participó en intrigas y hasta en varias guerras, fue administradora y estratega, y debido a los poderosos rivales que se hizo por defender la legitimidad de su reinado y el de sus hijos, tuvo que pasar años enteros encerrada en una fortaleza en unas condiciones que hoy llamaríamos inhumanas.
No quiero estropear la historia para ningún otro posible lector; solo diré que me ha gustado, me ha entretenido, y me ha enseñado muchas cosas sobre la vida en la Edad Media, las Cruzadas, y las luchas de poder entre Aquitania, las provincias que formaban Francia en aquel momento, Inglaterra y Tierra Santa.
Lo único que no me ha convencido demasiado es que la autora presenta a Leonor prácticamente como una mujer de diez, perfecta en todo sentido, bellísima, cultísima, listísima, fortísima, sin más defectos o debilidades que su preferencia por uno de sus hijos por encima de los demás, y su dureza y espíritu vengativo frente a sus enemigos (que, además, presenta como algo positivo, aunque en aquella época, pese a las guerras, a la mujer, y sobre todo a las reinas, se les inculcaba la conciliación y el perdón, y no el rencor y la vengatividad casi exageradas de Leonor).
A pesar de esta pequeña crítica, que es subjetiva y no afecta a toda la novela, es un libro que he disfrutado mucho, y que por tanto recomiendo a todos los amantes de la buena novela histórica (con la pequeña reserva hecha de algunas escenas de sexo y de violencia bastante crudas, que pueden echar atrás a espíritus sensibles).