Eran niños. Los arrancaron de los brazos de sus padres cuando tenían cuatro años. Los arrojaron al Monasterio. Los adiestraron en el uso de la espada y otras artes más sutiles pero igualmente letales. Lo hicieron de un modo tan salvaje que la mayoría pereció.
Solo quince sobrevivieron. Quince jóvenes que recibieron más dolor, más heridas, más brutalidad. Quince jóvenes que ignoraban el propósito de su sufrimiento. Quince jóvenes que no sabían que había uno distinto entre ellos.
Cuando los dejaron salir habían cambiado. Habían olvidado su pasado y el amor de sus padres. Habían perdido las dudas y el miedo. Estaban preparados para enfrentarse a todo.
Formado como músico y profesor, su actividad artística le ha permitido tocar con agrupaciones que van desde orquestas sinfónicas hasta grupos de jazz así como impartir clases en diversos centros. Pero su otra gran pasión siempre ha sido la escritura.
Ya desde muy joven comenzó a escribir relatos cortos y novelas que, aunque casi siempre se centran en ambientes fantásticos o de ciencia ficción, también exploran otros estilos totalmente distintos. En la actualidad combina su actividad docente y musical con la preparación de varias obras literarias.
La saga de la Piedad del Primero fue su primera obra publicada y constituye una síntesis perfecta de su estilo: una narración ágil, directa y sorpresiva que se desarrolla en un planteamiento de enormes proporciones abordado con un aplomo sorprendente. Los dos primeros números de la misma estuvieron nominados a los premios Ignotus en la categoría de "Mejor novela".
Además, ha colaborado en varias antologías de relatos y mantiene una intensa actividad reseñando obras en distintas plataformas.
Eran niños. Los arrancaron de los brazos de sus padres cuando tenían cuatro años. Los arrojaron al Monasterio. Los adiestraron en el uso de la espada y otras artes más sutiles pero igualmente letales. Lo hicieron de un modo tan salvaje que la mayoría pereció.
Solo quince sobrevivieron. Quince jóvenes que recibieron más dolor, más heridas, más brutalidad. Quince jóvenes que ignoraban el propósito de su sufrimiento. Quince que no sabían que había uno distinto entre ellos.
Cuando los dejaron salir habían cambiado. Habían olvidado su pasado y el amor de sus padres. Habían perdido las dudas y el miedo. Estaban preparados para enfrentarse a todo.
Bravo, bravo, bravo.. ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Me ha encantado. Hacia tiempo que no gozaba y me enganchaba con una historia a este nivel.
Su trama no es nada sorprendente, incluso en algunas cosas, trillada. Pero la dedicación y el enganche que supone desde la historia, mundo, personajes, peleas, ¡todo!, todo lo que pasa en el libro está llevado a un nivel de enganche para el lector que sólo puedo calificar de soberbio.
Lo he disfrutado muchísimo, cada momento, y es un no parar. No tiene pausa. Y diré que me han gustado mucho los personajes, si bien nos deja cosas sin explicar no le hace falta, estas tan sumergido en la trama que te da igual todo sólo quieres seguir.
El interés de qué va a pasar es buenísimo. Una grandiosa historia en la que la dedicación de su autor lo ha alzado como uno de mis favoritos.
"La piedad del Primero" es el debut de Pablo Bueno, una novela de fantasía de espada y brujería clasica con tintes de fantasía épica.
En una sociedad medieval, interesante, muy bien planteada sin meterse demasiado en lo que es worldbuilding, salvo dando información con gotero y falta no le hace dar más. Da la dosis adecuada y estás embriagado por pasar su páginas.
Varios niños con capacidades especiales son arrancados de manos de sus padres para ser sometidos a un entrenamiento inhumano. Muy pocos sobreviven, pero los que lo hacen, sirven al Imperio como árbitros o inquisidores para gloria del legado de Thomenn, el Salvador de dicho mundo.
En este imperio se halla un peligro mortal, las brujas. Capaces de controlar la voluntad que es el sistema de magia, como ningún otro ser y son una amenaza para la religión de Thommen.
El Monasterio es el lugar donde se entrenan a los más que sobreviven y los más leales y letales servidores del Imperio, los árbitros, protectores de la justicia. Entre los mejores de ese selecto grupo, los inquisidores, dotados de un poder y unas habilidades sin parangón y entrenados en el conocimiento de los oscuros secretos con los que podrán enfrentarse cualquier adversario.
Este es el mundo de "La Piedad del Primero". Una lectura soberbia que engancha a un nivel del que no puedes escapar ni parar.
Me ha gustado La Piedad del Primero y eso será evidente en la reseña que os ofrezco sobre la novela. Me ha gustado a tres niveles: como lector, como aficionado a la fantasía, y también como escritor que cultiva el mismo género.
Estamos ante un inmejorable debut de Pablo Bueno como novelista. Es su primer trabajo publicado y sin embargo adelanta un modo de hacer que le augura una gran trayectoria en este oficio. Se nota que ha currado en este libro, y mucho. El lenguaje está cuidado: el estilo es impecable y la fluidez narrativa muy notable.
Nos encontramos nada menos que ante la primera parte de una trilogía fantástica. 529 páginas que os adentrarán en un mundo de magia, intriga y acero. Páginas escritas con gran sensibilidad lírica en la que seréis desbordados por la música de las palabras. Pues la música es una de las pasiones de Pablo y eso emana en cada pasaje de la novela.
En cuanto a la trama: es sencilla pero no por ello desprovista de sorpresas. Un rasgo muy favorable es que el ritmo de la narración no se ve interrumpido por grandes descripciones. Para ambientarnos el mundo, Pablo va desgranando datos a través de las conversaciones de los personajes. Poco a poco, y sin dejar de avanzar en la historia, nos iremos haciendo una idea de las naciones que componen el mundo, así como los poderes militares y religiosos que dominan el Imperio.
Destacar que en la Piedad del Primero el pasado es importantísimo, pues la trama de fondo de esta primera entrega es la interpretación que dos facciones (inquisidores por un lado, brujas por el otro) hacen de un mismo personaje: Thomenn, el hijo del Creador. La visión de este salvador ultraterreno, su vida y muerte, definen el Imperio en el que viven los personajes. Justifican a su vez la posición de las clases privilegiadas, así como el derramamiento de sangre de los que no acaten este orden social. ¿Os suena? Sí, la ambientación de la novela es claramente la baja edad media europea. Os resultará conocida y a la vez nueva, a través de símbolos como El Roble o el particular enfoque que Pablo da a la magia, llamada en la novela “La Voluntad”. ´
La Voluntad me ha resultado una manera muy práctica de resolver uno de los grandes temas en una novela de fantasía como es la magia. En principio, todos los seres humanos poseen este don. Las brujas tienen una sensibilidad especial para con la misma, pero no son las únicas que la pueden dominar. Los cinco inquisidores que llevan la trama son instruidos en La Voluntad como parte de su educación en el Monasterio.
Enlazo con otro rasgo que me ha encantado, y es el de la educación, pues entiendo la presente novela como una reflexión sobre el tema. Por ejemplo: 1 La magia es algo que se educa y se entrena. 2 Todo el primer tercio de la historia rodea el adiestramiento de los personajes. 3 La lucha entre El Imperio y las brujas es ante todo una contienda por imponer las respectivas visiones de la misma historia. 4 Y la propia trama no es sino la evolución de Marc, y como poco a poco la experiencia vital va poniendo en tela de juicio unas verdades que sus mentores han puesto mucho ahínco en inculcarle. Como lector, tienes un punto de vista privilegiado y superior al del personaje, lo que en mi caso ha hecho que empatice mucho con el mismo, deseando que por fin abra los ojos y se dé cuenta de cómo es el mundo real en el que vive.
Al fin y al cabo, La piedad del Primero narra la infancia, adolescencia y juventud de Marc y el resto de inquisidores. Un elemento muy potente es también la relación de los personajes. La camaradería que mantienen al haber pasado por las mismas penurias. La forma en que se emborrachan juntos y van conociendo el misterioso universo de la mujer… En fin, es una visión muy humana con la que me he divertido mucho. Pero que no se preocupen las lectoras, que en la Piedad del Primero las mujeres no son una simple comparsa de los personajes masculinos. Si hay personajes con poder y además con carácter, son las brujas… especialmente una de ellas que sale hacia el final de la historia y que personalmente me conquistó. Pero hasta aquí puedo leer…
El mundo en el que transcurre la historia es tan crudo y violento como puede ser un mundo medieval. Violencia, tortura, abuso por parte de los poderosos y total impotencia judicial para los más desfavorecidos… Mundo que contrasta con la visión de los personajes, que es la visión de una persona joven y vital. Inocencia que será puesta a prueba en los diversos episodios que los jóvenes inquisidores tendrán que enfrentar, resolviéndolos cada uno a su manera hasta alcanzar la madurez. Y uno de mis pasajes favoritos es el momento en que das cuenta que los personajes han cruzado esa línea imaginaria que divide al niño del hombre: momento en que las virtudes de los jóvenes inquisidores se van transformando hasta convertirse en defectos. ¿Pues no es eso la vida? ¿El lento abandono de nuestra inocencia y el eterno peligro de ser devorados por nuestro propio carácter?
Tal y como os comentaba me ha gustado mucho esta historia, supongo que por motivos subjetivos.
El primero es que me motiva que un autor español pueda escribir de una forma tan limpia y cuidada, y sin embargo dotada de la emoción necesaria en los pasajes clave.
El segundo es que este autor escribe fantasía como yo, y además un tipo de fantasía que se toca en muchos puntos con mi propia manera de entender el género: el equilibrio entre lo propiamente fantástico y la crudeza de lo humano, el papel de la educación y la música, el intento de recrear el mundo en que transcurre la historia a través de la visión de los personajes.
El tercer motivo es quizá que toda la historia me la he imaginado como un manga que se iba dibujando ante mis ojos. Personajes visuales, fácilmente definibles. Acción bien narrada que transcurre con vívida fluidez. Ausencia de reparos por parte del autor de recrear el sexo o las escenas de sangre y casquería. Y la sensación de estar leyendo para evadirnos de nuestra propia realidad, y por el simple apego que tenemos a los personajes.
En este sentido, aunque el corte de la trama sea bastante clásico, el autor presenta rasgos que me han parecido absolutamente originales. Tímidos aún, pero que espero que se desarrollen a medida que va escribiendo, pues para mí aparece en esta primera novela no sólo con buenos hábitos literarios, sino sobre todo con un estilo propio, que es lo más difícil.
Finalizo dando dos motivos para leer la novela: porque está bien escrita, y porque os lo vais a pasar bien leyéndola. ¿Quién da más?
La piedad del primero es un pequeño milagro de la literatura fantástica de estos ultimos años. Un ejemplo de alquimia literaria magistral. Y es que usando elementos muy trillados en la épica fantástica, Pablo Bueno ha conseguido una obra con muchísima personalidad. A mí, por lo menos, me ha entusiasmado.
Se nota el trabajo que hay detrás de la creación de el mundo y de como ha integrado estos elementos comunes para conseguir un resultado único. Son los detalles los perfilan esta historia, fusionando multitud de referencias en algo grande. El vestuario de los protagonistas, las fórmulas de saludo, un ambiente inquisitorial medieval y una religión muy detallada e integrada en la historia entre otras.
Los protagonistas al principio son unos clichés andantes pero según avanza la novela se obra la magia y van a ir ganando personalidad y mucha carisma (unos más que otros).
No encontrareis personajes con muchas tonalidades de grises entre estas páginas porque la piedad del primero habla de la lucha del bien contra el mal, la justicia frente al abuso de los poderosos. Y el protagonista reparte justicia que da gusto. Aunque a veces se vuelve un poco gris, suele ser o muy claro o muy oscuro.
Hay algo muy curioso. Hasta bien pasada la mitad de la novela no hay un objetivo claro en el desarrollo de la historia. En otros libros sería un punto negativo. Pero aquí simplemente no lo echas de menos.
Aunque, a pesar de mi entusiasmo, la novela sí tiene algunos fallos. Hacia el final de la novela hay una parte que rompe un poco el ritmo y algunas acciones quedan algo forzadas. Pero es que es tan entretenido y desprende tanta intensidad que estos errores quedan en un segundo plano.
Aunque hay un inconveniente inperdonable. La segunda parte aún no está publicada. Y el final te deja con ganas de más. A partir de ahora la palabra de Pablo Bueno es ley.
Desde hace años la fantasía más clásica dejo de interesarme demasiado, mis gustos se fueron a un estilo más oscuro, donde existen matices entre el blanco y negro. Pero he de reconocer que este libro a pesar de ser muy muy clásico, me ha dejado buen sabor de boca.
La historia no es sorprendente ni innovadora, pero esta trabajada con tanto mimo y detalle, que es complicado no verse inmerso en ella.
La ambientación también es magnifica. Crear un mundo desde la nada no es nada sencillo, o más bien diría que crear un mundo sólido es complicado, pero Pablo Bueno sale muy bien parado del envite.
Su prosa también ayuda y mucho a engancharse a la historia. Sorprendente que esta sea la primera novela del autor. Sin duda si sigue su progresión y tiene un poco de suerte, puede convertirse en un grande del género.
La novela por supuesto tiene sus contras. Para empezar la parte final creo que podría estar más trabajada y te quedas con la sensación de que los acontecimientos suceden de forma algo forzada.
Que en realidad te quedes con la sensación de que has leído dos libros en vez de uno no sé como valorarlo. Para mi gusto creo que debería haber cohesionado de una forma mejor ambas partes.
En definitiva es un gran libro de fantasía épica y creo que si le dais una oportunidad os gustará.
Como en todas mis aportaciones os dejo el enlace a mi blog por si alguien quiere darle un vistazo a la reseña que he escrito.
Un inicio curioso, aunque demasiado estirado, personajes y trama interesantes. Hay cierta subtrama (que acaba siendo la principal) que me ha cortado bastante el rollo y de hecho le he bajado media estrella por eso.
El final me ha dejado frío, no va con el ritmo de la historia, media estrella menos por ello.
Me ha gustado mucho la forma de contar la historia, para ser primera novela tiene un nivel de lenguaje muy alto. Es cierto que hay una cantidad enorme de páginas pero vale la pena.
Si os gusta la fantasía épica y los juegos de rol, vais a disfrutar MUCHO esta novela.
Muy recomendable para ese tipo de público. Fantasía épica con grandes dosis de aventuras.
Francamente, aquí ha llegado mi segunda decepción lectora del año. Y no, no se puede decir que "La piedad del primero" sea una mala novela, en absoluto. Pero es que, pese a algún buen par de detalles y unas claras buenas intenciones, se trata de una novela más, del montón. Básicamente son tres los problemas de la novela. El primero y principal es de ritmo narrativo -mal sostenido, errático y con poco brío-, que lastra la lectura. El segundo la construcción de personajes, con un dominio bastante torpe de los estereotipos. Y por último es el baile a dos aguas, totalmente descompasado, entre dos estilos de fantasía; "La piedad del primero" es una novela que, y disculpen ustedes los anglicismos, pretende pertenecer a la corriente Grimdark, y acaba perdiéndose en el young adult. Resumiendo, una novela que al lector de literatura fantástica no le desagradará en absoluto, e incluso podría tener un público entusiasta entre los lectores más jóvenes. Pero para lectores veteranos con mucha lectura en la mochila resultará insatisfactoria. Sea como fuere, y sobre todo gracias al último tramo de la novela -a pesar de pecar de caer en un topicazo argumental-, le daré una oportunidad a la continuación (que parece escrita, o bien por una persona distinta, o bien con una diferencia de años).
Me ha atrapado sin remedio, he devorado cada una de sus páginas y las he disfrutado todas ellas. Hacía tiempo que no disfrutaba tantisimo con la Fantasía épica.
No puedo menos que recomendarlo con todas mis fuerzas porque es muy muy bueno.
Estoy deseándo tener entre manos el siguiente para ver cómo sigue la historia.
Me gusta mucho el planteamiento y el trasfondo, social y moral, de la historia, además de los personajes. Bueno tiene una prosa más que competente, fluída y sabe sacar gran partido de los diálogos. Le resto alguna estrella por un inicio que no acaba de funcionar del todo y un desenlace anticlimático, pecado casi mortal en un cliffhanger. Tiene un pequeñísimo componente romántico que podría haber sido llevado con mayor sutileza... pero eso es una fobia personal, no se lo tengo en cuenta.
En resumen: lo recomiendo de verdad. Si os gusta la fantasía épica es un libro a no dejar escapar.
Me ha costado bastante entrar en la novela. La primera parte, la de la "educación" del protagonista me ha resultado un tanto artificial y poco fluida, con escenas demasiado inconexas entre sí y sin una dirección concreta. Luego la cosa va mejorando y el ritmo gana consistencia, ofreciendo una aventura bastante interesante. Desde luego, leeré las siguientes entregas.
La piedad del Primero es el debut de Pablo Bueno, una novela de fantasía a caballo entre la espada y brujería y la fantasía épica. En una sociedad medieval, los niños con capacidades especiales son arrancados de manos de sus padres para ser sometidos a un entrenamiento inhumano. Muy pocos sobreviven, pero los que lo hacen, sirven al Imperio y a mayor gloria del legado de Thomenn, el Salvador.
La novela tiene un inicio y estructura clásicos en el mundo de la fantasía: protagonista arrancado de sus padres de joven, enviado a una suerte de “escuela”, entrenado más allá de los límites humanos, etcétera. Sin embargo, Bueno no se deleita especialmente en esta parte de la novela y se la ventila con relativa rapidez y eficiencia.
ME ha gustado mucho el libro. Es bastante novedoso y original, pues uno de los temas que me llamaron la atención es la ambientación en la introducción de la trama, pues se enfoca mucho en la época griega, concretamente tomando elementos de Esparta, simplemente cuando el libro da inicio en el reclutamiento de 60 niños de 4 años de edad para formarse y trabajar para el estado. son tratados con una brutalidad extrema, que al final sólo 15 de ellos sobreviven; de ellos, sólo 5 son calificados para convertirse en inquisidores o en algo inferior. Los inquisidores están dedicados a servir al imperio. Seguimos esta historia a través ded los ojos de 5 protagonistas, conocemos sus personalidades, sus deseos, anhelos, y su evolución a lo largo del libro. Pero como en todo tipo de libros que tocan estos temas, nos damos cuenta que tiene que existir algo negativo dentro de todo esto, y eso es la traición o la verdadera razón que hay con todo esto. Marc deberá descubrirlo, pues es uno de los protagonistas más importantes. es cierto que el libro fue muy introductorio, pero en ningún momento me aburrió, y la acción comenzó a tomar vuelo a partir de la segunda mitad del libro. Aún así lo recomiendo mucho.
Si esta es la ópera prima de D. Pablo, realmente tiene futuro: a muchos con más nombre les hubiera gustado que su mejor trabajo fuera así. No es que todo sean rosas y flores, algún pequeño borrón hay aquí y allá. Sin querer empañar las cuatro estrellitas con que he valorado la novela, no me imagino leyendo "un viejo tomo"; el ascenso de nuestro protagonista entre la segunda y tercera parte es, virtualmente, inexplicado; dos objetos de importancia (trato de no destripar nada) parecen las monedas de un prestidigitador en un cierto momento...
Tonterías: la novela, pasado un inicio un poco más irregular (las primeras 30 páginas, calculo), engancha a base de bien, está escrita con solvencia y, aunque muchos temas ya han sido vistos (la formación del héroe, la imposición de un pensamiento único, etc.), la ambientación es original y les da un barniz nuevo.
Pequeño problema... o es una primera parte (me apostaría algo) o el final es realmente extraño :(
Waaw!! Tremendo el final, llegué a un punto en la tercera parte del libro que me estaba disgustando un poco la dinámica de viaje, pero a falta de 100 páginas para el final mete un giro (brutal) y coge una dinámica cojonuda la verdad. En general el libro me ha encantado es un claro 4.5, lo mismo que le di al imperio final de Brandon Sanderson (este me defraudó un pouquiño por que iba con expectativas insuperables). El libro empieza de una manera muy muy chula, hace un desarrollo de personajes muy chulo y acaba con un final de bombazo que me ha encantado. Ya tengo el segundo y no tardaré en ponerme con él.
Deberían de permitir poner una estrella especial a un libro al año o como mucho dos y creo que la mía se la llevaba este. De largo lo mejor que leído este año y no sé si el pasado, insuperable y mucho más interesante a cada letra que pasa. Voy a por el segundo y seguro que a por el tercero. Debería de ser lectura obligatoria. Si al final mi hermana se atreviese con un libro de fantasía sin duda este hasta a ella le iba encantar.
En el seno de un poderoso imperio que representa a la única civilización digna de ese hombre se halla un peligro mortal: las brujas. Capaces de controlar la Voluntad como ningún otro son una amenaza herética para la religión de Thommen, dogma imperial. El Monasterio es el lugar donde se entrenan a los más leales servidores del Imperio: los árbitros, garantes de la justicia y la ley. Entre los mejores de ese selecto grupo surgen los inquisidores, funcionarios dotados de un poder casi ilimitado y conocedores de oscuros secretos con los que vencer a cualquier adversario. Incluidas las brujas. Este es el mundo de La Piedad del Primero.
El título evoca a la dura prueba del primer Emperador, llamado el Piadoso, que tuvo que dar muerte a Thomen, hijo del Credor, para acabar con el sufrimiento que padeció a manos de las brujas.
Maltrato infantil y fantasía (casi) oscura
El punto de partida de La Piedad del Primero es el secuestro de varios niños para servir a la Inquisición. El autor va narrando el paso de los años y la dureza de las pruebas con exquisito gusto por el storytelling y sin recurrir al bombardeo de información. A medida que los aspirantes (niños) mueren, la riqueza de los detalles se va incrementando. Y es entonces cuando nos presenta a los personajes.
Este es un punto a favor de la novela. La lógica dicta que los personajes deben aparecer de inmediato para que el lector no se pierda. Pablo Bueno primero nos introduce en la historia, y los que sobreviven a sus primeras páginas formarán el grupo de personajes. Así nos mete de lleno en la violencia de esta escuela de inquisidores, presentando poco a poco el mundo. Sin prisa y con elegancia.
Este cuidado también se puede apreciar en pequeños detalles de la novela, como son los preparativos de los viajes, la descripción de los escenarios antes de una lucha o la información sobre un nuevo personaje. Todo en La Piedad del Primero huele a docencia. El autor va anticipando al lector para lo que viene a continuación, sin saturarle.
El tono de la novela es oscuro, en consonancia con la nueva corriente de grimdark, lo que aumenta su interés al distanciarse del clásico Bien vs Mal; sin embargo, el lenguaje o las situaciones planteados tienen ciertos matices que suavizan esta oscuridad. Se detecta cierto aire de no querer propasarse para no alejarse de un público adolescente. Aunque es de agradecer que se presenten personajes oscuros y de moral ambigua.
El protagonista, y otras gentes
Mi único problema es con el protagonista, Marc. No porque no me guste sino por dos razones: su presencia vuelve invisibles a los demás y su traumática infancia no parece haberle afectado. Cada vez que Marc están en escena parece absorber a quienes hay a su alrededor. Hay mucho cariño del autor hacia su personaje principal (aunque no tenga reparos en provocarle dolor). Y no deja de recordarnos lo extraordinario que es. Eso hace que los secundarios, algunos como Gaulton, Melquior y Hollis son muy interesantes, pierdan calidad cuando es Marc quien toma las riendas. Digámoslo así: si en el párrafo no está Marc, los secundarios brillan. El caso se vuelve más dramático con los figurantes, esos personajes menores que a veces no tienen ni nombre: o son obedientes, o son enemigos. Carecen de ningún tipo de criterio propio.
Respecto a la traumática infancia. Le han torturado (mucho, mucho) arrebatado cualquier sentimiento de afecto y le han adiestrado con dureza y fanatismo. Y transcurrido el aprendizaje, resulta que se vuelve un tipo con un deseo de la justicia (en un sentido universal, no la del imperio) con tendencia desobedecer o salirse por la tangente. Dentro de la lógica del personaje, es asumible que tenga sus dudas, sí, pero respecto a los métodos de impartir justicia, no los objetivos. Además, está muy necesitado de afecto. ¿Por qué aspiras a ser amado por unos campesinos que no conocen la oscuridad que tú persigues? No puedes ser inquisidor y salvador al mismo tiempo. Eres una figura de autoridad, eres ley. Confórmate con su obediencia.
La belleza del trasfondo
El punto fuerte de la novela es lo que rodea a Marc. Las historias de otras misiones, otras gentes, otros lugares. El mundo que Pablo Bueno ha creado para La Piedad del Primero es muy completo y rico en detalles. La administración imperial está bien definida con unos pocos detalles. Los enemigos exteriores se pincelan con unos pocos trazos, y luego se detallan gracias a testimonios. El mundo medieval no innova, lo que favorece una comprensión inmediata. Y hay que destacar la religión de Tommen y toda su simbología. Muy bien trabajada y muy bien integrada en la sociedad. Es una religión que no decora, sino que impregna. Entra en consonancia con la sociedad.
La mejor escena del libro es, sin duda, la reunión en la taberna tras haber completado las primeras misiones inquisitoriales. Allí, gracias a un astuto uso del diálogo, el autor nos describe otros lugares del mundo en un formato de historias dentro de la historia. Como si fueran pequeñas noveletas incluidas en el libro principal. Aquí hay un derroche de creatividad, imaginación y resolución de problemas perfectamente acorde a cada una de las personalidades de los secundarios. Un aplauso para el autor.
Una novela muy muy entretenida que me ha tenido enganchado desde el primer momento. La ambientación es una pasada y no se entretiene mucho en ningún aspecto demasiado llevándote a una inmersión muy intensa en el mundo de la novela. Muy recomendada y pese a sus 500 páginas se lee volada.
Mientras que lo lees te da la sensación de que todo lo que sucede ya lo has leído en otros libros. Pero te da igual, estas tan inmerso en la historia que carece de importancia.
Los personajes parecen sacados de una plantilla de "personajes de fantasía épica". Pero funciona, todos ellos se ganan un hueco en tu corazón.
Tiene unos ligeros (y puntuales) momentos donde la narración se vuelve un poco pesada. Pero no rompe el ritmo.
Lo recomiendo encarecidamente. Lástima que haya que esperar para los siguientes libros.
P.D: le iba a poner 4 estrellas, pero al enterarme que era su primera novela, creo que se merece una estrella extra.
4,5/5 Aunque tiene algún altibajo en el ritmo, todo lo demás está perfecto: fluidez general, personajes, descripciones, luchas... Es una historia que crea intriga, que te engancha, y cuyos personajes se muestran en diferentes estados de ánimo y cambian sus tipos de relaciones, lo que genera una alta comprensión. El nivel de lenguaje es muy alto, sobre todo para ser la primera novela de este autor. Además, tiene cierto aspecto con el que puedes identificar la propia historia de los humanos y eso es un plus. Por lo dicho, recomiendo altamente su lectura. ¡Pruébalo!
3,5 sobre 5. Me ha gustado la historia, la ambientación y los personajes (un tanto estereotipados algunos de ellos hay que admitirlo) y aunque por momentos he notado ciertas bajadas de ritmo en la historia, el tono general es bueno. Ademas hay ciertos misterios que no se desvelan que te dejan con ganas de leer la siguiente novela. ¿quien es el el organista del monasterio? ¿y los monjes de negro? ¿es realmente Marc el hijo del ...?
Es hora de añadir un review, ahora que ya me lo he acabado.
Para comenzar diré que al principio no me convencía mucho, de hecho le habré repetido a Pablo mil y una veces que cuando acabase el libro le comentaría cosillas, que había visto. Cosas que, por otra parte, me parecían normal, quizá, en un escritor novel.
He de aclarar que para nada el libro me dejó insatisfecho y recalco, en ningún momento. Quizá fui muy ingenuo, y me dejé llevar por ese "prejuicio" sobre el escritor novel al que estaba leyendo.
Pensaba, buf, eso se lo tengo que decir a Pablo, madre mía, que fallo ahí.
Pero yo me equivocaba, cada capítulo, el libro evoluciona va a más, sin que el lector se de cuenta. Crece, se mete en tu cabeza, ves los errores, pero no los aciertos, y te "engaña" para que pienses que estás ante algo bueno, pero que quizá podría ser mejor.
Cuando se acerca el final del libro la mente te explota y comienzas a hilar lo que el escritor ya iba hilando, recuerdas el principio, la mitad, el final, te das cuenta de lo errado que ibas. Yo me quedé un rato pensando "Que H*** DE P*** es..." (pídele perdón a tu madre de mi parte :D), y sí, admití entonces que me la había colado que me había metido un gol descomunal. En ese momento parecía que toda la historia desde el principio se había vuelto a reescribir para que yo comprendiera en ese momento lo que había estado leyendo desde la primera página, donde arrebatan a un niño de los brazos de su madre.
A pesar que muchos dirán y diréis que no es un libro de 5 estrellas y que quizá estoy un poco condicionado, yo opino, y creed cuando os digo que nada de condicionamiento, ya que me gusta ser objetivo; que este libro se merece las 5 estrellas, y ya estoy esperando a hincarle el ojo al siguiente.
Y no tengo mucho más que decir a la palestra, más que darle las gracias a Pablo, gracias por hacerme disfrutar mientras leía, y además, una segunda vez en diferido de todo el libro cuando me di cuenta de toda la orquesta montada. Genial, maravilloso, gracias, de todo corazón.
Creo que esta ha sido la primera novela de fantasía española que he leído, y he tenido suerte con la iniciación. Hay algo en las descripciones, en el carácter de los personajes, que me ha resultado cercano, y lo he disfrutado. Estaré más atenta en el futuro a la literatura patria.
La piedad del Primero cuenta la historia de Marc y sus compañeros, unos niños entrenados desde su más tierna infancia en condiciones durísimas con el objetivo de convertirlos en Inquisidores, protectores del Imperio y su más alta autoridad.
A lo largo de la novela, que es la primera de una trilogía, se nos presenta el mundo de ese Imperio y sus habitantes de forma sencilla y entretenida. Sin embargo, tal vez porque es el primero de una trilogía, el ritmo me ha resultado irregular, con pasajes muy lentos donde la trama se paraba en seco, y otros realmente interesantes. Esto ha hecho que me costara entrar en el libro. Otra cosa que ha ido en contra de la novela es la misma trama. El argumento es clásico y casi trillado, lo que puede ser bueno o malo dependiendo lo que se busque en una novela.
Una novela de fantasía correcta, entretenida aunque con pasajes realmente lentos, que te da exactamente lo que ofrece, ni más ni menos.
Gran libro! Aquí todo funciona: la historia, los personajes, la trama, etc. No es un libro pequeño pero se hace ameno.
Acabo de comprar el segundo y creo que estaré alguien ocupado los próximos dias. Como dice Xavi1990 hay que felicitar al autor por la maravillosa obra y por el precio reducido...
El libro me ha tenido atrapada de principio a fin. Una vez que pasé las primeras 15 páginas o así no pude parar. Tiene una escritura muy rápida pero elegante. Lo recomiendo y estoy deseando saber cómo sigue. Alguien sabe fecha prevista para el segundo?
He tardado 16 días en leerla por culpa de viajes, pero la mayor parte ha caído en dos sentadas. Me parece una novela muy acertada en argumento, fondo y personajes. Va a caer una entrada especial en Not a Review.
No es raro que las novelas surjan de relatos previos del autor, este es el caso de la novela de Fantasía Épica de la que vengo a hablar hoy. Durante años, el autor desarrolló la idea con la que empezó un relato y de ella surgieron tres novelas de más de la quinientas páginas cada una y una novela corta a modo de spin-off. También cuenta con una edición limitada de coleccionista que salió adelante por crowfunding. Por lo pronto, puedo decir que esta primera novela de la trilogía, debut del autor, es un comienzo más que interesante.
La piedad del Primero es Épica pura, pero no una Épica blanca, eso te lo deja claro desde el primer capítulo. La novela bebe del Grimdark, de manera suavizada eso sí. La incertidumbre que rodea a la primera parte del libro es realmente sobrecogedora. Se nos presenta a unos personajes misteriosos que van reclutando niños pequeños, de apenas cuatro años. Estos niños son recluidos en un lugar llamado el Monasterio, allí son sometidos a un entrenamiento infernal que hará que el grupo de niños merme de forma abrumadora. No saben para que se les entrena, no tienen nada garantizado, ni su propia vida. La atmósfera de intriga que logra crear el autor se complementa muy bien con la lenta presentación de los personajes y del mundo. Pero el mundo nos será mostrado en todo su esplendor en la segunda parte de la novela, en la que el grupo de niños ha terminado su formación y parten hacia sus primeras misiones. Por último, en la tercera parte, todo da un giro y la historia toma un rumbo diferente que nos marca lo que vendrá en la siguiente novela. La primera y la segunda parte de la novela son las que me tuvieron leyendo sin parar. Primero, quería saber para que demonios se les estaban haciendo pasar a esos niños tales calamidades. Además, podemos ver la evolución de la amistad del grupo de amigos, es algo que se ve poco en novelas de Fantasía. Mientras que la segunda parte era el momento de salir del Monasterio. Y la forma en que el autor nos introduce el mundo, a través de la reunión del grupo de amigos en una taberna para contar sus aventuras, no podía ser más acertada.
Probablemente el punto más fuerte, sólido y complejo del libro sea su worldbuilding. Es lo que más destacaba siempre en las reseñas que leí antes de decidirme a comprar el libro. Y es lo que más me ha sorprendido por lo bien construido que está, aunque no es que sea muy innovador, todo sea dicho. El mundo bebe de la Baja Edad Media en abundancia, concretamente de la española, esto se percibe en aspectos como el vocabulario o en la religión. Pablo Bueno se basa en el cristianismo para crear una religión que despierta inmediatamente el interés, la religión de Tomen está perfectamente integrada en la sociedad del mundo de las cuatro provincias. Este aspecto no me ha gustado solo por lo bien desarrollado que está, si no por la crítica que lleva implícita a la manipulación de la Historia por parte del poder regente para justificar su posición.
Al igual que todo la construcción de mundos, el sistema de magia está también bien logrado, sin ser novedoso. Tanto las brujas, los grandes enemigos a exterminar, como los inquisidores, son lo que pueden usar la Voluntad, un poder mental bastante sutil que tiene muchos usos, más de los que parecen en un principio. La Voluntad tiene sus leyes y sus límites, lo que hace que sea creíble y lógico.
Otro punto bastante bueno de la novela son sus personajes, aunque no en todos los casos. Tengo que decir que el grupo de amigos se te quedan en la memoria por lo fascinantes que son juntos y por separado. Cada uno tiene su personalidad basada en sus habilidades y es una gozada conocer el mundo creado por Bueno de mano de todos ellos. Solo hay una pega, el protagonista. Otros personajes no me han resultado incoherentes como él y encima eclipsa a esos secundarios tan ricos cuándo él está en escena. Además, es un personaje que vemos con frecuencia como héroe en novelas de Fantasía, Marc es inocente, pese a todo lo que ha pasado, y está siempre en busca de la justicia. Un estereotipo vaya. Otro punto a mejorar son los personajes femeninos, no están mal construidos, pero no consiguen brillar.
La prosa del autor es muy ágil, algo que no se espera al ver los tochales que escribe. El desarrollo de la novela es algo lento, pero no tanto teniendo en cuenta que es una primera novela de una trilogía, tiene que introducir el mundo y a los personajes y, Bueno sale bastante bien librado de la tarea. El autor sabe dosificar la información con bastante arte. El ritmo decae a veces, lo he notado especialmente en la última parte de la novela. Eso sí, las escenas de acción están muy bien descritas y hacen que te aferres al libro con fuerza de la emoción. Las partes dedicadas a la música están también muy conseguidas, se nota que el autor es profesor de música.
En definitiva, La piedad del Primero es una novela de Fantasía Épica con ambientación medieval que empieza muy fuerte. Desde la primera página tiene tu atención, aunque adolezca de algunos tópicos propios del género. La historia está bien desarrollada y consigue aportarte cosas que no encuentras en otras novelas similares. No innova, pero crea un mundo muy rico y se presiente una historia muy épica en el segundo tomo.
Si me hubiera pillado con 20 años menos... el principal problema del libro es la falta de originalidad. Quienes llevamos tiempo en el mundillo notamos como si nos pusiéramos unas zapatillas viejas. Cómodas, calientes, agradables... pero sin más. Las conocemos demasiado. Por eso puede ser un buen acercamiento al género para alguien nuevo o incluso casi entrar en literatura juvenil, aunque hay algunas partes algo grimosas que no me encajarían
Podría dividirse en tres partes, que van decayendo. Un inicio muy a lo Juego de Ender, del entrenamiento de unos niños en el que empiezas tan perdido como ellos y vas juntando las piezas. Muy bien narrado, tal vez algo lento en algunos tramos, conoces a los personajes y, aunque arquetípicos, les coges cariño. Una segunda parte ya adultos, de pequeñas aventuras y en el que vas conociendo el mundo exterior. También agradable de leer aunque se echa en falta algo que empuje la historia hacia adelante, en algunos momentos se vuelve algo monótono. Y una tercera parte en la que se aprieta un poco el acelerador con el giro de guión. Que es demasiado trillado y que hemos visto demasiadas veces. Y un final realmente anticlimático, no engancha para continuar (aunque lo haré, cosas de tener ya comprada la continuación)
La forma de contar la historia, de sembrar detalles y esa sensación de conocer ya los caminos la hacen una novela interesante, bien hecha. Pero no propone realmente nada nuevo y puedes ir señalando tópicos con el dedo constantemente, te saca de la trama. Prometía mucho pero se desinfla... a ver las continuaciones si logran darle ese aire fresco que se le echa en falta
Puedo afirmar si temor a equivocarme que este es uno de los mejores (por no decir el mejor) libros de fantasía escritos por un autor español. He disfrutado como un enano con cada uno de los personajes que aparecen, aunque se podría decir que están algo estereotipados, sin embargo se les ha retratado magistralmente. De igual manera hay que alabar la creación del mundo, culturas y religiones que aparecen en el libro, ya que aun siendo la extrapolación de similes reales, esta todo tan bien descrito con lujo de detalles y en profundidad que te ves completamente inmerso en las historia. En resumen, se lo recomiendo encarecidamente a todo aquél interesado en leerlo.
El libro me ha enganchado desde el principio, al poco de empezar a leer ya estaba sumergido en la historia e impaciente de ver como se desenvolvía la trama, según avanzaba la historia de los personajes estaba más deseoso de ver qué pasaba con cada uno de ellos, ahora deseando que salga la segunda parte para ver como continua la historia.