Excelente manera de tirar paradigmas y concepciones anacrónicas sobre la lectura y escritura. Con ojo fresco y valiéndose de argumentos sólidos Argüelles nos da una cátedra de sencillez y lucidez. ¿No es acaso leer una actividad placentera? ¿Entonces por qué leer se impone como medida de castigo? ¿Son los clásicos los únicos que pueden aportar algo al lector? ¿Leer otras cosas corrompe lectores? Se puede comenzar leyendo -como fue mi caso en la infancia- cuentos animados e historietas y eso no demerita el ejercicio. Progresivamente vamos desarrollando un paladar para la lectura.
Lo recomiendo ampliamente para aquellos que amamos los libros y que creemos que la lectura hace mejores personas, quienes impartimos materias relacionadas con la lectoescritura como excelente antimanual, y también para aquellos que por el hecho de leer muchos libros se creen superiores al resto. Al tanto leer y escribir no nos olvidemos de vivir.