Jump to ratings and reviews
Rate this book

Tu rostro mañana #1-3

Tu rostro mañana

Rate this book
«Callar, callar, es la gran aspiración que nadie cumple ni aun después de muerto», afirma Jacobo -también llamado Jacques, Jaime, Jack- Deza. Hablar tiene consecuencias y nos transforma. Él bien lo sabe pues, desde que regresó a Inglaterra huyendo de un matrimonio roto, ha sido captado por el Servicio de Inteligencia británico como «intérprete de vidas»: tiene que escuchar, fijarse y decidir si quienes tiene delante serán víctimas o verdugos, si serán capaces de morir o de matar. Bastarán tres días para que Deza desvele el rostro futuro de quienes le rodean y, sobre todo, el suyo propio. Publicada en tres entregas entre 2002 y 2007, Tu rostro mañana ha sido considerada por la crítica internacional como una de las obras más importantes de nuestra época y aquella que otorga nueva luz a la obra anterior de su autor.

1344 pages, Paperback

First published January 1, 2007

195 people are currently reading
2905 people want to read

About the author

Javier Marías

140 books2,451 followers
Javier Marías was a Spanish novelist, translator, and columnist. His work has been translated into 42 languages. Born in Madrid, his father was the philosopher Julián Marías, who was briefly imprisoned and then banned from teaching for opposing Franco. Parts of his childhood were spent in the United States, where his father taught at various institutions, including Yale University and Wellesley College. His mother died when Javier was 26 years old. He was educated at the Colegio Estudio in Madrid.

Marías began writing in earnest at an early age. "The Life and Death of Marcelino Iturriaga", one of the short stories in While the Women are Sleeping (2010), was written when he was just 14. He wrote his first novel, "Los dominios del lobo" (The Dominions of the Wolf), at age 17, after running away to Paris.

Marías operated a small publishing house under the name of Reino de Redonda. He also wrote a weekly column in El País. An English version of his column "La Zona Fantasma" is published in the monthly magazine The Believer.

In 1997 Marías won the Nelly Sachs Prize.

Ratings & Reviews

What do you think?
Rate this book

Friends & Following

Create a free account to discover what your friends think of this book!

Community Reviews

5 stars
350 (55%)
4 stars
174 (27%)
3 stars
72 (11%)
2 stars
21 (3%)
1 star
13 (2%)
Displaying 1 - 30 of 59 reviews
Profile Image for Guille.
1,007 reviews3,288 followers
June 23, 2019

El hilo narrativo de la trilogía es fino y sucinto: alguien que no quiere ver como su mujer se aleja definitivamente de él deja su casa y a sus dos hijos y se refugia en Inglaterra, donde ya vivió y conoció a personas importantes en su vida. Allí es captado por el espionaje británico para un oscuro grupo que tiene como objeto conocer los rostros mañana, esto es, los puntos fuertes y debilidades de la gente, lo que pueden hacer, llegar a hacer si las condiciones apremian, y lo que no harían en ningún caso. En este grupo será conocedor de la violencia institucional que se ejerce con normalidad desde los poderes establecidos y, siendo incapaz de responder convincentemente a la pregunta recurrente de ¿por qué no se puede ir por ahí pegando y matando?, se contagiará de ese estilo del mundo y hará uso de la fuerza y la coacción para conseguir aquello que quiere.

Claro está que este hilo, siendo interesante per se, actúa fundamentalmente como una cuerda donde el autor va a ir tendiendo la mucha ropa que tenía por lavar y constatando que hay manchas cuyo cerco es difícil de hacer desaparecer por completo.

————————Yo soy mi propio dolor y mi fiebre————————Borrar, suprimir, cancelar, y haber callado ya antes, esa es la aspiración del mundo————————Ojalá nunca nadie nos pidiera nada———————— Los individuos llevan sus probabilidades en el interior de sus venas, y sólo es cuestión de tiempo, de tentaciones y de circunstancias que por fin las conduzcan a su cumplimiento————————No te entretengas ni esperes————————Nada de lo que hubo se borra jamás del todo————————Todo tiene su tiempo para ser creído————————Somos todos como nieve sobre los hombros, resbaladiza y mansa, y la nieve siempre para———————— A veces resulta imposible explicar lo más decisivo———————— Hoy se detesta la certidumbre———————— Todo se alarga o se enreda o todo tiende a adherirse, es como si cada acción llevara su prolongación consigo y cada frase dejara en el aire un hilo de pegamento colgando————————todo encierra su contrario————————La gente detesta ser omitida o pasada por alto y prefiere siempre ser vista y juzgada, para bien o para mal o aun para fatal————————La mayoría de las vidas, y no digamos de las muertes, nacen ya olvidadas y no dejan el menor rastro————————La mayoría de la gente niega el azar, lo detesta, la mayoría de la gente es tonta————————Es increíble lo mal que nos vemos todos, a nosotros mismos, lo mal que nos calibramos y que calculamos nuestras fuerzas y debilidades————————Al sentimiento sólo lo vence el cálculo, y sólo a veces————————no somos de fiar las personas que por él (el mundo) aún transitamos, tontas e insustanciales e inacabadas todas, sin saber de qué seremos capaces ni lo que al final nos aguarda, tonto yo, yo insustancial, yo inacabado, tampoco de mí debe nadie fiarse————————Nadie quiere saber; y a saber de antemano, bueno, a eso se le tiene horror————————Extraño tener que desprenderse aun del propio nombre. Extraño no seguir deseando los deseos. Extraño ver todo aquello que nos concernía como flotando suelto en el espacio. Y penosa la tarea de estar muerto————————¿Cómo puedo no conocer hoy tu rostro mañana, el que ya está o se fragua bajo la cara que enseñas o bajo la careta que llevas, y que me mostrarás tan sólo cuando no lo espere?————————No debería uno contar nunca nada————————

Javier Marías, gracias por contar.

Fiebre y lanza. Tu rostro mañana 1

Baile y sueño. Tu rostro mañana 2

Veneno y sombra y adiós. Tu rostro mañana 3
Profile Image for Marc Lamot.
3,466 reviews1,984 followers
September 19, 2022
R.I.P. Javier Marias, who should have received the Nobel Prize for this trilogy. He is going to be dearly missed!
The most striking feature of this trilogy is the proustian timbre of the writing style, with endless, meandering sentences, which usually express the feverish flow of thoughts of main character Jaime Deza, but also those of the people who speak with him: Sir Peter Wheeler, Bertrand Tupra and Perez Nuix. That style, which often balances on the edge of the excessive (and sometimes goes beyond it, at times even becomes too wordy) is enchanting, mesmerizing, and becomes a value in itself. That is especially because this style is associated with a typical way of looking and describing, analyzing and contemplating: you can describe it as "circumventing", going around the things, but it is very precise, with constant associations referring to the wider human context, and in a second movement clarifying and even correcting itself.

In the days after reading these novels I occasionally tried to apply this method myself; with only poor results, I'm afraid, because my brain works differently from that of Deza. Upon closer examination, the whole novel, - the three parts together -, appears to consist almost exclusively of this kind of descriptions and reasoning: there are only a few action scenes, but they are memorable by their intensity (especially the violent scene in toilet for the disabled, in Part 2 ).

The great power of Marias is to keep a story with such an impossible style and hardly any action exciting till the end. He uses different instruments for this. First of all, the story is situated in the espionage environment, which already gives it a mysterious cachet, especially because of a lot of essential information (what is this secret service of Wheeler and Tupra, and what's their purpose actually?, ... ) is withheld. Also, in the observations of Deza the reader is constantly kept in suspense, almost always confronted with questions that cannot be answered; and only very gradually Marias gives little elements, but without ever showing the whole picture. This is great mastery!

Now, the reading experience in each of the 3 parts is different: first, the surprise about Marias' style and approach is the greatest, and thus the reading experience is absolutely delightful; in the second part initially there is a feeling that it only offered more of the same and thus disappointed a bit, but the intense action scene in the toilet for the disabled is one that is impossible to ban out of the brain; and in the third part, we finally see our "hero" in action and certain stories are cleared out, but still without getting final answers, a bit like the dust settling after a whirlwind.

But what are these books actually about? The themes Marias (through Deza) touches upon are endless: various aspects of humanity are dealt with in the page long observations of Deza and his partners, but two themes seem to stand out for me.

The first one refers to the title of this trilogy, "Your face tomorrow": it is about the predictability of behavior and character; about what we, as a person, essentially are and the question if it is possible by others to captivate this essence. Actually, Jaime is being recruited by a British secret service because he is perceived to be strong in observing people and extracting their fundamental traits so that their future behavior can be predicted. The nice thing is that despite the praise that his superiors give him, Jaime does nothing but doubt his own estimations and he also finds that the behavior of the people closest to him (his estranged wife Luisa, for example, but also his boss Tupra) remains rather unpredictable.

A second central theme is about the ethics of human behavior and especially the game of power exertion between people. Jaime struggles with the seemingly lack of ethics in his boss Tupra; Tupra confronts him with the question what objections there could be against violence at all (even if it serves no purpose), and he shows that in the real world there seem to exist no moral laws and that simply all is permissible, in the service of the higher goal that a human being poses himself (in this case his country). Jaime instinctively resists this view and he spontaneously comes up with the objection that a person who is so violent just cannot live with himself. What follows in the third part, where Deza himself exerts some power play, is a little repudiation of his own conclusion, but it's a pity that Marias in the end does not really elaborate on this a bit more. Still, the way he brings this theme is just masterly done.

In short: this isn't an easy read, but without doubt, this is Nobel Prize stuff!
(I read each part with an interval of some months; you can find the separate reviews under their own title)
Profile Image for David.
1,685 reviews
October 15, 2022
Update: in honour of the 2022 Munich Book Fair, 100 writers, journalists and other literary experts voted in their top 100 Spanish Books of the 21st Century and this book was number Uno. There is an well stated review by Irene Vallejo as well.

https://elpais.com/babelia/2022-10-15...

Here is my humble review of this great book.

“Guarda la lengua, escóndela, trágala aunque te ahogue, como si te la hubiera comido el gato.”

I recently heard an old interview with Marías (2017) where he says that people say too much. They like to gossip and that gets them into trouble. It’s best to keep quiet, guard the tongue. How odd for a man who writes about people keeping secrets?

Of course it came with great sadness to hear that Javier Marías died on 11 September 2022, just two weeks ago. I have read a big chunk of his books over the last years and his death prompted me to read his biggest work, Tu rostro mañana (Your Face Tomorrow) written between 2002 and 2007. The seven sections were originally published in three volumes but my e-reader comes in over 1000 pages.

It’s mesmerizingly brilliant. Marías is such a fine writer and his play with language is astounding, if not mouth watering playful. Those who hate those long sentences, stay away. For me, it was like heading off not knowing where I was going, but we got there and the ride was so rewarding, if not overwhelming. In fact after I finished, I just had to sit there, unable to think. What did I just read. Sadly he will be missed.

The story?

Jaime o Jacobo o Jack o Jacques (the fatalist) Deza. Deza pronounced Daetha in Spanish; Deatha in English. (Death? Ah!) Our man from Oxford. Todos las almas (All Souls College). Professor of Spanish Literature. Lover of languages. Mysterious. Aloof.

His marriage is on the rocks in Madrid. His wife Luisa keeps the children Guillermo and Marina, and he heads back to London. Works for BBC Radio. Gets in touch with his old friend(s).

Sir Professor Peter Wheeler, retired, eminent don of Spanish and Portuguese history at Oxford. Peter and Toby Rylands. Connected pasts. Deza worked with Rylands in the 1980s at Oxford. More introductions.

Bertram Tupra. Plain evil. He likes to spread fear in others. Torture? Nah, just scare them like the ambassador De la Garza. He got too close to the wife of an Italian mobster. Teach him a lesson. A sword will do just fine. Just call him “Sir Death or Sir Cruelty or Sir Punishment.” Pick one. Ouch.

Tupra likes to catch people doing “illegal things,” like a high level Conservative in bed with some young guy, obviously not her husband. As Tupra insists, “the State needs betrayal.” Always has, always will.

The young Pérez Nuix. Part Spaniard; part English. Walks her dog on rainy nights. Nice legs. She works for Tupra. Their clients include the State, the army, the embassy, the New Scotland Yard, MI5, MI6, Her Majesty’s Secret Service. The Crown. No small time actors.

Custardoy, lover of Luisa. 50-something, at least ten years older than Luisa. An artist. He spends his days making copies of paintings in the Prado. Copies? Forgeries? He has a violent streak. Jaime needs to fix that.

Connections. Jaime’s father was arrested in the Spanish Civil War. A good friend turned him in. Called him a communist. He got jail time. His brother wasn’t so lucky. His claim to fame: never fired a rifle. Lesson in life: keep your mouth shut.

Connections. Wheeler lost his first wife Valerie back in the war. Wheeler was in the Spanish Civil War and the Second World War. Valerie had German blood and that lead to problems. Wheeler has a secret. Dare he tell Deza?

Careless talk. People talk too much. In war, words get out, secrets are told, stories are made up and believed. Protect the homeland at all costs. In peace, people talk too much, words are skewed and believed. Protect the homeland at all costs. Thank god for spies.

Connections. Andreu Nin Pérez was a Spanish communist politician in the Spanish Civil War, POUM. Even worked as secretary for Trotsky. POUM was made illegal by the government in 1937. Nin was tortured but never confessed. He didn’t talk too much. Death works wonders that way.

Connections. Jayne Mansfield had an hourglass figure. K-M. Killing-Murdering. Kennedy-Mansfield. A painting, “Las edades y la Muerte” (The Ages and Death by Hans Baldung Grien. A shapely (hourglass) young woman, aging old woman, death holding an hourglass. Sir Death? A connection? Something to look forward too?

Q. What makes someone betray someone? Betray a country? An ideal? What makes one commit a crime? Use violence? Violate someone?

A. Fiebre, lanza, baile, sueño, veneno, sombre y adiós.

Is it best to keep quiet? Let’s leave it with the Bard,

What a disgrace is it to me to remember thy name,
or to know your face tomorrow…
Henry IV, Part 2, Act 2, Scene 2
Profile Image for Charlie Parker.
356 reviews109 followers
September 27, 2022
Tu rostro mañana

Esta novela es la unión de tres libros publicados en la primera década de este siglo por Javier Marías que en realidad formaban uno solo.
Cuenta la historia de Jacobo, Jacques, Jack o Jaime Deza un traductor que vive en Londres que poco a poco va conociendo a la gente que le rodea. A través de Peter Wheeler un hispanista, toma contacto con el servicio secreto inglés el MI5 y MI6.

La novela es como un puzle y como todos los puzles se va completando de forma desordenada y escalonada en el tiempo.
Se vuelve muy densa por las continuas reflexiones de Marías que en cada giro pone su pensamiento, sobre todo, en la primera parte que corresponde al primer libro.

Pero dios aprieta, pero no ahoga y Marías nos saca un personaje para descansar de tanta densidad.
Hay un personaje de la embajada española en Londres que cuando aparece relaja la lectura. El protagonista Jaime Deza no lo aguanta y lo ridiculiza, pero son siempre muy buenos momentos de la novela porque Marías aprovecha para poner su humor particular.

“… Pero lo habría pasado mucho mejor si no hubiera usted invitado a ese mamarracho de la Embajada, cómo se le ha ocurrido. ¿Quién diablos era? ¿Dónde ha pescado a ese mal merluzo? Con futuro político, eso sí, tiene futuro político y hasta diplomático… …. En España será ministro algún día, o embajador en Washington por lo menos, es la clase de pretenciosa bestia con un perfume de cordialidad aparente que la derecha de mi país multiplica y cría y la izquierda reproduce e imita cuando gobierna, como si la asaltara un contagio.”

En uno de esos encuentros ocurre uno de los momentos clave de la novela y que luego tendrá su aplicación más adelante.
Nos cuenta historias de la guerra civil, de la segunda guerra mundial, de espías, de agentes infiltrados, de traiciones…

“¿Cómo no puedo conocer tu rostro mañana, el que ya está o se fragua bajo la cara que enseñas o bajo la careta que llevas, y que me mostrarás tan sólo cuando no lo espere?”

Cuenta historias de Ian Fleming, de Jane Mansfield, de golpistas venezolanos, hasta introduce discusiones sobre el idioma:

“¿Aún decís eso, “zurrar la badana”, o resulta muy anticuado? A propósito, nunca he sabido qué significaba “badana”, ¿tú tienes idea?’. Me di cuenta de que no tenía ni zorra, … … ‘El español es una lengua, mucho más que el inglés y que otras, en la que con frecuencia ignoráis lo que estáis diciendo’, continuó Sir Peter, ‘y sin embargo lo decís todo con gran ufanía y desparpajo: ¿qué diablos significa “joder la marrana”, por ejemplo? Quiero decir literalmente. ¿O “a pie juntillas”?... … ¿Y por qué llamáis “manzanas” a los bloques de edificios entre calles? Al parecer nadie lo sabe, se lo he preguntado hasta a miembros de la Real Academia Española y todos se encogen de hombros sin preocuparse ni avergonzarse.”

Las alusiones a la sociedad que vivimos son constantes y la mayoría negativas. Aunque se publicó en 2007 ya intuía y criticaba lo que serían los youtubers.

“Hoy se hacen muchas ridiculeces… …Hoy todo da pavor y la gente es muy poco libre en lo personal, y cada vez lo es menos en la educación de sus hijos. A los niños, antes, se les enseñaban muchas cosas en cuanto tenían uso de razón, por algo se llamaba así. Cosas que les podían ser útiles cuando fueran mayores, porque nunca se perdía de vista que un niño acabaría por ser mayor. No como ahora, en que lo que más bien se pretende es que los adultos continúen siendo niños hasta la ancianidad, y además niños bobos y pusilánimes. Por eso hay tanta tontuna en todas partes.”

Un libro que dicen es la obra cumbre de Marías, es muy posible que lo sea, aunque quizás no debe ser el primero con el que empezar a leerle. Son muchas páginas, denso en muchos momentos. Mejor prepararse con otros anteriores más livianos como Corazón tan Blanco.
Una gran experiencia leer a Marías, un escritor de nuestro tiempo conocido mundialmente al que le va a llegar el verdadero reconocimiento después de su fallecimiento.

“Para alguien tan antiguo como yo, es asombroso lo tonto que se ha vuelto el mundo. Inexplicable. Qué época de declive, no os podéis hacer idea.”
Profile Image for Kansas.
815 reviews488 followers
November 8, 2024
https://kansasbooks.blogspot.com/2024...

Proust decía en La Recherche que  “Cada lector es, cuando lee, el propio lector de sí mismo" y realmente esto se cumple también aquí en Tu Rostro Mañana, porque en estas lecturas tan vitales y conectadas con uno mismo por la forma en que el autor escarba y rastrea en el interior de sus personajes, si te reconoces en ellas, en aspectos, momentos reflexiones, aquí es dónde surge el milagro.


“A veces resulta imposible explicar lo más decisivo, lo que más nos ha afectado, y guardar silencio es lo único que nos salva en lo malo, porque las explicaciones suenan casi siempre algo tontas respecto al daño que uno hace o nos han hecho.“

Tu Rostro Mañana #1: Fiebre y lanza
Tu Rostro Mañana #2: Baile y sueño
Tu Rostro Mañana #3: Veneno y sombra y adiós

"La memoria es un dedo tembloroso. Descubrimos que nuestro dedo ya no atina, o que lo logra cada vez menos, y que quienes nos absorbieron la mente noche y día y noche y día y estaban fijos en ella como un clavo amartillado y hundido, se desprenden poco a poco y comienzan a no importarnos; se tornan borrosos, temblorosos ellos mismos, y hasta se puede dudar de su existencia como si fueran una mancha de sangre ya frotada, lavada y limpiada, o de la que solo queda el cerco, lo que más tarda en quitarse, y ese cerco va cediendo."
Profile Image for Marina.
8 reviews4 followers
March 27, 2013
Reading this was an amazing experience, but it is for the patient. To put it simply, it is very long and not much is happening most of the time. If you like Proust, you should like this. But gosh, what a reward comes at the end, and then you realise how wonderfully it was paced all along. But there are also lots of smaller rewards along the way, when Marias deepens your understanding of life. A sign of a great writer: he makes your world larger, your mind broader, and your life longer (despite having taken up so many hours out of it).
Profile Image for Tom Britton.
3 reviews21 followers
June 13, 2016
This trilogy behaves like an encyclopedia of human behavior and psychology. It is unlike any fiction I have read before; so little happens and yet so much time passes, so many thoughts are processed and so much is learned. Admittedly, there are sections which demand a certain stamina to get through, the author is certainly not in any hurry. But by the end of the first book, there is now way that you are ready to stop. Expect to have your mind intermittently blown as you drift through this story. It is a very personal experience to read this, the author shares his deepest thoughts and excavates the unseen caverns of the subconscious. My favourite aspect of this book is the way the author will pause for thought in the middle of the action, and let the mind wander. He is uncompromising in the lengths of the digressions. I for one began to look at the world slightly differently after reading this.
Profile Image for Tommy Wallach.
Author 7 books923 followers
September 1, 2013
This is the book that 2666 wishes it was. It's the Spanish-language Proust, yo. Read it and be glad you have eyes and brains.
Profile Image for Getzemaní.
182 reviews24 followers
March 15, 2024
Iba a hacer reseña pero qué flojera, uno no debería reseñar nunca nada.
Profile Image for Ihes.
141 reviews55 followers
September 12, 2025
No debería uno contar nunca nada, ni dar datos ni aportar historias ni hacer que la gente recuerde a seres que jamás han existido ni pisado la tierra o cruzado el mundo, o que sí pasaron pero estaban ya medio a salvo en el tuerto e inseguro olvido.


Y sin embargo, menos mal que solemos hacer caso omiso a los sabios consejos. También el propio Javier Marías, que decidió contarnos una historia que más que leerse, se habita. Quizá todas las novelas de verdad contradicen esa prohibición, pero pocas lo hacen tan conscientemente como ésta.


Escrita en tres volúmenes —Fiebre y lanza, Baile y sueño, Veneno y sombra y adiós—, Tu rostro mañana es una monumental obra que no se agota en el recorrido de la trama o en la compañía de unos personajes, ni siquiera en el despliegue de un estilo, por muy singular que este sea, sino que es más una experiencia que persiste en la memoria del lector, como una voz interior. Una novela que pertenece a esa estirpe rara y exigente de libros que no terminan nunca de decir lo que dicen, que se prolongan más allá de sí mismos y que hacen de cada página, no un peldaño hacia una conclusión, sino un espacio autónomo en el que demorarse.


La historia, si así puede llamarse, podría resumirse de manera casi ridícula en unas pocas líneas: Jacobo Deza, traductor y antiguo profesor, se convierte en colaborador de una institución británica secreta, cuya labor consiste en interpretar gestos, silencios, reacciones para anticipar lo que podrían hacer las personas en el futuro. Pero reducir Tu rostro mañana a esa línea argumental sería mutilar lo esencial. Porque lo que importa no es tanto lo que sucede —y apenas sucede nada, si se mide con el criterio convencional de la acción—, sino el modo en que se despliega el pensamiento, las digresiones que se abren paso entre frase y frase, la manera en que las escenas se dilatan hasta convertirse en territorios independientes. Porque a veces no es lo que sucede, ya que siempre se puede fingir que algo no ha ocurrido y sí es tácito acaba por no haber sucedido. Pero eso también merece su lugar, su microcosmos.


Así, una sola escena puede ocupar decenas de páginas. Piénsese en la larga y tensa escena de la discoteca del segundo volumen, cuando Tupra blande una espada con la naturalidad de quien sostiene un vaso de agua. Deza comprende, horrorizado, que el poder de la violencia reside tanto en la posibilidad como en el hecho consumado. La descripción se demora hasta lo insoportable, cada gesto del arma, cada palabra dicha o callada, lo que podría ocurrir y lo que no, todo prolonga la tensión sin que nada termine de resolverse.


Más adelante, en otra de las escenas capitales —la visita a la casa de Tupra, en la que éste le muestra a Deza una serie de vídeos de atrocidades reales— se despliega la otra cara de esa misma lección. Aquí la violencia aparece defendida como medida preventiva, la idea de que infligir un mal inmediato puede evitar uno mayor. Tupra habla a la espalda de Deza mientras las imágenes se suceden, y el lector tiene la sensación de estar dentro de un relato de fantasmas: los muertos del pasado convertidos en advertencia para el futuro, lo ya sucedido como amenaza que aún persiste. Son dos lecciones distintas, pero pertenecen a la misma pedagogía sombría que rige el mundo de Marías.


Ese es uno de los logros supremos de Tu rostro mañana: su capacidad para convertir una escena aparentemente estática en un territorio de angustia y revelación, en un lugar donde se suspenden el tiempo y la acción para que emerja algo más oscuro, más profundo, más verdadero.


Hay otras escenas memorables: el paseo por el Museo del Prado, donde los cuadros son voces del pasado que repiten gestos y miradas de siglo en siglo o las conversaciones con Wheeler, el mentor británico que encarna la ambigüedad moral de toda la empresa, tan capaz de la erudición más delicada como de la crueldad más fría. La alargada sombra de Peter Wheeler es el recordatorio de que incluso los guardianes del secreto están condenados a desaparecer y a ser olvidados. Y cómo no, también la escena en la que Deza amenaza a Custardoy, que bien podría haberse reducido a una mera intimidación personal, pero que Marías convierte en una meditación sobre el miedo y el lenguaje, sobre cómo una amenaza puede ser más eficaz por lo que sugiere que por lo que ejecuta. No es solo la violencia contenida en la frase o en el gesto lo que asusta, sino la posibilidad abierta de que esa violencia se cumpla en cualquier momento. Marías vuelve aquí a mostrar su maestría para suspender el tiempo: alargar la amenaza hasta convertirla en una experiencia que revela tanto del amenazado como del que amenaza, y del propio lector, obligado a preguntarse qué haría en ese mismo lugar, con las mismas palabras, en idéntica frontera entre lo dicho y lo hecho.


Lo que más impresiona en la escritura de Marías es que, en medio de esas escenas, lo esencial no está en lo narrado sino en la voz que narra. Una voz que se detiene, que corrige, que repite, que vuelve sobre lo dicho como si no pudiera ni quisiera abandonarlo. El sistema de ecos o ritornelli —esas frases que reaparecen una y otra vez, siempre con ligeras variaciones— da a la novela un aire de letanía hipnótica. Entre ellas, una resuena con especial fuerza: “no deberíamos contar nunca nada”. Deza lo repite como condena y como conjuro, y la novela misma, que se empeña en contar demasiado, se pliega sobre esa advertencia como quien sabe que no puede obedecerla.


Marías hace de la demora el núcleo de su estilo. Sus frases avanzan como quien se desdice, como quien sospecha que siempre hay algo más que añadir antes de llegar a la conclusión. Esa sintaxis larga, ondulante, que se repliega sobre sí misma, convierte la lectura en una experiencia de tiempo suspendido, en una meditación que avanza mientras parece detenerse. Y en ese discurrir se abren paso las reflexiones: sobre la violencia y el deseo de infundir pavor, sobre la traición y la lealtad, sobre la imposibilidad de conocer de veras a los otros, sobre la repetición de los gestos que nos condena a ser menos libres de lo que creemos.


La novela, pese a su densidad, está recorrida también por un fino sentido del humor. Un humor irónico, apenas perceptible, casi siempre teñido de melancolía, que aflora en los diálogos, en las observaciones de Deza, en los pequeños absurdos cotidianos que se cuelan incluso en el seno de las más graves reflexiones. Marías nunca dejó de recordar, ni en sus obras más solemnes, que la vida es también ridícula y que esa ridiculez merece ser observada con el mismo cuidado que la tragedia.


Tu rostro mañana no se deja atrapar con facilidad. Es novela de espías y, al mismo tiempo, reflexión sobre el acto de narrar; es relato de traiciones y confidencias y ensayo sobre el tiempo y la memoria; es una obra sobre la violencia, pero también sobre el silencio, sobre lo que nunca se dice aunque esté siempre latiendo bajo lo dicho. Es, en definitiva, una exploración radical de los límites de la novela misma, de lo que puede hacer una prosa que no se resigna a la mera narración de hechos, sino que convierte cada frase en una indagación del misterio de estar vivos.


Y quizá ahí resida su secreto. En que no busca tanto ofrecer respuestas como mostrar la imposibilidad de darlas; no busca tanto narrar un destino como recordarnos, una y otra vez, que no deberíamos contar nunca nada, aunque lo hagamos, aunque estemos condenados a hacerlo, aunque lo necesitemos. Esa frase, repetida como un eco, como una sombra que se proyecta sobre toda la obra, es a la vez su prohibición y su motor, su límite y su excusa.


Hay libros que, una vez cerrados, se quedan dentro de uno como una voz. Tu rostro mañana no se recuerda por su argumento, ni siquiera por sus personajes —aunque Tupra, Deza o Wheeler sean inolvidables—, sino por esa voz que no cesa, por ese tono inconfundible que prolonga la lectura más allá de las páginas. Quizá esa sea su verdadera hazaña: no tanto contar una historia, sino prolongar indefinidamente la sensación de estar en presencia de algo que piensa y habla con nosotros, que nos sigue susurrando cuando creemos haber terminado.


Tu rostro mañana es, sin duda, la culminación de Javier Marías. Una obra que confirma que, en manos de un escritor como él, la novela puede ser todavía lo que siempre fue en su origen: un espacio de libertad absoluta, un territorio donde cabe todo, donde lo esencial no es lo que ocurre sino lo que se piensa mientras ocurre. Una obra que, como el propio rostro del mañana, nunca termina de revelarse del todo, siempre aplazada, siempre pendiente, como si al lector le correspondiera completar sus vacíos, escuchar sus ecos, prolongar sus frases en silencio.


Qué remedio… a muchos no nos es fácil vivir sabiendo que los libros de Marías son finitos, que no habrá más. Se vivía mejor en la amenaza aplazada, porque siempre podía no cumplirse. Pero no. Pasó. Maldita muerte, que no entiende de justicia ni le preocupa impartirla, es arbitraria y caprichosa, a veces viene resuelta y con todas las probabilidades, se acerca, nos sobrevuela, mira, y de pronto decide dejarlo para otro día. Pero aquel once de septiembre de hace tres años no. Qué desgracia.


Tarea infinita la suya, y aun así, la lleva a cabo con minuciosidad ejemplar desde hace siglos. Qué eficaz siervo, que nunca se cruza de brazos ni se cansa. Ni se olvida. Pero nosotros tampoco a ti, Marías. Descansa en paz… y gracias. Porque, al final, aunque no deberíamos contar nunca nada, seguiremos haciéndolo. Es lo único que nos queda.
Profile Image for Kristie.
121 reviews6 followers
November 27, 2013
I just finished the third book in this absolutely amazing trilogy. I cannot begin to think how to describe or review Marias. He is absolutely brilliant. I first read A Heart So White and was hooked. The Your face a Tomorrow trilogy is a commitment and I read the three books, not back-to-back, but over a period of about three years. They flow perfectly from one volume to the next and it is impossible to forget the story line because of the way the early action is woven into the later. Mostly I am in awe of Marias' deep understanding of human nature, what we are capable of and how the events of our lives inform who we are. This last volume - Poison, Shadow and Farewell is incredibly timely since it deals so much with our need to know, our capacity for violence and the complexity of love. Marias should get a Nobel - his vision is extraordinary and reading his books is like being in his head - and a very interesting head at that.
Profile Image for David.
268 reviews
July 15, 2013
5

Sinceramente, una de las mejores novelas de este siglo que he leído. Tiene una narrativa extraordinaria, bajo el personal estilo de este autor. Sin duda es su obra cumbre.
Profile Image for Owen DeVries.
142 reviews17 followers
May 9, 2021
Let me cut to the chase - something Javier Marias rarely does during the course of this 1300-page novel in three volumes. Here's the bottom line: This is one of the best novels I've read in the last decade, the smartest, most moving, most stimulating. But it's not a novel for the faint-hearted or those who seek pleasing escapism from stories that operate, as so many do nowadays, as Freudian wish-fulfillments or prepackaged moral lessons or theme-park-style thrill rides. Your Face Tomorrow is not that kind of book.

But if you are a reader who, like me, feels that novels have been corrupted by cinema, TV and video, that narratives in the modern day too often dwell on surface images rather than the riches and complexities of the inner life, the domain which fiction is best suited to address, then you should make the acquaintance of Javier Marias. He is a kindred soul, and a fearless one. He isn't afraid of dissecting psychological nuances with the precision of Henry James, of probing existential depths with the courage of Fyodor Dostoevsky, or constructing long, lapidary sentences as ambitious as those of Marcel Proust. None of those approaches are fashionable in the new millennium, and that, I dare say, is simply one more reason why you should read Your Face Tomorrow.

Marias, however, is sly and knows how to lure you into his story, even as it deviates from the tricks of the popular fiction trade. He even gives his existential story the trappings of an espionage novel, with spies and counterspies, adventures and betrayals, crimes and secrets. When the final volume of Your Face Tomorrow appeared in English in 2009, the New York Times likened it to a John le Carre thriller, and that's not an inapt comparison. But that reference tells you much about the moral dimension of Marias's approach. Le Carre's spies stand out from their peers not so much for their wiles and intrigues but for their corrupted, quasi-Nietzschean worldviews that blur the line between good and evil, heroism and nihilistic power politics. The same is true, but even more markedly, with the secret agents who serve their even-more-secret masters in the world of Javier Marias.

Another spy novelist appears in the pages of Your Face Tomorrow, namely Ian Fleming, the creator of James Bond. Our narrator Jacques Deza, a Spanish intellectual living in England, is surprised to find Fleming's personal inscription in a book owned by his friend Sir Peter Wheeler, and aging Oxford professor. In a first edition copy of From Russia With Love, discover by chance on the professor's bookshelf, is written: "To Peter Wheeler, who may know better. Salud! From Ian Fleming 1957." Deza finds other signed books from Fleming on the shelf, and is puzzled that his friend never told him that he knew the famous spy novelist.

Is Wheeler hiding his own secret history as a spy? He now seems little more than a retired academic, but looks are deceiving. More to the point, he sees special talents in our narrator Deza, and enlists him to join a secret espionage unit that works in a "building with no name" in London. In fact, even the organization itself lacks a name - or if it has one, employees haven't been told. By the same token, they are left in the dark about who they are serving.

Deza is hired because of his special ability to observe people and analyze their characters and propensities on the basis of tiny details others might miss. (There's an unstated irony that permeates these pages: The qualities that are supposedly crucial in espionage are actually those more often possessed by novelists than actual spies - in particular, an ability to connect personality with emblematic traits, possessions, gestures, phrases, and quirks.) Deza's skill is all the more valuable because, as Wheeler laments, so few people in the current day are able to see what's staring them in the face, let along anticipate how people might behave tomorrow or the day after. Because of his gifts, Deza can serve the agency as an interpreter of people, a predictor of lives, an anticipator of an individual's face tomorrow.

Here's the passage in which the spy recruiter explains to Deza why such abilities are do rare - and marvel how Marias simultaneously builds his espionage story, demonstrates his own skill at interpreting people, offers philosophical insights and provides a trenchant critique of cotemporary society:

"The times have made people insipid, finicky, prudish. No one wants to see anything of what there is to see, they don't even dare to look, still less take the risk of making a wager; being forewarned, foreseeing, judging, or heaven forbid, prejudging, that's a capital offence, it smacks of lese-humanite, and attack on the dignity of the prejudged, of the prejudger, of everyone. No one dares any more to say or to acknowledge that they see what they see, what is quite simply there, perhaps unspoken or almost unsaid, but nevertheless there. No one wants to know; and the idea of knowing something beforehand, well, it simply fills people with horror, with a kind of biographical, moral horror. They require proof and verification of everything; the benefit of the doubt, as they call it, has invaded everything, leaving not a single sphere uncolonized, and it has ended up paralyzing us, making us, formally speaking, impartial, scrupulous and ingenuous, but in practice, making fools of us all, utter necios . . . Necios in the strict sense of the word, in the Latin sense of necius, one who knows nothing, who lack knowledge, or as the dictionary of the Real Academia Espanola put it . . . "Ignorant and knowing neither what could or should be known." Isn't that extraordinary? That is, a person who deliberately and willingly choose not to know, a person who shies away from finding things out and who abhors learning."

And here's another passage, perhaps even more insightful, almost a kind of touchstone for grasping the zeitgeist:

"The present era is so proud that it has produced a phenomenon which I imagine to be unprecedented: the present's resentment of the past, resentment because the past had the audacity to happen without us being there, without our cautious opinion and our hesitant consent, and even worse, without our gaining any advantage from it. Most extraordinary of all is that this resentment has nothing to do, apparently, with feelings of envy for past splendors that vanished without including us, or feelings of distaste for an excellence of which we were aware, but to which we did not contribute, one that we missed and failed to experience, that scorned us and which we did not ourselves witness, because the arrogance of our times has reached such proportions that it cannot admit the idea, not even the shadow or mist or breath of an idea, that things were better before. No, it's just pure resentment for anything that presumed to happen beyond our boundaries and owed no debt to us, for anything that is over has, therefore, escaped us."

Perhaps you are unmoved by such passages, or - maybe even more likely - resent them the way Marias's necios resent the past. For my part, I am dazzled by an author who can employ this kind of hermeneutic thinking to advance a plot about master spies embattled in international intrigue. Whatever your response, you are unlikely to encounter another book quite like this one.

Deza joins the secret agency, and soon makes a contribution with his abilities. But a contribution to what? The level of secrecy is such that he can never be quite sure who he is helping, who he might be hurting. He can't figure out whether he is working for "the navy, the army, such-and-such a ministry or one of the embassies, or Scotland Yard or the judiciary or Parliament, or, I don't know, the Bank of England or even Buckingham Palace." He eventually learns that, in a zeal of outsourcing, his work might even be helping private individuals with deep pockets, and maybe they have criminal interests or - it can't be ruled out - even foreign governments antagonistical to his own. And what is his own country? It is Spain, where Deza was born? Or Britain where he now works? Or should his allegiance be simply to himself and his personal interest?

This ambiguity is troubling, but becomes more so as his job starts to result in acts of violence. Deza prides himself on his moral compass, strengthened by the lessons taught by his father who survived, barely, the betrayals and bloodshed caused by the Spanish Civil War. Yet the son who once thought that he instinctively did the right thing, now learns that he is capable of the same kinds of irresponsible actions that caused so much tragedy for his family and forebears.

This is a deeply moral novel. I tell you that with trepidation, because I know how such books are viewed by many readers, who have been inundated with moralizing stories. There’s a difference, a rather sharp one. This book doesn't give you predigested lessons aimed to manipulate your behavior. If you want that, there are plenty of other stories out there to deliver it. Marías's trilogy is a moral work in the best possible way, namely because it forces you consider your own decisions and indecisions. Even better, it prods you to think what your own face might reveal tomorrow, what you might be capable of doing, to your later regret, when placed in a situation where ends seemingly justify means and conformity to the group agenda is imposed with strict discipline.
Profile Image for O'Breo.
46 reviews6 followers
July 22, 2025
Realmente quería moito ter amado esta triloxía, pero creo que me quedou nun desfrute un pouco menor: Marías gústase ás veces demasiado, e a elegancia da súa prosa (que lle é intrínseca, por outra parte) acaba por converterse, por momentos, en floripondio.

Conste que o desfrutei non pouco, porque a Marías, que vén sendo o meu guilty pleasure dos últimos tempos, case sempre o desfruto; pero non lle vin a necesidade de ampliar algunhas conversas, nin de dar tantas voltas sobre certas ideas (ou máis ben, de repetilas).

Creo que hai que saber cando parar. Corazón tan blanco é onde parar. Aquí fóiselle da man.
Profile Image for Alejandro Moreno.
45 reviews20 followers
December 3, 2020
Javier Marías no es un escritor que suela contenerse o limitarse. Su prosa está impulsada por un caudal furioso que arrastra al lector y lo envuelve en digresiones y pensamientos y también en la corrección de esos pensamientos, porque todo es tan ágil que también permite eso: devolverse, todo el tiempo y recomponer o cambiar de ángulo. Pero esta novela publicada en tres partes —un tríptico más que una trilogía— quizá sea el culmen de ese estilo, el lugar en el que ese caudal se desemboca: sus frases crecen y crecen al punto de que una escena puede quedar suspendida durante un volumen entero, o una digresión puede provocar que un minuto dure cien páginas.

Jacques Deza es un profesor de traducción en Oxford reclutado por un cuerpo de agentes conformado sesenta años antes, durante la Segunda Guerra Mundial, para detectar posibles enemigos o traidores. Los métodos del equipo están lejos de los manuales de lenguaje corporal y se basan más bien en la intuición, en la lectura de actitudes mediante la cual se puede prever el futuro de los interrogados, conocer cuál será su rostro mañana.
Es, además, una novela autorreferencial. Por sus páginas se pasean personajes de Corazón tan blanco, Mañana en la batalla piensa en mí, y el propio narrador es tomado de Todas las almas, donde no tenía nombre (en esta, en cambio, tiene demasiados: Jacques también es Jack y Jaime y Jacobo e incluso Iago). Pero a diferencia de otras de sus obras, la Historia, el pasado colectivo constituido por la Segunda Guerra y la guerra civil española, ocupa un primer lugar como determinador de las vidas privadas.

Hay a lo largo de sus 1,300 páginas una inquietud sobre el concepto de patria, esa palabra cargada de una fuerza ambivalente que termina por arrastrar a los individuos y condenarlos para siempre. El concepto —próximo al de paternidad, también muy presente en la narración—, aparece en una y otra parte, casi siempre tratado despectivamente, quizá como una pulsión por eliminar fronteras y derribar muros y oponerse férreamente a los nacionalismos. Y me parece ahora que es justamente esa pulsión la que lleva a inscribir la Segunda Guerra y la guerra civil como episodios de una misma historia, y a unir a los hombres bajo el manto común de la fiebre, el horror y la abyección de la guerra, tan cercana a muchos en tantos tiempos y lugares.

Más en IG: @el.lugardelamancha
Profile Image for Jim Leckband.
786 reviews1 follower
August 24, 2016
You will not be the same person when you finish "Your Face Tomorrow" that you were when you started. You will not be the same person tomorrow, because who knows what dance will happen, what poison will enter you, what dream will take over? This is the main theme of "Your Face Tomorrow", the fragility of identity, the Hericlitean time that changes all things.

Jaime (or Jack, or Jacobo or whatever name he has adopted for now - a clue that Marías is going to play games with identity) Deza is a Spanish academic with a gift for reading the potentialities of what a person can do, of finding the terra firma of their personality where he can say "This person will be a coward when it is crucial" or "This person will do something outrageous just to do it." In other words, he knows what their tomorrow face will be. However, like most of us, he doesn't know what his face will be tomorrow - and this is what this long novel is presenting us with, how character is formed out of the random things that happen to us as well as what we were born with.

I would almost say that it is essential to read earlier works of Marías before attempting this monumental work. If you aren't prepared for the meandering Heraclitean stream of his prose, then the you may chuck it all and head for the shore. But if you can swim in that wonderful prose, the rewards are great for the reader.
Profile Image for Asier Echevarria.
11 reviews2 followers
December 5, 2024
Segunda lectura en un año. Esto es lo más grande que jamás se ha escrito. En este libro está todo. Un océano sin fondo.
Profile Image for Anja Hildén.
820 reviews11 followers
July 4, 2019
Det här är egentligen tre böcker, på sammanlagt över 1100 sidor. Och det handlar om människans relation till våld, men det tog över 500 sidor innan jag fattade det. Det är bra, extremt välformulerat och genomtänkt, med låååånga vindlande meningar som samtidigt är exakta och drivande. Men hur många kan ens ta sig igenom så mycket text?? Jag är lite imponerad över att ens Bonniers tar sig ann detta.
Profile Image for Michael Suire.
58 reviews
September 1, 2024
Una trilogía excepcional, donde uno adentra el mundo de Marías de una forma mucho más completa que en sus otros libros (gracias en no poca medida a la extensión de esta novela, que en realidad son tres). Dependiendo de lo a gusto, y lo acostumbrado, que uno esté habitando el mundo de Marías, la/s novela/s gustará/n más o menos. Mi recomendación es que, a no ser que se sea muy fan del autor, se lea esta trilogía en tomos individuales, para evitar tener que mascar tanto y que se haga bola, y así poder hacer mejor la digestión de las mismas y evitar un posible ataque de acidez gástrico.
Profile Image for po.czytane.
1,147 reviews83 followers
June 14, 2022
Czytałam to dla sposobu w jaki Marias pisze. Dawno nie widziałam takiej elegancji w konstruowanych zdaniach. Marias zdecydowanie dołącza do grona pisarzy, którzy nieważne, co i o czym napiszą - ja na pewno to przeczytam.
Profile Image for Mr Törnebohm.
22 reviews
December 28, 2023
Incredible. Not easy, it takes time to get into everything
but by god its worth it. A masterpiece.
Profile Image for Pedro L. Fragoso.
873 reviews67 followers
September 15, 2025
“Tu rostro mañana, probablemente la obra cumbre novelística de Javier Marías.” O quizá no. O quizá sí, pero sólo en la medida en que el propio autor quiso que lo fuera, en la medida en que depositó allí todo lo que sabía hacer y también todo lo que no sabía, o no quería, o no podía contener. Yo, en realidad, no la considero su obra maestra. Me gustaron más las dos novelas inmediatamente anteriores, y en mi opinión los cuatro libros que vinieron después —cada uno de ellos extraordinario, cada uno un verdadero milagro literario— son muy superiores. Excluyo de estas comparaciones las colecciones de ensayos, notables también, pero pertenecientes a otro campeonato, o quizá al mismo.
    Trilogía formal, digamos, no literaria; artificio editorial, no orgánico. Son siete libros, aunque se nos ofrezcan empaquetados como una trilogía, pero basta leerlos en un solo volumen —como hice yo— para advertir que lo que se despliega es un continuo narrativo con sus pausas, sus retomadas, incluso con algunos cliffhangers. Conozco un caso similar: el Ciclo Barroco de Neal Stephenson, que también apareció bajo la etiqueta de trilogía aunque en realidad son ocho libros, luego publicados por separado. Y ya que traigo a colación ejemplos, no puedo dejar de mencionar a otro autor de mi vida, Robert A. Heinlein, que en sus últimos años se permitió la libertad de entreverar digresiones ensayísticas a discreción. Muchos lo detestan por ello; yo siempre lo respeté, porque de esas digresiones brotaban a menudo destellos memorables.
     La escritura no lineal de Marías en Tu rostro mañana, con sus más de mil trescientas páginas, es también un espejo de sí misma, y en ella cabe que el propio narrador nos advierta de su divagar, de su tendencia a perderse y a perder al lector. Cito:

«—Oh sí, disculpa. Por eso no me gusta ponerme a contar historias, y aún menos en mi actual estado. A menudo me voy por las ramas y no sé si tienen interés. Lo ideal sería que sí, ¿verdad?, que lo tuvieran tanto como las raíces y el tronco.
    —Tienen enorme interés, Peter.»

“A menudo me voy por las ramas y no sé si tienen interés… Tienen enorme interés.” Discútase lo que se quiera, quizá lo tengan, quizá no, quizá sólo a ratos, quizá sólo para quienes han aprendido a escuchar las digresiones como quien oye un rumor de fondo que revela más que el discurso principal. En cualquier caso, irse por las ramas es también manera de llegar al tronco.

En cuanto a temas perennes de Marías:

Es bien sabido que los que más pueden elegir, mal eligen casi siempre.

—Oh no, aprendí a mentir yo también, más adelante. Tampoco contar la verdad es mejor, no te creas. Las consecuencias son a veces idénticas.

Pero se me había quedado una frase de la aprensión reinante, jamás se borra lo que impresiona de niño, una frase de mi abuela materna, creo, lo que al niño impresiona lo recuerda ya siempre el adulto que lo sustituye, hasta el último día (…)

Ni siquiera se ha rehecho, como se dice, parece, y tampoco es ya tan muchacha y así ya no sabe esperar, ni confiar, le ha entrado prisa y se le ha olvidado, sabes que las mujeres dejan de ser jóvenes en cuanto creen no serlo, no es tanto la edad cuanto su creencia lo que de veras las envejece al principio, son ellas mismas quienes se dan de baja.

'El hablar, la lengua, es lo que comparten todos, hasta las víctimas con sus verdugos, los amos con sus esclavos y los hombres con sus dioses. Los únicos que no lo comparten, Jacobo, son los vivos con los muertos'.

‘No exactamente’, me contestó con los ojos un poco guiñados, como si el escozor le perdurara. ‘Sería mucho simplificar, además de injusto, afirmar eso. Porque lo que no hubo apenas fue malicia en la gente, no fue eso, ni siquiera en los más indiscretos y jactanciosos, en los más botarates.’ Y esta última palabra le salió en español, a veces se le notaba que llevaba tiempo sin pisar mi país, ese es un término que aquí ya no se oye, como otros del mismo estilo, por razones obvias: cuando en una sociedad predominan los mentecatos, los majaderos, los botarates y los mamarrachos, pierde sentido que nadie llame así a nadie.

Mírame a mí: ¿soy yo el mismo de entonces? ¿Puedo yo ser, por ejemplo, el que estuvo casado con una chica muy joven que se quedó para siempre en eso y que no me ha acompañado un solo día en mi largo envejecimiento? ¿No resulta esa posibilidad, esa idea, esa verdad asumida, no resulta incongruente en exceso, por ejemplo con el que después he sido? ¿O con los actos que cometí más tarde, cuando ella ya no era testigo? ¿Por ejemplo con mi actual aspecto? Una chica muy joven, date cuenta, ¿y cómo puedo yo ser el mismo?’

Hay en esta actitud un elemento de soberbia, también, uno más: se ahonda en la anomalía, en lo repugnante y mezquino como si nuestra norma fuese la del respeto y la generosidad y la rectitud y hubiese que analizar microscópicamente cuanto se sale de ella: como si la mala fe y la traición, la malquerencia y la voluntad de daño no formaran parte de esa norma y fueran cosas excepcionales, y merecieran por ello todos nuestros desvelos y nuestra máxima atención. Y no es así. Todo eso forma parte de la norma y no tiene mayor misterio, no mayor que la buena fe. Pero esta época está dedicada a la tontería, a las obviedades y a lo superfluo, y así nos va. Las cosas deberían ser más bien al revés: hay acciones tan abominables o tan despreciables que su mera comisión debería anular cualquier curiosidad posible por quienes las cometen, y no crearla ni suscitarla, como tan imbécilmente sucede hoy.

Prefiero que a los hijos de puta se les note que lo son desde el principio en la cara, al menos uno sabe a qué atenerse y no hay que convencer a nadie, es mucho esfuerzo añadido. Todos aplastan, parece mentira que no se sepa ab ovo, poco importa que varíe la causa, la causa pública, o los motivos propagandísticos. Los farsantes y los ingenuos trascendentales los llaman motivos históricos o ideológicos, yo no los llamaría así nunca, es muy ridículo. Parece mentira que se crea aún que hay salvedades, porque no hay ninguna, no a la larga, jamás las ha habido. Búscalas, piensa. La izquierda como salvedad, qué tontería. Cuánto desperdicio.

Pero al aplazar nunca se sabe si ya está uno renunciando, porque en cualquier instante —es decir, siempre— puede no haber más mañana ni más después ni más más tarde, sí, eso es posible en cualquier instante. Pero oh no, no es cierto: siempre hay más por venir, siempre queda, un poco más, un minuto, la lanza, un segundo, la fiebre, y otro segundo, el sueño —la lanza, la fiebre, mi dolor y la palabra, el veneno, el sueño—, y también el interminable tiempo que ni siquiera vacila ni aminora el paso tras nuestro acabamiento, y sigue añadiendo y hablando, murmurando e indagando y difamando y contando aunque ya no oigamos ni respondamos, y hayamos callado. Callar, callar. Es la gran aspiración que nadie cumple. Nadie, ni aun después de muerto. Es como si nada hubiera dejado de resonar jamás desde los comienzos, ni siquiera cuanto ya no podemos reconocer ni rastrear los vivos, que quizá viven, vivimos, alertados e inquietos por innumerables voces cuya procedencia ignoramos, de tan remotas y sofocadas, o será ya cavadas tan hondo. Quizá sean los débiles ecos de las existencias no anotadas, cuyo grito hierve en su pensamiento impaciente, desde ayer o desde hace siglos: ‘Nacimos en tal lugar’, exclaman en su infinita espera; ‘y en tal otro morimos.’ ‘We died at such a place.’ Y también cosas peores.

Hoy todo da pavor y la gente es muy poco libre en lo personal, y cada vez lo es menos en la educación de sus hijos. A los niños, antes, se les enseñaban muchas cosas en cuanto tenían uso de razón, por algo se llamaba así. Cosas que les podían ser útiles cuando fueran mayores, porque nunca se perdía de vista que un niño acabaría por ser mayor. No como ahora, en que lo que más bien se pretende es que los adultos continúen siendo niños hasta la ancianidad, y además niños bobos y pusilánimes. Por eso hay tanta tontuna en todas partes. —Se llevó los dedos a los labios y musitó—: Es triste asistir a una época de decadencia, habiendo conocido otras mucho más inteligentes, dónde va a parar. Será una de las razones por las que no lamentaré demasiado mi marcha.

Hoy cualquier imbécil posee y lleva una minicámara en el bolsillo o incorporada al móvil, y si un turista pilla por azar algo grave, incluso un crimen, es más probable que intente sacarle dinero antes que llevárselo a la policía. Ella no paga, nosotros sí y otros también, a través de intermediarios. Lo mismo que cuando captan a alguien famoso follando o desnudo, lo pondrán en el mercado de las revistas y televisiones sensacionalistas, conviene tener a alguien al tanto. Otras veces nos envían vídeos nuestros colegas de otros países, y nosotros les correspondemos con lo que puede servirles, los satélites consiguen bastante. Ahora es lo más fácil del mundo, que surjan grabaciones de cualquier cosa. La gente ya no tiene ni idea de dónde hay cámaras o todavía no se cree que existan tantas, lo más sensato es partir de la base de que las hay en todo lugar y tiempo, hasta en las habitaciones de hotel y en los prostíbulos y en las saunas y en los cuartos de baño públicos (no en los de los tullidos, por cierto, ahí no suelen ponerlas), y aun en las casas particulares. Nadie está hoy a salvo de ser filmado en cualquier actitud y en cualquier circunstancia, por tanto en plena comisión de un delito o de perversas faenas sexuales, eso es posible siempre.

Cómo no va a convenirnos que la gente sea débil o vil o codiciosa o cobarde, que caiga en las tentaciones y meta la pata hasta el fondo, incluso que participe en crímenes o los cometa. Es la base de nuestro trabajo, es la sustancia. Aún es más: es el fundamento del Estado. El Estado necesita la traición, la venalidad, el engaño, el delito, las ilegalidades, la conspiración, los golpes bajos (las heroicidades, en cambio, solamente con cuentagotas y de tarde en tarde, por el contraste). Si no los hubiera, o no bastantes, tendría que propiciarlos, ya lo hace. ¿Por qué crees que se crean cada vez más delitos nuevos? Lo que no lo era pasa a serlo, para que nadie esté nunca limpio. ¿Por qué crees que intervenimos en todo y lo regulamos todo, hasta lo ocioso y lo que no nos atañe? Nos hace falta la violación, el quebranto. De qué nos servirían las leyes si no las incumpliera nadie. Sin eso no iríamos a ninguna parte. No podríamos ni organizamos. El Estado precisa de las infracciones, lo saben hasta los niños, aunque sin saber que lo saben. Son los primeros en prestarse a ellas. Se nos educa para entrar en el juego y colaborar desde el principio, y en él seguimos hasta el último día, y aun después de muertos. Las cuentas jamás se saldan.

'Así es, Jacobo, uno no debería contar nunca nada... hasta que uno mismo es pasado, hasta su final. El mío avanza ligero y llama ya a la puerta con insistencia. Tienes que ir entendiendo la debilidad, habrá un día en que te alcanzará a ti. Y al llegar ese momento, le toca a uno decidir si algo queda borrado para siempre, como si no hubiera ocurrido ni hubiera tenido cabida en el mundo, o si le da una oportunidad de…'. Dudó un instante, buscó la palabra, no debió de encontrar la justa, se conformó con la aproximación: '... De flotar. De que alguien más pueda investigarlo o contarlo. De que no se pierda enteramente. Entiéndeme: no te estoy pidiendo nada, ni eso ni lo contrario. Ni siquiera estoy convencido de haber obrado bien, es decir, de haber obrado como yo quería. En este último tramo ya no sé cuáles son mis deseos, ni si los tengo. Es extraño, parece inhibirse, sustraerse la voluntad hacia el fin. En cuanto salgas por esta puerta y te alejes, probablemente me arrepentiré. Pero me consta que Mrs Berry, que conoce la mayor parte, jamás dirá una palabra a nadie cuando yo no esté. Contigo no estoy tan seguro, en cambio, y así lo dejo a tu elección. Quizá prefiero que calles, bien puede ser. Pero a la vez me tranquiliza pensar que contigo mi historia aun podría...'. Volvió a buscar otra palabra mejor, pero siguió sin dar con ella: '... Sí, aún podría flotar. Y en verdad no es más que eso, Jacobo: sólo flotar'.

Seguía lloviendo y aún no me cansaba de verlo desde mi ventana a la Square o plaza, era una lluvia aposentada, cómoda, tan sostenida y fuerte que parecía iluminar ella sola la noche con sus hileras continuas como varas flexibles metálicas o como lanzas interminables, era como si excluyera para siempre el raso y descartara todo otro tiempo futuro en el cielo y no permitiera ni concebir su ausencia, al igual que la paz cuando había paz y la guerra cuando era guerra lo único que existía.
47 reviews1 follower
January 16, 2020
Your Face Tomorrow -an exact translation of Tu Rostro Mañana- is a novel written by the Spanish writer Javier Marías which narrates the story of Javier Meza -who is a man in the process of divorce- and his participation in a special group of behavioral interpreters led by Mr. Tupra. This participation will be important to him because he will understand his own behavior that is unknown to everyone and special to him.
The story is heavy, but I mean almost leaden. At some points, it could become soporific. Most of the action occurs in Javier Meza’s mind or through his mouth. The conversation is crucial in the book: the actual question is why conversation is so important? It gives us many information and makes us think about many philosophical topics, but most of the time these are not really important for the plot. The most remarkable conversation is about a bullfighter (this could be a tale in itself) and has no real meaning. If this had not been in the story, it would have mattered. That is the biggest problem to me. It seems that the plot is only important because it can cause conversations. It is interesting and I guess this is the author’s intention, but I did not enjoy it.
Characters are well developed but we have many that seem to have more relevance in the plot and then disappear -like the man who dances in front of his home in London. In the end, we only have one character -this is not a unique feature of this story- and this is nice because he did not go through many situations however he has changed his behavior and his opinion about life. This is great because we empathize with him only through his thoughts. On the other hand, because we do not know thoughts of the other characters, we cannot do the same with them.
The author uses a tangled narrative made of many large paragraphs. He also plays with time. At this time, I can remember that the times are not completely clear -while you are reading- when the author narrates the sexual encounter between Perez Nuix and Meza and the conversation between Tupra and Meza. I mean on one paragraph it could occur the first and without prior notice in the next the second could be happening. In addition, he anticipates what will happen with a little phrase. This could be useful in simpler narratives but in this type of narrative -so tangled- this could make us feel more puzzled.
In conclusion, most of the criticize of this novel are good, but I did not enjoy it as a novel. However, the development of the philosophical themes is really good and made me think about them and I think that is what I will remember from this book.
63 reviews5 followers
September 28, 2013
Quizá para algunas novelas cualquier opinión sale sobrando. Sólo hay que leerlas. Reúnen lo mejor y lo menos peor de quienes las escribieron. Desde Mañana en la batalla Marías forma parte de mi canon o algo que se le parezca. De hecho en mi top 111 está a la par de Pynchon, Foster Wallace y por supuesto Bolaño y los demás etcéteras. Ladrillotes, por lo pesados, porque leo caminando, al terminarlas me pasa que me queda el sinsabor de que pudieron haber escrito más y que vale más la pena leer puros Proust con sus novelotas río que por ejemplo Guerra Castro, aunque sea éste último un iniciador o un parteaguas (también hay que leerlo, solamente que sin tanta atención y bien rapidito). Nunca lo sé de cierto porque hay obritas, por la extensión, que son completamente redondas (Fiesta, El perro, casi todo Aira, Estrella) y las terminas y te dices no va más, es lo más que pudiste escribir acerca de este tema en particular, el punto final está bien puesto. Por eso no entiendo lo de las estrellitas, una significa menos calidad o más brevedad o un aplauso y 5 ó 10 0 500 estrellitas significan chingonería. Bolaño tiene obras menores, la Nazi (no se diga más), una mamarrachada, pero es Bolaño. Por cierto en El Norte se publicaron las opiniones de algunos escritores jóvenes, me imagino que veinteañeros o algo parecido, quienes como sucede con algunos opinadores hablando sin saber, sin conocer, sin reflexionar, ningunean a Bolaño. Me recuerdan a quien interpeló a Aira cuando visitó Monterrey y Aira con su buena mala leche le decía que hablase más claramente porque no lo escuchaba. Hay que tirarle a las vacas sagradas como si este ejercicio valiera la pena. Hay que leer, cavilar y a veces hablar o escribir si hay algo que decir. Los malos libros los regalas, los abandonas o los tiras a la basura o si te da la gana los naziquemas. Hace ya rato que quienes leo me emocionan, me producen placer o regocijo, vamos, como hacer el amor, no recuerdas cada orgasmo, y así como olvidarás cada palabra te quedará la emoción, a veces profunda de haber leído algo que valió la pena aunque pertenezca al olvido.
Profile Image for Yves Bekaert.
131 reviews
August 21, 2022
wederom een spannend en meeslepend verhaal. Jaime Deza, in het bezit van een voorspellende gave, belandt in vreemde situaties, maar verwarrender en meeslepender zijn de lange filosofische verhandelingen waar Marías de lezer aan onderwerpt en de hoeveelheid geweld die de personages in het verhaal te verduren krijgen. De vraag is of de stijl soms niet ten koste gaat van de inhoud.

Marías’ stijl werkt bijna hypnotiserend, eindeloze opsommingen worden als een mantra. De pendule slingert heen en weer, en soms gaan de ogen even toe.

Het verhaal vertraagt vaak zo ontzettend, de hersenspinsels als een verwarde kluwen garen, de zinnen halve pagina’s lang. Nee, dit is geen pageturner. Wat Marías wil is dat de lezer verleid raakt door het geheimzinnige plot met als hoofdpersonage Jaime Deza, maar wat Marías écht wil vertellen zijn de lange existentiële mijmeringen. Met chirurgische precisie analyseert hij zaken als trouw en wantrouwen, verleden en heden, egocentrisme en generositeit. De boodschap komt over: de mens is een wezen dat geneigd is tot het slechte en hij schaamt zich daar niet eens voor. Jaime Deza is in strijd met het goede en kwade, en met de verantwoordelijkheid die hij heeft en neemt. Maar de noodzaak om dit alles zo ontoegankelijk te verpakken is niet heel overtuigend.
Profile Image for Ignisalge.
74 reviews27 followers
September 26, 2022
Olala, Proust en español! (jk)

Quizás de las mejores narrativas del siglo XXI (o eso quisiera creer, ya que no leo mucho los libros de estos tiempos). La forma en que Jacques Deza se ve involucrado con un grupo que trabaja para el gobierno británico a modo de vislumbrar los "rostros del mañana" de las personas es fascinante, desencadenando de esto la meditación entre la incertidumbre de la existencia (en la que la memoria juega un rol fundamental) y lo previsible y que yace siempre dentro.

Las comparaciones con Proust son acertadas, no por la belleza de la prosa (Proust, incluso traducido al inglés es casi invencible en este ámbito) sino por las extensas discusiones sobre el comportamiento humano y su ilógica forma de proceder por el mundo, buscando a veces razones a posteriori en esta complicada existencia que entremezcla pasado, presente y futuro.

El hablar como aquello, más allá de lo fisiológico, que une a todos los seres humanos sin importar sus clases, criminalidad y hasta estatus mental. Como a pesar de que existe mucho que desconocemos de nuestra propia existencia y que nos ha llevado a a ser lo que somos, nos empeñamos siempre en hablar y hablar, porque en el fondo lo que realmente nos interesa es aquello que es transmitible, que de nosotros no se pueda afirmar "aquí no estuvo, nunca fue".
4 reviews
December 15, 2021
Estupenda novela. Me encantan sus digresiones y sus frases interminables, son parte fundamental de su estilo, pero es necesario saber dónde hay que parar. Un corazón tan blanco y Mañana en la batalla piensa en mí, a mi juicio presentan el equilibrio perfecto. Con Tu rostro mañana se le ha ido la mano. Yo creo que no se justifican los tres tomos, podía haber quedado muy bien si lo hubiese condensado en uno, un libro gordo, y habríamos terminado todos más contentos.
Lo que ya no me gusta es cuando se pone pedante. Con todo lo buen escritor que es, y con todo lo que sabe, a veces se pone insoportable. En ocasiones, se agarra a algo, por ejemplo sus traducciones de ciertos vocablos, y no lo suelta y se hace empalagoso y listillo. Muchas veces tiene razón, pero en otras ocasiones se equivoca, no muchas pero alguna hay, y cansa y estomaga.
En general, de todas formas, he disfrutado mucho de los tres tomos, especialmente de los dos últimos, el primero es un poco más lento y se me atragantó, hasta el punto de que fui postergando la lectura de los siguientes tanto tiempo, que acabe teniendo que leerlo de nuevo.
Displaying 1 - 30 of 59 reviews

Can't find what you're looking for?

Get help and learn more about the design.