Se supone que es un enemies-to-lovers con slow burn… pero la verdad es que las tramas y subtramas se resuelven con demasiada rapidez, sin profundizar en nada. Da la sensación de que la autora tiene prisa por hacer que las protagonistas terminen juntas (¡y el resto también!), pero sin construir el camino con suficiente tensión o gancho.
La subtrama de Yago, por ejemplo… durante toda la historia hay señales claras, red flags evidentes, que te preparan para un conflicto más elaborado. Pero cuando por fin estalla, todo se resuelve en apenas cinco páginas. ¿Para eso tanta preparación?
En cuanto al tema spicy… ñe. Más de lo mismo. No resulta del todo creíble, le falta tensión, juego, miradas, deseo palpable… Le falta chispa. No me ha convencido. Apuntaba alto, tenía potencial, pero se va desinflando a medida que avanza la historia.
Y, por último, la ilustración de la portada no ayuda en absoluto. No encaja con el tono de la historia y, en lugar de atraer, la infantiliza. No refleja ni el conflicto ni la madurez emocional que se supone que deberían estar presentes.