En realidad, habrían sido 3,5 estrellitas si la protagonista de la historia no se me hubiera atragantado tanto, la verdad.
Desde ya digo que el New Adult, y a pesar de tener varios ya en mi haber, no es mi género favorito. Todas las historias son muy parecidas y tengo la sensación de leer siempre lo mismo.
Sé también que eso se me puede echar en cara con la novela histórica (la cual es la que más disfruto), pero a favor de ésta diré que si están bien situadas era lo normal en esos tiempos y el que hubiera situaciones machistas, dramas por doquier o incluso historias muy parecidas entre unos y otros le veo un por qué; no así con los New Adult que, al ser historias más recientes en el tiempo, por no decir tan actuales como de hace tres años, me pueden con tanto DRAMA. (en la época actual hay mucho drama, lo sé, pero cuando leo algo actual no me apetece llorar o acongojarme, llamadme rara)
No me gustan mucho las historias en las que el drama parece ser el eje conductor de la historia, y en los new adult es lo primero que me encuentro en una historia…SIEMPRE.
Y no solo por parte de uno de los protagonistas, es que siempre son los dos. Es por ello que cuando me meto en este género lo hago con mucho recelo y con expectativas muy bajas.
Una vez esta explicación muy pobre del por qué hay veces que califico las cosas como califico (además de que en gustos no hay nada escrito), empiezo la reseña de esta historia.
Me ha gustado (¿Después de todo lo que he dicho del género?) sí, después de todo me ha gustado, bastante. La trama no tenía nada nuevo, pero la manera de contarlo de la autora le ha subido puntos. La forma tan sencilla pero a la vez adictiva en que lo cuenta hacía que cuando me quería dar cuenta ya hubiera devorado más de tres y cuatro capítulos casi sin darme cuenta y en más de una ocasión me divirtiera con las ocurrencias de ciertos personajes.
La historia de amor me estaba gustando mucho también…hasta que, cinco años después de todo lo que les pasa a los protagonistas (porque como he dicho antes ninguno de los dos puede tener una vida normal y libre de traumas), ambos empiezan a comportarse como los adolescentes que una vez fueron, sobre todo Rachel.
A Mike le llegué a entender debido al bagaje familiar que presentaba desde que, con 7 años, se hizo inseparable de Rachel (y de hecho me ha ganado), pero de ella no me lo he llegado a tragar, lo siento.
Sí, lo que le pasó es horrible (no me imagino lo que debe ser perder todo lo que quieres en un solo día) pero la forma de afrontar las cosas no me ha gustado nada y ha hecho que el dolor que ella sentía no me transmitiera más que rabia y cabreo por lo que estaba haciendo, sobre todo al finalizar el libro, cuando protagoniza una escena que hizo que mi cabreo subiera al 200% y tuviera muchísima pena por Mike, un chico que siempre la dio todo y que solo recibía pataletas de niña de 2 años. Si me pongo a ver su historia de amor desde una perspectiva más fría, Mike merecía una chica diferente o más madura.
Sobre los secundarios, decir que han sido junto con la trama y gran parte de la historia amorosa, los que ha llevado el peso de la historia. Jason es mi favorito y me alegro mucho de que no haya acabado él con Rachel (a pesar de que parecía ser el tercero en discordia), creo que merece a alguien mucho mejor que ella, sinceramente y estoy deseando leer la historia de uno de sus amigos, ya que eso de casarse sin saber con quién me ha llenado de curiosidad.
Sí, quiero seguir leyendo a esta autora a pesar de todo lo que he dicho arriba sobre el género y sobre el libro, porque en líneas generales la historia me ha gustado, la trama estaba entretenida y el estilo de la autora lo merece.