Qué interesante la metáfora de amor como abducción; el observar a un Otro que no sabes clasificar y te lleva por delante. Una obra cortita sobre la locura que es amar, fijarse en un otro, cuando vivimos en una realidad extraterrestre.
Me ha emocionado mucho porque el texto es, en sí, bonito. Ahora bien, no sé muy bien si la base teórica en la que se sustenta el guion aporta demasiado al tema del "amor líquido", que (creo) que la autora pretende abordar.
Es decir, te emocionas porque te permite conectar con vivencias personales y, al menos a mí, me reitera en la visión de que lo que cada cual vive como una experiencia única (muchas veces) no es más que una experiencia compartida del ser humano que todos traducimos a nuestro propio contexto y, por tanto, contamos con nuestras propias palabras; y, al fin y al cabo, es bonito leer las palabras que otros han usado para tratar un tema tan transversal, e inherente al ser humano, como el enamoramiento.