Subte es un ejercicio literario bastante interesante, se nota el trasfondo histriónico del autor, la forma en que narra, en que ahorra las palabras y dice tanto, nos cuenta un pasaje en la vida de una sola persona, que nos dice mucho pero sabe tan poco. Nos podemos ir por la lectura fácil y sencilla de la crítica social y la alegoría de la maternidad como lucha, el cómo es vista la reproducción y los roles según las distintos grupos sociales, a veces más cercanos de lo que sabemos o nos dicen.
Creo que el aporte realmente más grande y que va más allá de la narrativa de las instalaciones del tren subterraneo argentino en un mundo post apocalíptico, es la forma en que se expresa, con pocas y contadas palabras, las precisas.
Una de mis grandes críticas a los autores latinoamericanos es la tendencia a sobre adornar y saturar su prosa, sobre todo aquellos que se enfocan en ser "escritores serios". Este tiene toda la seriedad, arma una novela breve pero con la extensión y profundidad necesaria. Ciertamente te deja con ganas de más, pero, ¿no es eso lo que pasa con las buenas historias sin importar su extensión?.
Quedo sumamente impresionado, no es un libro perfecto pero no quiere serlo, ahorra palabras, entras en la pobreza de esa sociedad en todos los sentidos, da un mensaje sobre maternidad y muchos otros factores, una sorpresa bastante agradable y espero poder en algún momento leer alguno de sus otros libros, son muy pocos, 3 creo ya que lamentablemente el autor nos abandonó antes de tiempo.
Recomendado para quienes disfruten las historias post apocalípticas tipo "La carretera", un ambiente bien logrado donde por fuerza de la trama y del contexto, lo importante es decir lo necesario y nada más.