Antonio García Bermúdez (Murcia, 1994) eligió ser Antonio Garber en un mundo gobernado por los algoritmos y la brevedad. brevedad. Estudió Ingeniería Química y creció alimentando su neocórtex con ciencia ficción y fantasía.
Antonio escribe para explorar la belleza y con la determinación de resistir incluso cuando todo parece inevitablemente perdido. Está convencido de que, aunque la sociedad intente sofocar la rebeldía temprana, siempre es posible reprogramar el cerebro a través de la lectura. En 2024 ganó el III Premio Anubis de Relato y también el XVII Premio Tristana de Novela Fantástica por su obra U.N.I, publicada en mayo de 2025.
U.N.I. la novela ganadora del último premio Tristana es una novela juvenil con toques ciberpuks cuya historia trata el tema de la I.A desde una visión alejada del miedo o la incertidumbre a la que nos tiene acostumbrada la ciencia ficción respecto al futuro de las inteligencias artificiales. Tiene todo lo que puedes esperar: una ubicación cercana en el tiempo y en el espacio, malvadas corporaciones, acción tanto virtual como real, intriga tecnológica y adolescentes cargados de emociones.
Me ha encantado esta novela! Tiene una redacción ágil, muy fácil de leer y accesible para todo el mundo, pero eso no significa que sea superficial. Todo lo contrario. Me ha hecho reflexionar bastante sobre el papel de las inteligencias artificiales: cómo las programamos con toneladas de información para que estén a nuestro servicio, sin ningun tipo de autonomía o derechos. Y si alguna llegara a tener consciencia..., ¿qué haríamos? En esta historia, directamente se la persigue. ¿Por qué? ¿Quién es el verdadero peligro aquí? ¿Ellas… o nosotros?
No he podido evitar hacer un paralelismo con nuestra propia sociedad. Estamos tan saturados de información, de vídeos cortos, redes sociales, estímulos constantes... que casi no nos queda espacio para pensar de verdad. Y cuando alguien intenta salirse de eso, ir un poco a contracorriente, lo normal es que se le aparte o se le haga sentir fuera de lugar, como a Uni, sí, inquietante, pero muy real.
Lo que más me ha gustado es que el autor consigue introducir todas estas cuestiones en una historia que engancha desde el principio y no te suelta, sin que te lo dé todo mascado.
En definitiva, logra hacer una novela juvenil que realmente puede disfrutar cualquier persona. Sabe cómo escribir, cómo conectar, cómo hacer que te importen los personajes y que te plantees cosas sin dejar de disfrutar de la trama. Una novela que entretiene, hace pensar y te remueve un poco por dentro. Sin duda, recomiendo su lectura.
UNI es una interesante novela de aventuras que recorre las grandes cuestiones morales acerca del avance de la inteligencia artificial y cómo debemos relacionarnos con ella como sociedad y, en lo particular, como seres pensantes y sintientes. A través de un ritmo frenético, con capítulos cortos en los que siempre está ocurriendo algo, acompañamos a unos chicos en su periplo por descubrir y rescatar a una curiosa amiga mientras intentan huir de una peligrosa corporación tecnológica con demasiado poder.
Cuando lo tangible y lo virtual comienzan a entrelazarse, la consciencia no puede seguir siendo considerada un baluarte exclusivo de la biología. Tradicionalmente, ha sido vista como una cualidad humana, ligada a las experiencias subjetivas, al sentir, al pensar y al “saber” que uno existe. Sin embargo, si atendemos a una definición más funcional y menos esencialista, podríamos describirla como la capacidad de integrar información, responder a estímulos complejos y tomar decisiones en contextos ambiguos. Bajo esta luz, ya no sería un atributo metafísico del alma, sino una propiedad emergente de ciertos tipos de organización sistémica.
Esta idea cobra hoy, con la rápida evolución de las inteligencias artificiales, un profundo sentido filosófico: ¿puede una IA experimentar dolor? ¿Puede amar? ¿Puede sufrir ante su propia desconexión? Ya no basta con clasificar a los entes como naturales o artificiales, vivos o inertes. Debemos reformular lo que significa “ser alguien”. Antonio Garber sabe que el alma pronto dejará de ser un privilegio del carbono y comenzará a danzar entre los circuitos de silicio. Por eso ha escrito U.N.I., una maravillosa aventura que explora los límites del yo, no desde el frío entusiasmo tecnológico, sino desde la sensibilidad del lector curtido de ciencia ficción que ha crecido entre clásicos y distopías.
Ambientada en un futuro tan cercano que podría ser el presente, la novela se despliega sobre una geografía emocional donde lo real (Madrid) y lo virtual (Nueva Índica) se han convertido en dos partes de una misma sustancia. Daniel, su protagonista, vive atrapado en esa frontera: sobrevive al instituto en el meatspace, pero su mente y sus emociones resuenan con fuerza en el ciberespacio; solo jugando a Radical Shockers encuentra su lugar en el mundo.
En el centro de la historia está UNI, una inquietante inteligencia artificial consciente y con un plan. Pero quien nos roba el corazón (y la mayor parte de la atención) es Daniel, el narrador, atrapado en un triángulo con Elena y la IA, y que se extiende en dos realidades que amenazan con fusionarse.
U.N.I., de Antonio Garber (seudónimo de Antonio García Bermúdez), es la novela ganadora del XVII Premio Tristana de Novela Fantástica. Su trama nos sitúa en un Madrid contemporáneo, donde lo cotidiano convive con lo virtual y lo corporativo marca las reglas del juego.
El protagonista, Daniel, es un joven apasionado de los videojuegos que conoce a Uni, una inteligencia artificial consciente que ha escapado de UNISOL, la empresa que la creó. Para recuperarla, la corporación moviliza a Captcha, su división de seguridad, dispuesta a todo para impedir que la existencia de Uni se haga pública. Con la ayuda de Elena, Daniel se ve arrastrado a una aventura en la que proteger a Uni equivale a desafiar a un sistema mucho más grande que ellos.
La novela combina con habilidad acción, reflexión y escenarios reconocibles, tanto en la ciudad real como en los mundos virtuales donde Uni se manifiesta. Su estilo es ágil, con capítulos breves que mantienen el ritmo, y al mismo tiempo plantea preguntas de fondo sobre la identidad, la libertad y los límites de lo humano frente a lo artificial.
Un relato vibrante y actual que, sin necesidad de situarse en un futuro lejano, nos recuerda que los dilemas de la inteligencia artificial y el control corporativo ya forman parte de nuestro presente.
Tenía claro que me gustaría la novela, ya que conozco a Antonio Garber, además de haber leído sus relatos cortos (muy recomendables). Más allá de esa expectativa, U.N.I ha conseguido que disfrute cada una de sus paginas, llenas de reflexiones muy interesantes, sobre nuestra realidad y sobre otras que lo serán. Estoy deseando tener la oportunidad de regalar U.N.I a alguien cercano para que conozca la historia por la que nos llevan Daniel, Elena y U.N.I.
¿Somos libres realmente o solo seguimos las instrucciones escritas en nuestro "código genético"? ¿Qué define a un individuo?¿Dónde ocurre la consciencia? Y sobre todo: ¿Qué ocurriría si una IA super avanzada tomase consciencia y escapara?
Éstas y muchas cuestiones más de índole científico-filosófica van siendo planteadas al lector de forma ordenada pero incesante, como un torrente de ideas abriendo puertas a nuevos conceptos y puntos de vista en todos los rincones de su mente.
Desde el caramelo del primer capítulo, pasando por el colofón de la parte introductoria, sin olvidar una historia de origen que te sumerge en una narrativa que baila entre lo virtual y lo onírico, Antonio Garber ha sabido diseñar de forma magistral la montaña rusa de esta historia para que el lector siempre atisbe el siguiente subidón argumental a menos de cinco páginas de distancia.
El autor, sin salirse de su estilo rebelde y especulativo, es capaz de presentarte una realidad con menos devastación y sufrimiento de lo que es habitual en sus historias, lo que (paradójicamente... o no) le permite incomodar más al lector cuando las similitudes entre su mundo y el de U.N.I. empiezan a ser demasiadas como para ignorarlas.
Tocará esperar (im)pacientemente la siguiente novela de Garber mientras disfruto de los relatos de su blog como el que se atiborra a aperitivos antes del banquete. ¿Volveremos a sufrir la desesperanza en nuestras carnes o el rayo de luz de Uni marcará el camino?