#RetoRita4 #RitaFoster
Me ha pasado igual que con la anterior de la serie, mucho macho alfa y poca acción, aún así, resulta entretenido porque los personajes están muy bien delineados.
Esta historia, como comenté en la reseña del primer libro de la serie, parece la continuación de la anterior. El inicio de la novela es el punto exacto en el que terminó la otra. La ambientación, la misma; los protagonistas, los mismos, solo cambian los malos y una aparición estelar de un nuevo macho alfa que es visto y no visto (bueno, por algo lo llaman el Espectro).
La trama gira, o al menos lo intenta, en torno al tema de la trata de mujeres como cebos para la compra de drogas. Y digo, "lo intenta", porque solo recibimos unas pinceladas sobre el asunto. Tampoco puedo decir que el punto fuerte sea la historia de amor, porque la relación de los protagonistas se basa más en la atracción física, o a eso le da importancia la autora. Lo concerniente al suspense se desarrolla con lentitud, sin demasiados datos y con una resolución demasiado rápida.
El punto fuerte de la autora son, sin duda, los personajes con carisma, muy bien dibujados en el aspecto físico y también en el emocional (más ellos que ellas). Reese es detective, un metro noventa de detective guapo y musculoso, y todo un caballero. Su curiosidad masculina se ha centrado en su vecina Alice, porque la joven (de aspecto normalito, y aquí se repite el esquema de la primera novela) no se lo come con los ojos, como suele sucederle, y eso le llama la atención. A causa de un incidente en su casa, Reese tiene que compartir apartamento con Alice, y ahí comienza su camino de seducción y de descubrir los secretos que encierra esa mujer, porque su instinto le dice que hay algo más tras su aspecto modosito. El trato con ella y el roce de la vida diaria, más el descubrimiento de sus secretos, hace que se vaya enamorando de ella.
Alice es un personaje que no me ha resultado tan atractivo, quizás porque tiende mucho a menospreciarse a sí misma, ya que se siente culpable por algo que hizo, pero, sobre todo, porque parece que el único interés que tiene en Reese es por su aspecto físico; solo piensa en su torso, en sus muslos, en su trasero, etc., y al final cansa un poco esa actitud. Por otro lado, la frialdad con la que actúa a veces, no me gustó. Luego, es verdad, conociendo su pasado vas comprendiendo muchas cosas, y llegas a ver la dulzura que posee.
La autora escribe bien, y es una pena que desperdicie los personajes y la historia para centrarse en el aspecto físico de la relación. Si quitamos todas las páginas que dedica a ello, nos quedaríamos con una historia muy muy corta. Tampoco aprovechas esas escenas para revelar los sentimientos de los protagonistas, pues estos acaban comprendiendo la profundidad de su amor casi al mismo tiempo que derrotan a los malos.
En general, las tres historias (incluyo el tercero de la serie, que ya lo he leído y del que no pienso hacer reseña porque sería más de lo mismo) cuenta con hombres atractivos, con un punto machista, protectores en exceso y muy físicos y sensuales. Y con mujeres con problemas, que quieren solucionarlos solas pero terminan cediendo ante el proteccionismo de ellos, y que se dejan seducir con facilidad porque se derriten con una sola mirada (quizás se salva solo la teniente Peterson, del cuarto libro de la serie). Son novelas que entretienen y que luego se olvidan con facilidad.