Este breve ensayo, de forma muy interesante, aplica las leyes de la termodinámica a los sistemas literarios, en este caso, el autor lo ejemplifica utilizando la literatura catalana. No obstante, esta misma teoría se puede aplicar de igual forma a otros sistemas como la literatura española, inglesa, portuguesa, etc.
De esta forma, crea un análisis profundo de la estructura literaria catalana y todos los agentes que intervienen en ella y le dan forma. Como bien dice su título, lengua y lugar son inmensamente importantes, pero no los únicos agentes. Por otra parte, no evita incluir factores que han condicionado y siguen condicionando la literatura catalana hoy en día, como la relación asimétrica con la literatura española.
En general, me ha parecido una lectura amena y lucrativa.