Vivimos en un tiempo donde la verdad y la mentira se diluyen una en la otra, construyendo peligrosos mundos paralelos a través de campañas de desinformación, teorías conspiranoicas y bulos que proyectan otra realidad fantasmagórica sobre lo real comprobable, un mundo-mentira que desborda el nuestro con odio, dolor y muertos. Esa es la descarnada expresión del terror actual. Y sobre ese filo se lee La ballena azul, que toma su nombre y su estructura del juego viral que segó la vida de varios adolescentes en la década de 2010, y que nos ofrece una turbadora e inteligente crítica a estas herramientas de manipulación usando sus mismas armas.
Raúl Quinto nació en Cartagena en el año 1978. Estudió y se licenció en Historia del Arte por la Universidad de Granada, reside en Almería, donde ejerce como profesor de Historia del Arte y Geografía e Historia en el I.E.S. Celia Viñas.
Su trayectoria literaria se inicia en la poesía, publicando su primer poemario, Grietas (2002), al que siguieron títulos como La piel del vigilante (2005), galardonado con el Premio Andalucía Joven, y La flor de la tortura (2008), que obtuvo el Premio Internacional de Poesía Francisco Villaespesa.
Su sello autoral se caracteriza por la hibridación de diferentes géneros tales como la narrativa, el ensayo y la poesía, en la que destaca un notorio compromiso social. Su producción literaria, pues, resalta por esa exploración de los límites entre géneros, en títulos tales como Idioteca (2010), Yosotros (2015) o también Hijo (2017), trabajo de corte autobiográfico acerca de la paternidad. Su ensayo La canción de NOF4 (2021), que reflexiona sobre la vida y obra de Fernando Oreste Nannetti, ha sido elogiado por críticos como Enrique Vila-Matas por su profundidad y originalidad.
Su consagración llegó con la novela histórica Martinete del rey sombra (2023), una crónica poética sobre la Gran Redada de 1749 contra la población gitana, que le valió el Premio Cálamo “Otra Mirada”, el Premio de la Crítica de Narrativa Castellana y el Premio Nacional de Narrativa 2024, situándolo entre figuras como Ana María Matute.
La poética de Quinto, descrita por la filóloga Remedios Sánchez como “cargada de preguntas, socialmente comprometida” y con imágenes “áridas, contundentes y rotundas”, se distingue por su musicalidad y su rechazo a lo autobiográfico, abrazando el surrealismo y el simbolismo. Su obra aborda temas como la memoria contrahegemónica, la resistencia al poder y la identidad, como en La lengua rota (2019), que examina el silenciamiento y la rebelión. Además, ha experimentado con el spoken word junto al Colectivo Colombine y ha investigado la relación entre poesía e internet. Con más de veinte años de carrera, Quinto representa una voz renovadora en la literatura española, capaz de iluminar episodios históricos olvidados y desafiar las convenciones literarias.
Partiendo de las supuestas reglas del Juego de la Ballena Azul, Raúl Quinto nos traslada a la internet oscura en la que muchos hemos crecido.
Casi parece un ejercicio de revivir todas aquellas trasnochadas conversaciones de MSN Messenger en las que creíamos que la verdad estaba en lo más hondo de internet. La verdad estaría en los rincones donde no daba la luz. Allá nos lleva Raúl, al lugar donde lo real, la leyenda urbana, el bulo, la historia de la fogata digital, lo auténtico y lo hipersticioso bailan.
Pese a que es bastante experimental a nivel narrativo (no lo podemos llamar novela) y hay cierta cadencia poética en el texto, este fluye. Se va de un tema a otra por esas cualidades no orales, sino de texto escrito en internet, de chat entre... amigos, por ponerlo sencillo. Siempre había un mentor en aquellas relaciones.
Muy recomendado a todo aquel que se ha interesado por los creepypasta y todo lo afín.
Bastante inquietante y a veces incómodo de leer. Un tipo de literatura de terror pero que se sustenta en casos reales, fakes esparcidos por doquier y truculentos personajes.
Raúl Quinto , libro terminado, por suerte no era el Segundo libro de Poética de Aristóteles. Como dije el libro vuela, encuentro dos partes, la primera parte es una preparación y la segunda funciona de forma exponencial y abrumadora ante los hechos. No será un libro fácil para todo el mundo ni sea lectura para ciertas sensibilidades, pero si entiendo que sea necesario para llegar a sentir ese miedo, impotencia, dolor, extrañeza, etc. Ya lo explicas claramente en el capítulo 48 pero evidentemente creas una zozobra sobre la condición humana y ahí me quedo y cada cual saqué sus conclusiones. Gracias Raúl por ese enorme esfuerzo, deseando conversar contigo en Úbeda.
La verdad ya no se descubre, se fabrica. Lo real ha dejado de ser terreno firme. El miedo, esa emoción primaria que nos conecta con la supervivencia, ha sido instrumentalizado para condicionarnos, manipularnos y dividirnos. El cuerpo ya no nos protege; se ha convertido en el campo de batalla donde los traumas digitales, las ansiedades colectivas y las ficciones virales dejan sus huellas sin que nos demos cuenta. En nuestra era, la identidad se disuelve en narrativas impuestas, y la percepción se convierte en un terreno inestable donde lo real y lo ficticio intercambian máscaras con inquietante naturalidad.
Es en ese contexto donde La ballena azul se revela como un artefacto literario original, arriesgado y profundamente perturbador. Inspirado en uno de los retos virales más peligrosos de la historia reproduce paso a paso sus cincuenta pruebas, arrastrándonos a un descenso narrativo y conceptual por los mecanismos del miedo, la sugestión y la manipulación. Raúl Quinto no cuenta una historia: propone una experiencia.
Que nadie espere, por tanto, una novela. Lo que la obra contiene es vértigo, imágenes impactantes, juegos semánticos y referencias cruzadas que reforzarán en vosotros la idea de que no hay nada a lo que aferrarse. Y es que Quinto adopta la voz de Voltaire Rojo, un narrador perturbador, y se dedica, durante más de ciento noventa páginas, a destruir certezas mediante una prosa intensa y despiadada. Altera el enfoque de los hechos hasta que el lector duda del mismo suelo que pisa. Extrae y potencia el terror con el que convivimos inadvertidamente; el que habita en el rumor, en la posverdad, en las ficciones inducidas que colonizan nuestras mentes vulnerables. Y nos recuerda que Dios no deja de observarnos, aunque no exista.
Todo lo que creemos sólido puede ser reescrito. Toda certeza puede estar siendo corroída por una ficción cuidadosamente planificada. Cuando leáis La ballena azul no encontraréis respuestas ni alivio. Solo desesperación, miedo y preguntas que aún no tenéis el valor de haceros.
Quien alguna vez visitase cualquier tumblr nosleep (por poner un pequeño ejemplo que ni siquiera es Deep/Dark web) sabrá de lo que hablo si digo que tenemos la suerte de vivir con el conocimiento de una milésima parte del horror que albergan nuestras cabezas y cometen nuestros cuerpos, ese poder que puede levantar tulpas tan fabulosos como la Diane de Dale Cooper, pero también de abyecciones que no se pueden ni siquiera nombrar. Y es ahí, en lo indecible, lo no-simbolizable, abismo de lo Real, donde el magnífico libro de Raúl Quinto nos vuelve a mostrar -con esa voz relato-poema-crónica-, los patrones que emergen y que nos rodean como chacales en la última madrugada de un grupo de niños perdidos. Virgilio-JeffTheKiller llevándonos de la mano a besar a la Diosa Conejo, alumbrando un lugar, dándonos la posibilidad, porque la necesitamos, de controlar el relato a través de una nueva forma de mirar, antes de que el vacío no nos deje respirar.
No le pongo 5 estrellas porque el primer capitulo es tan bueno que ya luego no puede seguir a esa altura. "¿Y si la belleza es únicamente una estrategia de autoengaño, una ficción que convocamos para soportar todo ese excedente abrumador de conciencia que nos aplasta?"
Confiésalo. En algún momento de tu vida has entrado en rincones de internet que te han puesto delante de los ojos una serie de imágenes, vídeos o relatos de los que nunca le has hablado a nadie. Producciones de mala calidad, sí, pero que al mismo tiempo poseen el sello de lo genuino y, ante todo, de lo malsano. Hay sitios así, lugares en los márgenes que parecen sacados de pesadillas o de mentes enfermas, y tú los has visto igual que todos. Lo peor llega cuando, tras una breve consulta, te cercioras de que algunas de esas imágenes, alguno de esos vídeos, son absolutamente reales. Y de realidades abyectas y ficciones corporeizantes es de lo que nos habla La ballena azul.
Estamos ante un volumen realmente extraño. Raúl Quinto nos propone una especie de reto narrativo en el que, a través de cincuenta capítulos, nos enfrenta con toda una colección de sucesos de un pasado casi siempre reciente y de algunos de esos creepypastas que asolaron la red durante el inicio de este siglo. El autor utiliza una de esas historias, la que da título al libro, para articular un discurso que oscila entre el ensayo, la exposición y la narrativa inmersiva que propone la segunda persona. De este modo, el lector se convierte en parte activa de todo lo que desfila ante sus ojos, mientras comprende la enorme crítica que desprende la obra.
La ballena azul es, prácticamente, un monólogo pronunciado por una voz misteriosa. Podemos identificarla como un pregonero de las maldades humanas, o quizá como nuestra propia conciencia. Cierto es que el efecto que produce depende a veces de los recursos narrativos que utiliza Quinto, y me explico: cuando el autor trata de ponerse «más literario», con algunas licencias a lo estético, como frases que se repiten durante toda la obra o metáforas demasiado rebuscadas, el propósito de impactar resulta menor que cuando se abandona a una narración más sobria. Dicho esto, algunas de las florituras a las que hago mención no sobran en absoluto, sino que elevan el texto aún a costa de perder por unos instantes al lector. Es una apuesta arriesgada, sí, pero cualquier lector mínimamente curioso se verá atraído por ella.