Una íntima exploración sobre lo que no hablamos con nuestras madres y cómo nos afecta, para bien y para mal. Aunque sea por un instante, todo ser humano tiene una madre. Tan diversa y complicada como las personas mismas, esa conexión madre-hijo nos forja; es medular.
En esta colección de ensayos, 17 voces literarias presentan una introspección a corazón abierto sobre lo que significa ser hijo o hija.
Cada ensayo es un momento para sentir y reflexionar, para analizar de manera más profunda el vínculo individual que tenemos con nuestras propias madres. André Aciman, autor de Llámame por tu nombre, habla sobre su infancia como hijo de una madre sorda; la mexicana Orly Beigel escribe en un ensayo especial para esta edición sobre lo que significa ser hija de una sobreviviente del Holocausto, mientras que Melissa De Haene, mexicana también, narra cómo tras el divorcio de sus padres, la relación con su madre nunca volvió a ser la misma.
En palabras de "Nuestras madres son nuestros primeros hogares y esa es la razón por la que siempre intentamos regresar a ellas". Hay alivio al romper el silencio. Reconocer lo que no pudimos decir durante tanto tiempo es una forma de sanar nuestras relaciones con los demás y, quizás aun más importante, con nosotros mismos.
Cuando comencé este libro, debo admitir que entré a ciegas; no investigué en absoluto de qué trataba, simplemente me dejé llevar porque el título atrapó toda mi atención. En un principio, asumí que sería una lectura centrada exclusivamente en los típicos mommy issues y en la compleja dinámica que existe entre las mujeres y nuestras madres. Sin embargo, me sorprendió gratamente descubrir que la obra va muchísimo más allá de eso.
Se trata de una antología de ensayos muy bien cuidada que nos sumerge en contextos y realidades sumamente diversas. Lo maravilloso de este libro es cómo está construido: cada ensayo tiene la capacidad de tocarte y, de una u otra manera, logra que te sientas identificada en algún punto. Es un ejercicio profundo para comprender las múltiples perspectivas de las mujeres en el mundo; te enseña a observar cómo ciertas situaciones que tal vez no encajan con nosotras o no nos parecen correctas, son exactamente lo que a otras las hace felices, o a la inversa, lo que las sume en la tristeza.
En definitiva, es una lectura excelente y muy enriquecedora por la avalancha de emociones que te genera. Como recomendación personal, creo que la mejor forma de consumirlo es a través del audiolibro, ya que resulta mucho más dinámico. Otra gran alternativa es no leerlo de corrido, sino ir seleccionando y saltando únicamente a los ensayos que más te llamen la atención. Sea como decidas abordarlo, es un libro que verdaderamente vale la pena.
Algunos de los ensayos no me gustaron, sin embargo la mayoría están muy buenos para analizar, sobretodo la relación de madre hija después que uno se convierte en padre. También el de la sobreviviente del holocausto muy fuerte y de reflexión