Fernanda Bendiksen, una joven que parece tenerlo todo en la vida, planea suicidarse saltando desde el puente conocido como Puerta Santa Fe. Santiago, un inteligente pero impulsivo abogado, queda atrapado de camino a su trabajo por el cerco de seguridad. Una serie de malentendidos y eventos desafortunados lo llevarán a escalar el puente y acompañar de manera involuntaria a aquella enigmática chica. Ante la presencia de las cámaras de televisión, los equipos de rescate, la multitud de curiosos y sus sorprendidos compañeros de oficina que siguen la noticia por televisión, Santiago descubrirá que es la única persona que puede convencer a Fernanda de no saltar.
Francisco Cortina, abogado y escritor, nos trae, como historia central a Fernanda (Fer) una “niña bien” que aparentemente tiene todo, pero un día, después de una llamada, decide suicidarse; por otra parte Santiago, un abogado de un importante despacho de abogados, pasa de ser espectador a intento de rescatista. Así pues, Cortina nos traslada a una de las zonas con mas opulencia del país, la zona de Santa Fé en la Ciudad de México donde nos paseamos por distintos escenarios todos girando en torno a Fer y Santiago. Mas allá de la decisión de elegir la vida y la muerte, en cada uno de los personajes que prácticamente nos aparecen de par en par, podemos ver las dos caras de la humanidad: el narcisista / el sencillo o altruista; el honesto/ el corrupto. Como el bien y el mal conviven y hasta pueden ser amigos en la vida. Un libro de fácil lectura, con una narrativa tan envolvente que cuando terminas el libro no sabes si la historia la leíste o viste una película en Netflix.