"Menospreciando una historia que hasta hace poco enviaba a cada judío al horror de los hornos crematorios, Israel infringe a otros lo que fue su propio calvario. En cualquier caso, Israel, cuyo pueblo amamos por su coraje y sacrificios del pasado, debe saber que las condiciones de su propia tranquilidad no residen en el poder militar financiado por el exterior. Israel tiene desde ya que aprender a convertirse en una nación como las otras, entre las otras.
Por el momento, afirmamos desde lo alto de esta tribuna nuestra solidaridad militante y activa para con los combatientes, hombres y mujeres, de ese pueblo maravilloso que es Palestina, porque sabemos que no hay sufrimiento sin fin.
[...] Consideramos inadmisible, y condenamos sin ambages, el destino dado al pueblo del Sahara Occidental por el reino de Marruecos, que se vale de métodos dilatorios para retardar el plazo que, de todas formas, le será impuesto por la voluntad del pueblo saharaui. Al visitar personalmente las regiones liberadas por el pueblo saharaui, he podido confirmar que nada o casi nada a partir de ahora se interpondrá en el camino hacia la liberación total de su país bajo la actuación y la orientación del Frente Polisario".