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Mar pequeño del que peregrina. Diario de huerta

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En el Mar pequeño del que peregrina Diego Alfaro Palma cultiva una escritura atenta a lo fugaz. Se mueve entre lo agreste y las técnicas de crianza, el apuro y la lentitud, lo antiguo y lo nuevo, lo humano y lo demás como un gesto que borra fronteras y abre ese campo «que no conozco, pero imagino para que exista». Instala pequeños almácigos en los que crecen listas de libros, poemas, prosas propias y ajenas. Esparce semillas, abre surcos como versos, se deja instruir por los teros y los ratones. Agradece el fracaso y el cansancio, tiene amor, amigos, toma distancia para dejar que la poesía haga su trabajo. Como en los cultivos de especies múltiples el equilibrio es una búsqueda cada vez actualizada en la relación con lo demás: «Yo he visto el fantasma de mi abuela enseñándome algo de las rosas».
«No sé qué me gusta más, si escribir o caminar.» Este libro precioso es un diario de huerta, la pequeña belleza, huella de una vida en la tierra en conexión con otras vidas. Una semilla.

Laura Escudero Tobler

112 pages, Paperback

Published April 1, 2025

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About the author

Diego Alfaro Palma

17 books33 followers
(Limache, Chile, 1984). Poeta, ensayista y traductor. Publicó los libros de poesía Litoral Central", “Tordo” y “Paseantes”; el compilado "Las vías del agua" que contienen las plaquettes "Los sueños de los sueños de Kurosawa" y los libro-objeto "Bolsas" y "Facultad de Agronomía". El libro visual "Bicicentrismo", un homenaje a la bicicleta. En prosa, "Mandarinas. Crónicas de la primavera negra chilena" y "Trabajos voluntarios", que reúne sus ensayos sobre poesía chilena. Realizó la antología de la “Poesía reunida de Cecilia Casanova” y reeditó la “Antología de Ezra Pound en Chile”. Tradujo “El pensamiento zorro”, prosa de Ted Hughes y los manifiestos del artista callejero Banksy en "El copyright es para policías" y "Las aves y el hombre" de W.H. Hudson. Su libro “Tordo” recibió el Premio Municipal de Santiago en 2015 y la selección en la Academy of American Poets por su traducción.

(Limache, Chile, 1984). Poet, essayist and translator. He published the books of poems "Litoral Central", "Tordo" and "Paseantes"; the compilation "Las vías del agua" containing the plaquett "Los sueños de los sueños de Kurosawa" and the book-objects "Bolsas" and "Facultad de Agronomía". The visual book "Bicicentrismo", a tribute to the bicycle. In prose, "Mandarinas. Crónicas de la primavera negra chilena" and "Trabajos voluntarios", which gathers his essays on Chilean poetry. He made the anthology of "Poesía reunida de Cecilia Casanova" and reedited the "Antología de Ezra Pound en Chile". He translated "El pensamiento zorro", prose by Ted Hughes, the manifestos of the street artist Banksy in "El copyright es para policías" and "Las aves y el hombre" by W.H. Hudson. His book "Tordo" received the Municipal de Santiago Award in 2015 and selection in the Academy of American Poets for its translation.

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Profile Image for Franco Ibarra.
38 reviews
January 31, 2026
Un libro precioso tanto en su condición de objeto como en su contenido.

Muy difícil de catalogar en un género, a ratos ensayo, a ratos anécdota, a ratos poesía y a veces directamente citas y referencias bibliográficas ¿No debería ser eso al final un diario? Pienso en este texto como una carta de amor a las poéticas que surgen ligadas a la tierra, a los textos de Mistral, Virginia Woolf, Marosa di Giorgio, a todos los naturalistas y exploradores cuyas notas tenían mucha más poética que ciencia. Encuentro en este texto reflexiones sobre la poesía que surgen de ese vínculo con la tierra, con la historia personal ¿al final escribir un poema no es parecido a cuidar una planta hasta que florezca? ¿Escribir no es formar parte de una historia que empezaron otras personas? Me pierdo en medio de estas reflexiones y me dan ganas de no hablar de poética, sino de preguntarle a Diego como esta su jardín, que plantas han crecido y que insectos han llegado a acompañarlo, me doy cuenta que en esas anécdotas está la semilla de su poética, como dije a propósito de Paseantes y de Tordo, su escritura está trabajada muy marcadamente por la observación y este gesto de mirar las plantas, recordar el cerro y detenerse a construir desde ahí es un ejercicio nuevo en su obra, si Tordo era el vuelo de una ave la cual era capaz de observar muchas historias en su viaje Mar pequeño del que peregrina es la oposición a esta acción. Es quedarse quieto, no es buscar sino pensar y recibir, es ver desde el suelo las historias que surgen, en también ser parte de ellas, no solo observador.

Un texto precioso para pensar el ejercicio de escribir, algunos fragmentos favoritos:



"No escribía poemas hace mucho tiempo, quizás porque la tierra de mi cerebro estaba apretada. La poesía volverá, me decía, siempre vuelve y de pronto apareció en un manojo con piedras"

"La Huinca era un poema que había escrito mi abuelo y que habían continuado mis padres. Era el lugar a donde me iba a esconder o a escapar en mi bicicleta, y quizás algún día sea otro punto del desierto"

"Cierro los ojos y veo pastos altos, dice Claudia luego de desmalezar todo el jardín"

"Cuando uno es adolescente es difícil decir que uno escribe poemas, en gran medida porque uno sabe que en cualquier momento lo van a golpear o a expulsar del grupo en el que tanto le ha costado encajar. La poesía a esa edad no significa nada más que expresar emociones, estar enamorado, ser cursi. Y en el pueblo todas y todos querían demostrar que eran más rudos que el otro, más bestiales, más alcohólicos"
Profile Image for Pablo María Fernández.
522 reviews21 followers
April 24, 2026
Clara Kalioky recomendó este libro en el Foro de la Curiosidad de Valentín Muro. Lo compré online en Portaculturas (AR$29.000, USD21 aprox.) y me llegó unos días después.

Hoy leo dos tercios en digital así que ya abrir el libro fue una experiencia gratificante: recibí un sobre papel madera —como si fuese un regalo— y al abrirlo me encontré un señalador y un calendario de siembra a tono y con un diseño maravilloso de Cecilia Afonso Esteves (portada, diagramación, tipografía, tipo de papel). En el sitio web de la editorial lo catalogan como ensayo, en el registro del libro figura como poesía aunque creo que la etiqueta más acertada —si es que existe tal cosa— es la de diario de huerta que le da Laura Escudero Tobler en la reseña de contratapa. El autor va recorriendo las estaciones del año y aparece un mundo muy personal lleno de pájaros, de árboles y de flores con sus mil y un nombres. Se siente una respiración, un ritmo de quien se detiene a la sombra a disfrutar el paisaje. Y hay un preciosismo en el uso de la palabra donde reside sin esfuerzo la poesía. Su cosmovisión me recuerda la de los grandes artistas y escritores conectados a la naturaleza como Atahualpa Yupanqui cuando la canta o la narra en entrevistas y sus libros (como en Del algarrobo al cerezo).

No quise marcarlo ni sacar frases porque creo que no la haría justicia, como si uno quisiera hacer zoom sobre un bello paisaje pensando que de esa manera captura algo. Termina con una Biblioteca Naturalista de la que quiero leer buena parte porque siento que me abrió una puerta a un género que disfruto pero que abordé tangencialmente. Ahí viven el Walden de Thoreau y otros que estoy convencido van a ser fuentes de muchos disfrutes.

En resumen, es una experiencia poética, de conexión con lo humano, con el aquí y el ahora. Desde ya lo recomiendo y voy a buscar más libros del autor. También sigo ya el blog de la diseñadora que tiene buen mérito al potenciar la palabra con su aporte visual.
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