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Poesía completa

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La escritura poética de Boris Vian (1920-1959) se extiende a lo largo de dos décadas, de los primeros años cuarenta hasta finales de los cincuenta. Tan solo dos colecciones –Barnum’s Digest y Cantinelas en jalea– aparecen en vida del escritor. Los Cien sonetos que empieza a crear tal vez a finales de los años treinta y el primer lustro de los cuarenta son publicados en 1984 de la mano del editor Jean-Jacques Pauvert; los poemas agrupados en torno a No quisiera palmarla, lo hacen en 1962, con notable éxito de ventas en la década de los sesenta y setenta. Si comparamos su producción poética con el resto de su obra, puede pensarse que esta ocupa un lugar relativamente reducido. Pero lo cierto es que ya se hable de poesía, de novela, de teatro o de canción, el espíritu poético que preside el conjunto de lo escrito por Boris Vian es incuestionable. De hecho, a lo primero que debemos dar el calificativo de poético es a su vida, ahora ya perteneciente a los dominios del mito, fuertemente impulsada por un deseo transformador propio de alguien que quiere construir un mundo a su medida, que quiere hacer de la vida algo diferente a lo que llamamos realidad. Vida y obra están íntimamente unidas en Vian, el hombre se encuentra siempre detrás de su escritura, mudado a una nueva dimensión, la del yo poético, es decir, la de la vida poética.

592 pages, Paperback

Published September 1, 2014

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About the author

Boris Vian

373 books1,760 followers
Boris Vian was a French polymath: writer, poet, musician, singer, translator, critic, actor, inventor and engineer. He is best remembered for novels such as L’Écume des jours and L'Arrache-cœur (translated into English as Froth on the Daydream and Heartsnatcher, respectively). He is also known for highly controversial "criminal" fiction released under the pseudonym Vernon Sullivan and some of his songs (particularly the anti-war Le Déserteur). Vian was also fascinated with jazz: he served as liaison for, among others, Duke Ellington and Miles Davis in Paris, wrote for several French jazz-reviews (Le Jazz Hot, Paris Jazz) and published numerous articles dealing with jazz both in the United States and in France.

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Profile Image for José.
400 reviews39 followers
June 29, 2021
Calambures, juegos de palabras y humorismo.
Profile Image for Yoko Dolphy.
110 reviews
April 16, 2024
"Pero el pájaro diabólico muestra entonces su cara
—«No estoy perdido», dice. Georges se para
Y muere de terror, al reconocer a un estornino."

"¿Comunidad de espíritu? ¿de raza? ¿de interés?
… Y se hizo la luz[54] — la simplicidad misma
LIBRA ESTERLINA = MOCO DE PAVO" -pajaro estornino = starling-

"«A fuerza de inventar, cada día el hombre alcanza
Grandes resultados que hacen que se amplíen
Los límites del saber». Es lo que se suele decir…
Pero no nos jactemos de nuestros tristes esfuerzos
A pesar de los estudios se escapa un sucedáneo:
Nos hacen falta vivos para fabricar muertos."

"Había que decirnos
Que al pelear corríamos el riesgo de ir a peor.
¿Cómo lo hubiésemos sabido? ¿Comiendo y bebiendo?
...
Sed muchachos fornidos; mostrad vuestro coraje,
Rehaced nuestra Francia, y con ánimo al trabajo!"

"Y los productos llamados «de sustitución»
Dejaron de ser a mis ojos deseables,
Porque de un amor del todo artificial,
Coseché —Dios me bendiga–
Una sífilis auténtica y duradera…"

"Para cambiarte en innobles vestigios
De un solo instante de furia subterránea.
Desciende al antro impasible y discreto
Hacia la sombra espesa, donde el bienestar, concreto,
Podrá a veces llenar tu diestra hábil"

"ERA en el mes de mayo, estaba despejado
Yo tenía el corazón de un bonito verde almendra
Junto a los árboles, de ramas ensortijadas,
Nos fundimos en un abrazo.
Hay que decir, en mi favor
—Pero no nos desviemos–
Que todo esto sucedía sobre la hierba.
Puede contarse el número de bichitos
Que maté porque subían demasiado alto
A lo largo de tus piernas."

"UNOS hombres pasean por la calle.
Algunos tienen el ojo apagado como un calcetín sucio
Un moco recurrente les obstruye las fosas nasales.
Otros, brillantes, con la mirada viva,
Giran su bastón mientras se van.
Todos dan por el culo a las moscas[178].
Pero hay dos maneras de dar por el culo a las moscas:
Con o sin su consentimiento."

"SI le preguntaran, a quemarropa,
¿La inocencia es una virtud?
Yo no respondería.
Buscaría una evasiva
Diría: «¿Ha leído a Cézanne?»
Algunas personas olvidan mentir
Y afirman: «¡No lo sé!»"
Profile Image for Juan Jiménez García.
243 reviews38 followers
December 31, 2014
Boris Vian. Autobiografía poética

De Boris Vian lo conocemos prácticamente todo. Y prácticamente todo nos ha llegado de cualquier manera. Hemos visto sus novelas, claro, sus novelas negras, sus relatos, su teatro, sus canciones (sí, sus canciones también), sus escritos sobre jazz (o sobre Sant-Germain-des-prés), ¡sus guiones de cine! Hemos visto de todo. Pero lo que no acabábamos de ver (sí, a trozos), era su poesía. Porque Boris Vian también fue poeta. Poeta, escritor, trompetista, hombre. Ahora, momento grande de nuestros encuentros de una vida con él, nos llega de la mano de Renacimiento su Poesía completa. Y cuando todo haya acabado / Moriré. No, no lo haremos. Aún.

Para explicar el lugar de la poesía de Vian en su propia obra mejor nos remitimos al prólogo de Juan Antonio Tello (traductor y editor, con un estupendo trabajo), pero sin duda la poesía no fue cualquier cosa para él, ningún pasatiempo ocasional. Cierto que como él mismo decía (y seguramente como concebía el conjunto de su obra), fue un divertimento, desde el momento que siempre pretendió divertirse. Pero, como le ocurrió en el resto de su obra, sus palabras se confabulaban para, de cuando en cuando, dejar sitio a una cierta amargura. Una amargura que quizás trajo el tiempo, y esa eterna espera. La espera de un reconocimiento que no llegaba. La derrota de los premios perdidos o sus problemas con lo único que logró vender bien: sus novelas negras. Igual el presentimiento de morir joven. Como hizo.

Dentro de esa evolución, los Cien sonetos ocuparían ese lugar inicial, cercano al juego, al ejercicio de estilo (no perder de vista a Raymond Queneau) encorsetado para poder dar más de sí. Los juegos de palabras, las imágenes gamberras, los versos canallas, los homenajes y el lanzamiento de objetos-versos sobre aquello, aquellos, que no le gustaban. Vian se divierte jugando con las palabras, y estos sonetos se convierten en un ejercicio lúdico que bebe de sus primeros libros, también, y que le permiten probar cosas. La poesía.

Arrojado el corsé, viene Barnum’s digest, en el que se ha desprendido de la forma pero no del fondo. Esta obra a dos (cuatro) manos (las ilustraciones de Jean Boullet), se convierte en el interludio (músical) necesario para llegar a la que seguramente es su obra más redonda, incluso circular: Cantilenas en jalea.

Entendámonos. Vian no pierde su gusto por la broma, por las imágenes descacharrantes, por los juegos de palabras y las palabras como juego. Por los dobles y triples sentidos, por las piruetas verbales. Pero ahora busca algo. No la diversión por la diversión, el azar por el azar, sino algo. Contarnos algo. Construir algo. Sobre sus versos, mejor, entre sus versos, empieza a escurrirse su tiempo, sus recuerdos, sus deseos. La poesía siguen siendo ese juego, pero ese juego también da imágenes que nos llegan para quedarse, más allá de la sonrisa. De la risa. A La vida en rojo le sigue Canción. A Los instantesfatales, La verdadera diversión. Y así. Vian, alguien que nunca pareció tomarse muy en serio, tal vez no era siempre así.

Cantilenas en jalea marcará el resto de su obra poética. A partir de él, sus poemas oscilarán entre el juego y el juego serio. La broma y el algo. Y entre todo, esa voluntad provocadora, ya sea de pensamiento u obra, de fondo o de forma. Algunos poemas serán bien conocidos, convertidos en canción, en himno (El desertor o No me gustaría palmarla), otros tendremos oportunidad de descubrirlos ahora. El extenso y absorbente canto a su mujer Úrsula de Canción de cuna para los osos que no están aquí, Quiero una vida en forma de espina… (otro canto-cantinela de amor) o el que cierra esta Poesía completa, significativamente llamado Moriré de un cáncer de columna vertebral…

En fin… El libro que nos presenta finalmente Renacimiento no es un libro que se pueda resumir en unas pocas palabras. Y no se puede hacer desde el momento en que es el libro de una vida, convertido, podríamos decir audazmente, en una suerte de autobiografía disfrazada de otras cosas. Quizás una autobiografía sentimental. Quizás una autobiografía humorística, juguetona. Quizás todo ello junto y revuelto. Y entonces recuerdo una frase que escribió Diego Luis Sanromán: Puede que no lo parezca, pero Boris Vian era un escritor más bien realista. Y como es justa y además es realmente real, la dejaremos ahí, como explicación también, a su poesía. Es decir, la realidad, su realidad, la realidad de un mundo disparatado, a veces tierno, a veces cruel, a veces divertido, a veces no tanto. Y todo a golpe de verso. Y de trompeta.

Escrito para Détour.
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