Natalie Barney conoce en 1899 a uno de los amores de su Pauline Tarn, más conocida por su nombre como poeta, Renée Vivien. Solo tras una abrupta ruptura, y bajo la intención de ganarse de nuevo su afecto, escribe Recuerdo, en 1904, obra que sería publicada anónimamente en 1910, tras la muerte de Renée. Natalie Barney recorre cada arista de su relación, desde su primer encuentro entre las rosas de los versos del poema Lasitud hasta la asunción de la derrota.
Excepcionalmente moderna, esta prosa lírica celebra la visibilidad de las lesbianas en la belle époque, una era que abría un abanico de libertades. Es una oda a la naturaleza misma del amor y a la figura de la amada, que se mueve al filo del sueño, el hastío, la muerte y la esperanza. De aquel romance entre estas dos mujeres tan solo nos queda hoy este "Recuerdo"…
Natalie Clifford Barney (31 October 1876 – 2 February 1972) was an American expatriate who lived, wrote and hosted a literary salon in Paris. She was a noted poet, memoirist and epigrammatist.
Barney's salon was held at her home on Paris's Left Bank for more than 60 years and brought together writers and artists from around the world, including many leading figures in French literature along with American and British Modernists of the Lost Generation. She worked to promote writing by women and formed a "Women's Academy" in response to the all-male French Academy while also giving support and inspiration to male writers from Remy de Gourmont to Truman Capote.
She was openly lesbian and began publishing love poems to women under her own name as early as 1900, considering scandal as "the best way of getting rid of nuisances". In her writings she supported feminism, paganism and pacifism. She opposed monogamy and had many overlapping, long and short-term relationships, including an on-and-off romance with poet Renée Vivien and a 50-year relationship with painter Romaine Brooks. Her life and love affairs served as inspiration for many novels, ranging from the salacious French bestseller Sapphic Idyll to The Well of Loneliness, arguably the most famous lesbian novel of the 20th century.[3]
Ce long poème en prose écrit par Natalie Barney est comme une lettre à l'être aimée que l'on perd (Renée Vivien ici) : beaucoup de mélancolie et de tristesse, mais surtout un amour poétique qui se vit dans l'absence et dans la douleur. Le texte est magnifique, et montre à voir comment Natalie Barney a elle aussi été affectée par la douleur de l'amour, malgré le portrait de séductrice qu'on fait souvent d'elle.
Je ne suis pas trop sûr pour le genre de texte que Natalie Barney nous livre: il me semble que ça se rapproche du fragment poétique, mais je ne sais pas si c'est anachronique comme appellation et plusieurs des courts textes se présentent sous la forme de dialogue ou d'adresse un peu plus éloignée de la forme poétique (mais tout autant travaillé).
N'empêche que c'est ce qui est livré au lectorat, de courts fragments, remplis de figures de style, qui exprime le désir (et c'est un mot faible) et l'amour de Barney pour Renée Vivien. Je dois avouer ne pas avoir eu connaissance de ces écrits avant d'apprendre la parution de cet ouvrage et c'est un recueil qui complète merveilleusement bien les poèmes de Renée Vivien en y proposant le regard et la passion de Barney pour Vivien.
C'est vraiment une merveille de découverte, qui échappe à une simple classification et offre un magnifique recueil en hommage à la poète.
Escribir abiertamente sobre su deseo y amor sáfico, seducir a su amada a través de la palabra, echarle muchísimo morro y saberse deseada por la otra… y todo ello a comienzos del siglo XX.
Qué sutil y qué evidentemente erótica a un mismo tiempo es Natalie.
“Ella vino hacia mí, y cuando vi su sonrisa sentí la mañana, sentí el sabor del sol, y el sabor de la fruta a la sombra del sol […]. Ella vino junto a mí, y cuando oí su voz la seguí”
como he leído en una reseña: bravo les lesbiennes💋❤️🔥
Ella vino hacia mí, y al ver su sonrisa, sentí la mañana, probé el sabor del cielo y el sabor de los frutos a la sombra del sol. Ella vino a mí, y al ver sus ojos, me sometí a la noche y al misterio de las sombras de la noche. Ella se acercó a mí y, al oír su voz, la seguí.
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Recuerdo las veladas religiosas, donde entre los lirios desteñían y los cirios que ardían, sostenía a mi amada como a una crucificada. Recuerdo las noches rojas, las risas que tenía, los estertores que hacía, sus quejidos y sus silencios rotos. Recuerdo las noches rojas en las que nos devorábamos, insaciablemente hambrientas, donde nuestros besos se convertían en asesinatos, donde nuestras bocas entreabiertas como heridas tenían sabor a sangre. Recuerdo las noches violetas, donde nuestro deseo solo deseaba la destrucción y donde nosotras teníamos hambre y sed de muerte. Recuerdo las noches místicas, cuando yo entraba en su habitación solemnemente, como si hubiera entrado en un templo, cubriéndome la cara con el velo de mi cabello y arrodillándome ante ella como ante una Divinidad. Recuerdo las noches amarillas junto al fuego, donde entre las chispas y su luz nos buscábamos. Y nuestros cuerpos se estiraban el uno hacia el otro como dos llamas doradas. Recuerdo las noches azules junto a las ventanas, donde entre las estrellas y su luz nosotras nos buscábamos, y nuestras almas se desplegaban la una hacia la otra como dos destellos de plata.
un libro súper corto con una edición preciosa. no es más que una escritora lesbiana haciendo lo que mejor sabe, escribir, pero lo hace libremente para demostrar el amor y el dolor hacia la que fue su amada. sinceramente, lo que más me ha gustado ha sido la primera parte, donde se explica el romance que tuvieron natalie barney y renée vivien, sus idas y venidas, las rupturas, las otras mujeres y el dolor final al saber que la muerte se había interpuesto finalmente entre ellas, aunque esa relación estaba rota desde hacía tiempo. es fascinante conocer la existencia de autoras como natalie, que en su día se negaron a esconderse y vivieron el amor y la vida como quisieron, pero que además, le hablaron al mundo de ello.
a estones xulíssim a estones potser massa cursi, sempre intens, però només per existir mereix 5 estrelles perquè gràcies a na Natalie Barney i a na Renée Vivien i a totes ses que van escriure i viure es seu desig per ses dones/(no) dones/altris podem ara anomenar-nos... llegir i trobar-nos... «We were never meant to survive» va dir Rich, i tenia raó, però vaja si ho hem fet... <3
Pd. A més, na Natalie Barney i na Renée Vivien van anar de viatge juntes a s'illa de Lesbos, a retre culte a nes seus orígens sàfics... me sembla un 10 d'història
primero del año. como siempre, una recomendación de las novedades de la biblio.
es un poemario que escribió Natalie Barney a su exovia en 1904 (1904!!!), cargado de deseo, dolor, arrepentimiento y añoranza. intenso de cojones pero una lírica preciosa. No soy yo muy de poesía, pero si es un delirio febril de una lesbianita añorando a su amada, qué queréis que os diga...
《Recuerdo las veladas religiosas, cuando, entre los lirios que irradiaban luz y los cirios encendidos, la tenía sujeta a mi amor como una crucificada.
Recuerdo las veladas rojas, y sus risas, y sus gemidos, y sus quejas, y sus silencios rotos.
Recuerdo las veladas rojas, cuando nos devorábamos, insaciablemente hambrientas, cuando nuestros besos se convertían en asesinatos, cuando nuestras bocas, entreabiertas como heridas, sabían a sangre.
Recuerdo las veladas violetas, cuando nuestro deseo sólo deseaba la aniquilación, y nosotras teníamos hambre y sed de muerte.
Recuerdo las veladas místicas, cuando entraba a su cuarto con solemnidad, como habría entrado a un templo, velándome el rostro con mi cabello y arrodillándome a ella como frente a la divinidad.
Recuerdo las veladas amarillas junto al fuego, cuando entre las chispas y la luz de las chispas, nos buscábamos.
Y nuestros cuerpos se estiraban el uno hacia el otro como dos llamas doradas.
Recuerdo las veladas azules junto a las ventanas, cuando, entre las estrellas y la luz de las estrellas, nos buscábamos, y nuestras almas se estiraba la una hacia la otra como dos destellos plateados.》
El libro que la uvedoble le hubiese regalado al punto este sant jordi.
“ Perdí la felicidad. ¿Adónde ha ido? ¿La dejé yo o me dejó ella? Quizás esté con quien amo; y aunque los caminos de vuelta son los más largos de todos, pienso en su regreso. Imagino a quien amo, distraída y burlona. Sé que su sonrisa ya no es para mí. Siento que me ha traicionado y que ha traicionado al amor. Pero siento también que mi felicidad solo puede ser a su lado; y aunque los caminos de vuelta son los más largos de todos, pienso en su regreso. “
«Me enfado con cada paseante que me mira y no tiene tu mirada. [...] Me enfado con todos por no ser tú. Ayer rompí mis espejos, pues me niego a seguir viendo los rasgos que tú olvidas. Me enfado conmigo misma por ser yo, y me odio por sobrevivir a tu amor»
«Te llevé dentro de mí, penosamente, como una madre lleva a su hijo. Te concebí con alegría y me desgarraste de dolor.»
" Dans la chaleur de la chambre, comme les fleurs ouvraient leurs pétales, elle ouvrait ses paupières. Et les roses qu'elle avaient, et les regards qu'elle avait s'effeuillaient sur moi. Le soir obscurcissait ses traits et précisait ses prunelles. Elle, étonnée de son désir, et de nos corps insuffisamment dissemblables, hésitait, penchée sur moi, comme celles qui ne savent pas. Et je lui appris la volupté des baisers silencieux, et l'étreinte des mains qui se cherchent dans la joie."
"Je me souviens d'elle à son balcon, coiffée de toutes les étoiles de la nuit, et de tout le ténébreux azur."