¿El tatuaje nos distingue o nos une? ¿Qué dice sobre nuestra relación con el trabajo? ¿Y con lo político? ¿Nos tatuamos porque tenemos miedo del olvido y del paso del tiempo? ¿Puede el tatuaje ayudarnos a explicar el Brexit? ¿Tienen algo en común los tatuajes y las teorías de la conspiración? ¿Y si el mito de Narciso fuese exactamente al revés de cómo nos lo han contado?
Desde hace poco más de un par de décadas, el tatuaje ha vivido un enorme crecimiento. Lo que antes era un elemento subcultural y marginal ahora se ha vuelto la norma: si antes lo raro era ver un tatuaje, hoy lo extraño es ver un cuerpo que no esté tatuado. Este libro explica por qué ese cambio es una gran metáfora de cómo también ha cambiado nuestro mundo.
Aunque muchos de los discursos que se han aproximado al auge del tatuaje lo han reducido a una expresión más del narcisismo e individualismo que marca nuestros días, lo cierto es que es mucho más complejo que eso. El cuerpo enunciado habla del tatuaje como una ventana a través de la que mirar nuestro presente con todas sus ambivalencias y contradicciones, demostrando que nuestra relación con el cuerpo es un espacio privilegiado para preguntarnos sobre nuestra relación con los otros, con el tiempo, la memoria y el mundo.
Como usuario de 0 tatuajes, no puedo hablar en primera persona sobre ellos, pero gracias a este libro, he sentido que tenía varios ya hechos.
Tatuarse es estar vivo, presente, que, al final, es lo único que existe. Pero también, tatuarse será recordar, tener memoria.
Tatuarse es parar en este mundo acelerado, turbocapitalista, con intención de aumentar una memoria que perdemos a ratos por estar híperconectados y evitar perder la noción de una realidad con un futuro incierto
Como bien nos dice Pablo, el tatuaje se puede asemejar a la fotografía analógica, mi sector. Poder elegir cómo gestionar tu memoria es ya un privilegio. Elegir disparar sólo 36 fotos en vez de la nube que ofrecen los móviles, es de alguna manera seguir presente, tener tacto con lo que haces, escapar de lo digital.
libro 100% recomendado y didáctico. Seguramente me tatúe algo…
con 15 años mi amigo pablo trajo a mi mundo una nueva forma de auto expresión. un día, mientras estábamos sentados en el banco de un parque, se levantó la manga de la sudadera y quedé deslumbrada al ver una herida con la forma perfecta de una carita sonriente. se dio entonces una conversación de adolescentes en la que yo toda flipada le preguntaba cómo se había hecho eso y expresaba mi deseo incontenible de tener una igual, porque tronco, k guapo está eso que es una carita que sonríe, bua hermano que ideón así te acuerdas siempre de tus colegas y de lo loco que estabas jajaja wow 100% k guapada. en el momento yo nunca había querido fervientemente tatuarme, lo veía chulo, pero tampoco me causaba una emoción magnífica. pero esa herida con forma de sonrisa hecha con un mechero candente en la piel… me produjo una ilusión jamás antes conocida. yo no sé lo que fue, es decir, pa qué iba yo a sufrir por una carita sonriente mal hecha, pero se apoderó de mí el hecho de que así no olvidaría jamás lo que se sentía cuando se hacía una gilipollez suprema con un amigo, de cuando se “desafiaba una autoridad establecida” (mis padres, las leyes que impiden tatuarse a los menores y yo misma) y tampoco me olvidaría de que un día fui una cría inconsciente muy divertida. suena a mierda barata de serie ñoña, pero es que la vida se parece más de lo que creemos a las series ñoñas. al viernes siguiente me invitaron a cerveza “qué raro” pensé. a la media hora de estar bebiéndomela me agarraron entre mi primo y su hermano mientras él me hincaba el mechero en la pierna y yo gritaba. es de los mejores regalos que mi amigo me ha hecho nunca. como tengo buena piel, no se me llegó a cicatrizar (me llegué a hacer 3 más), pero coño qué bien me lo pasé. nihilismo, neoliberalismo, hedonismo y autonarrativa. cojonudo Cerezo, me has convencido para hacerme el sexto.
Creo que se desinfla hacia el final. Aún así me ha parecido un libro sugerente sobre esa obsesión contemporánea que es el tatuaje y sobre lo que se escribe muy poco. Recordad echaros cremita en verano e hidratarlo bien bien.
Me ha encantado desde el principio hasta el final; es un libro que, aunque integra muchos datos teóricos y ejemplificados sobre sociología, filosofía e incluso literatura, es totalmente accesible. Es más, no es que sea solo totalmente accesible, es que la forma en la que escribe Cerezo logra que la lectura sea superfluida y que te acabes enganchando de sus palabras. Normalmente no suelo leer tan rápido los ensayos, sino que los voy digiriendo poco a poco. Este lo he devorado. Me he quedado especialmente fascinada con las reflexiones acerca de cómo el machismo cala hasta en la cultura del tatuaje (mujeres= líneas finas; hombres= animales feroces y grandes) y con la historia que hay detrás de la llegada de los tatuajes a Europa. También resulta preciosa las metáforas que hace acerca de cómo envejecerán nuestros tatuajes en nuestro cuerpo y en nuestra mente y sobre cómo enfrentarnos a ello. Increíble. ¡Si te gusta el tatuaje, tienes que leerlo!
Un recorrido antropológico muy bueno e interesante en torno a la historia del tatuaje y sus narrativas. Probablemente me hubiera sorprendido más de no haber leído antes el ensayo de Nadal Suau (aunque ambos son muy diferentes en forma y en intenciones), en tanto que, como persona no tatuada, jamás le he dado vueltas a muchas de las nociones que se tratan aquí. La perspectiva histórica de Pablo Cerezo me ha parecido muy sugerente, escoge un enfoque concreto y se pliega a él sin grandes desvíos, es un trabajo a nivel académico y divulgativo impecable. La pega es que parece dejar las conclusiones para el epílogo o para un ámbito más subjetivo, he echado en falta tal vez un capítulo más u otras voces que se adentren más en esas cuestiones epistemológicas en torno al tatuaje en nuestro presente. En cualquier caso, muy recomendable.
el subtítulo me creó muchas expectativas que sin duda ha superado con creces... interesantísimo y recomendadísimo para gente con o sin tatuajes (no pertenecerán al segundo grupo durante mucho más tiempo)
A través de la experiencia concreta del tatuaje ahonda en cómo nuestra generación ha construido una forma de vivir y comprender el mundo. En la primera parte hace una reflexión sobre la construcción colectiva de la identidad con unas conexiones entre ideas y ejemplos que me han hecho reflexionar mucho, aunque he sentido que algo que no identifico se ha quedado en el aire. La parte de la historia del tatuaje me ha parecido muy interesante también. Pero sobre todo desde el tercer apartado hasta el final va dando unas ideas interesantísimas sobre la rápida evolución que ha tenido el mundo contemporáneo y la abismal distancia que se ha generado entre las generaciones que convivimos actualmente. No he parado de recordar conversaciones con mis padres, sus amigos o mis compañeros de trabajo sobre la memoria, la motivación o incluso lo cotidiano, como la forma que tenemos de escuchar música, donde siempre salta la sorpresa e incomprensión al ver cuanto ha cambiado nuestra forma de vivir, sentir, expresar y recordar en 20-30 años. Este libro no solo muestra las lógicas internas de la cultura del tatuaje, también las complejas conexiones que se han tejido en las formas de habitar el mundo presente en todas sus formas.
«Por eso, si algo nos revela vernos ante un espejo no es tanto descubrir nuestro cuerpo como tomar conciencia de nuestra mirada. Cuando Narciso se contempla, ve en su reflejo la imagen que proyecta al mundo. Se percibe, por vez primera, como le ve el resto. Es entonces cuando repara en que hay otros que le observan y que su ser, la imagen que proyecta, está inevitablemente conectada a los ojos que le miran. Narciso se descubre a sí mismo a la vez que descubre a los demás. En palabras del artista y pensador John Berger:
Poco después de ver, nos damos cuenta de que también podemos ser vistos. El ojo del otro se combina con el nuestro para dar plena credibilidad al hecho de que formamos parte del mundo visible. Si aceptamos que podemos ver aquella colina, estamos proponiendo que podemos ser vistos desde ella».
Recomendable si quieres leer sobre el tatuaje y el individuo contemporáneo desde un marco diferente al del narcisismo y la hiperindividualidad.
Pablo explora tanto la historia como el lugar que ocupa el tatuaje en la actualidad de forma amena y bien escrita. Por ejemplo, propone la relación entre la concepción cristiana del cuerpo y la modificación mediante el tatuaje, los rituales de paso y la memoria o la identidad, y la relación del ignorant tattoo con el nihilismo hedonista, entre otros temas.
Lo que más me ha interesado, en lo personal, es que Pablo empieza dando una vuelta al narcisismo y a la idea de la piel como límite claro entre el individuo y el entorno para proponerla como una zona liminal y porosa.
M'ha agradat moltísssimmmm fa molt bones reflexions entorn el sistema en el que vivim, com hem arribat aquí, la identitat en un món privatitzat capitalista i desarrelat, també explica la història del tatuatge a occident i com està basada en el colonialisme etc, fa totes les reflexions des d'una visió feminista i anticapitalista. M'ha agradat moltíssim de veritat, no va només del tatuatge, va de nosaltres, d'una generació, de com vivim al món i amb el món, de com ens entenem a nosaltres mateixes i les unes a les altres. És un llibre molt poderós i valent i brillant per sobre de tot. Recomanadíssim.
¿Como escribir sobre algo tan visible y que a la vez guarda tantos secretos como un tatuaje? No se trata de una historia en el sentido tradicional y, por ello no es un libro que “enganche” como tal… pero sí atrapa desde otro lugar. Una inmersión en el mundo del tatuaje no solo desde lo visual o lo cultural sino también de sus razones más íntimas. Me ha gustado mucho el enfoque y las reflexiones de Pablo tras toda la investigación.
Muy chulo y sintético. Aunque el pilar del tatuaje no se descarta, en la segunda mitad del libro he empezado a notar que es algo accesorio, como si el autor lo usase de excusa para hablar del tema que realmente le interesaba desde el principio. Que ojo, comparto reflexiones y preocupaciones, pero quizás esperaba bastante más protagonismo de la tinta en la piel y de su entorno de lo que luego me he encontrado. La parte histórica ha sido especialmente top
Muy muy interesante cómo aborda el tatuaje desde distintos puntos de vista, como proceso individual y como fenómeno cultural, como forma de diferenciación y como instrumento del capitalismo... Y, sobre todo, de qué manera el tatuaje refleja nuestro tiempo. (fui a tatuarme cuando lo terminé)
lo más espectacular de este libro no es el profundo recorrido histórico y social que hace de las implicaciones del tatuaje, ni la manera en la que está escrito, que ha conseguido q llore un par de veces, sino el hecho q haya decidido hacer un libro sobre su tema de tfg
“Igual que vivir, tatuarse es todo eso: tomar partido, implicarse, creer en la gente y en las grandes causas. A veces uno se equivoca, sin duda. Muchas veces, es inevitable, uno se arrepiente de ciertas decisiones. Pero uno jamás se arrepiente de estar vivo”
(Me lo dejó Nacho) Es un libro super ameno donde ves mucho del autor y que repasa y conecta el mundo del tatuaje. Para mí es un mapa de la historia de los tatuajes y cómo cada uno se relaciona con sus diseños, una oda al tatuaje.