¿La consciencia humana se desvanece con la muerte? ¿Qué ocurre con los seres humanos cuando traspasan el umbral de lo conocido? Al final de su vida, Luis se convierte en protagonista de una travesía al lugar “del que ningún viajero vuelve”, participando en un experimento científico que explora los límites de la consciencia humana y su relación con el mundo cuántico. A medida que avanza el proceso, los testimonios de los voluntarios se vuelven cada vez más extraños y desconcertantes. ¿Qué hay realmente al otro lado de la percepción? ¿Es la realidad un territorio compartido o una construcción individual? Juan Miguel Aguilera propone un viaje alucinante que desafía la física, la religión y la propia noción de identidad.
Una novela que indaga en los límites de lo real, en un inquietante viaje al otro lado de la percepción.
Si os va la ciencia ficción dura en un terreno tan blando como el destino de la consciencia humana después de la muerte, esta puede ser vuestra novela.
Ningún viajero vuelve, de Juan Miguel Aguilera, es una novela que arranca con una pregunta tan ambiciosa como fascinante: ¿Qué hay después de la muerte? A partir de este planteamiento inicial, la historia se despliega en un escenario cada vez más complejo y audaz, típico del estilo de Aguilera. Como es habitual en su obra, el ritmo es fluido y la construcción del mundo es imaginativa, pero sin perder nunca de vista la verosimilitud científica que exige una buena ciencia ficción. Incluso al abordar un tema tan delicado como la posibilidad de una vida más allá de la muerte, Aguilera lo hace desde una base racional y bien fundamentada, evitando caer en el misticismo fácil.
Lo más destacado, sin embargo, es que se trata de una novela muy amena y adictiva, que engancha desde la primera página y mantiene un ritmo en crescendo hasta el final. Es ese tipo de obra que combina una premisa intrigante con una ejecución sólida, sin perder nunca de vista la coherencia narrativa.
Ningún viajero vuelve es una historia de ciencia ficción que se atreve a especular con una de las grandes preguntas humanas: qué puede haber en el Más Allá, si es que existe. ¿Puede la conciencia sobrevivir a la muerte? ¿Y qué ocurre con ella cuando el cuerpo desaparece?
Juan Miguel Aguilera nos introduce en un mundo complejo y lleno de matices, donde nada es completamente luminoso ni totalmente oscuro. Un universo de grises en el que las respuestas, cuando llegan, no siempre son reconfortantes.
En definitiva, es una novela entretenida que consigue mantener el interés y la expectación a medida que avanzan las páginas, dejando un poso reflexivo que va más allá de la propia historia.