El libro tiene varias tesis interesantes, aunque le resta, en mi opinión, la constante crisis de identidad que presenta. A pesar de que el libro parece y se vende como un pequeño atlas explicativo de la mitología que rodea a la religión católica, como los demás libros de esta misma saga hacen con sus respectivas religiones y culturas, se hace muy aparente en toda su extensión la opinión puramente personal del autor, especialmente en su primer tercio, que se asemeja más a un ensayo que a una obra informativa.
Una vez se llega a la parte, a mi parecer, de mayor interés para el lector, en la que se comienzan a enumerar los diversos mitos y personajes del mundo católico, se echa de menos una mayor profundización en cada caso, pues, en lugar de referencias históricas y culturales, se encuentra uno con, de nuevo, tesis que no pasan del nivel de opiniones y teorías del autor, entremezcladas con alguna que otra pincelada de lo que viene uno buscando. También resulta, en ocasiones, algo repetitivo e inconexo, dándose listas de títulos francamente innecesarias; imágenes excesivas que, al menos en papel, resultan casi indistinguibles; y muchas informaciones que resultan, sino básicas, por lo menos evidentes.
En conclusión, a la espera de leer otras entregas de esta saga, este libro en concreto deja bastante que desear, teniendo una premisa terriblemente buena, que podría dar, quizás en manos más científicas y con más afán informativo, una obra muy superior. Si es de destacar algo positivo, el estilo de escritura permite una lectura ligera y sin complicaciones, por lo que puede uno consumir sus escasas doscientas páginas en una misma tarde sin excesivo problema.
Coincido bastante con los comentarios de los demás lectores. En cuanto a información general sobre la mitología o historia del catolicismo, bastante pobre y general. El problema central del libro no es tanto eso, sino en la constante necesidad del autor en brindar su opinión sobre los distintos tema que abarca. Encima de que trata a los creyentes como gente mentida o iletrada (aclaro que no soy creyente), me parece una actitud bastante inadecuada de un autor que busca (en teoría) informar sobre el catolicismo. En suma, no lo recomiend.
Primer libro que llevo al reciclado. Jamás había visto tanta ignorancia combinada con odio. Si no le gusta la iglesia católica, está bien, mucho en su derecho. Pero si va a escribir un libro yo hubiera esperado un poco de honestidad intelectual y no entintado en un odio profundo. Leí el libro de mitología Celta de este autor y pensé este que sería algo similar, este libro le quita toda credibilidad al autor, en mi opinión.