Inscrita en un caribe post atómico, El germen de lo fatal esconde una investigación literaria oculta dentro de una misión política (o al revés). Armado como una matrioska tropical, este libro hace un juego a tres bandas entre México, Estados Unidos y República Dominicana, se desgaja a sí mismo y, al mismo tiempo, se esconde: por ser también un rompecabezas, las piezas de esta trama ocultan su forma total. Aquí, Andújar inventa una novela que es un microscopio para observar a otro microscopio, y ahí, entre obsesiones personales, el cyberpunk y entresijos históricos, camina en medio de un enjambre de posibilidades.
Creo que 150 páginas no son suficientes para un relato como este. El problema para mí fue que no pude conectar con la historia; no tuve el tiempo para entrar en los eventos y enterarme de lo que estaba pasando. La idea es genial y me lo habría disfrutado mucho más si la historia no hubiese sido tan concentrada, tan congestionada en pocas páginas. Pensé darle 3 estrellas por la escritura de Andújar: criolla, elegante, magnética. Pero de la historia no me queda mucho sino la sensación de haber leído algo increíble pero que simplemente no entendí.