"Las historias no acaban cuando los personajes quieren. Sólo cuando el autor lo desea." --Cerevro
“Días de combate” es el uno de los libros más celebres de Paco Ignacio Taibo II y también una de las novelas negras más famosas escritas en México, trata sobre un un estrangulador de mujeres suelto en la Ciudad de México y sobre Belascoarán Shayne, un detective novato cuyo primer caso es encontrarlo.
El tercer tema del libro, es la ciudad. Es leer las cosas cotidianas descritas de tal forma que el habitante de la ciudad lo pueda reconocer y que quien no las conozca las pueda percibir. Así pues, describe los palacios del centro, donde conviven vendedores ambulantes, turistas, oficinistas y uno que otro empresario que en medio del caos se encuentran mezclados por los sonidos la gente y la vida. Habla sobre el occidente de los ricos, con sus empinadas colinas incaminables, del oriente desolado y gris cuyo paso es obligado para el aeropuerto pero en su desolación podría fácilmente costarte la vida si no te andas con cuidado.
Así pues, la ciudad de México se convierte en el espacio perfecto del conflicto entre dos personas que apenas y se reconocen, con sus avenidas en las que lo mismo pueden haber asesinatos, reencuentros familiares, atentados o incluso persecuciones a altas velocidades. Pero esa misma ciudad que podría acabar con el asesino y con el detective por igual.
La trama es sobre la investigación que entretiene a Héctor con la misión de capturar al asesino, pero también habla sobre su conflicto de mediana edad por renunciar a una estabilidad que aborrecía para cambiarla por un caos que apenas le divierte. Era un hombre perfectamente funcional, tenía un buen trabajo de ingeniero en una planta, tenía una esposa y al parecer, también tenía un futuro. Un futuro, horrible y monótono. Y cambio todo eso ¿Por qué y para qué? Por oportunidades nuevas tal vez, pero ni él mismo lo sabe explicar. ¿Por qué alguien dejaría todo para perseguir un sueño que claramente no paga absolutamente con nada? No duerme bien, no es feliz, desprecia y se encariña la con la misma facilidad. Ese es Héctor Belascoarán Shayne.
Pero extrañamente, poco a poco va dejando de estar solo, se reencuentra con su familia, se reúne con esos amores que uno nunca sabe si van a perdurar e incluso llega a tolerar al plomero con el que comparte oficina en el centro.
Todos están ahí, pero dentro de su cabeza él está completamente solo, enfrentando al estrangulador de su propia vida que bien podría llamarse Héctor Belascoarán. ¿Pero en la ciudad no somos todos así? Solos en nuestra cabeza peleando contra lo que nos asfixia la vida mientras estamos en los eternos días de combate.
La prosa de Taibo II es imponente. La mayoría de libro en tercera persona, con la figura del narrador nos describe las decepciones amorosas, los boleros en la lejanía, los estrangulamientos y a una ciudad que vive eternamente en la sección de la nota roja. Logras ver el tranvía del centro y sentir el rugido del tren a Irapuato, ambos desaparecidos gracias al progreso.
Pero también están esos otros capítulos, en los que dicta a los personajes, en los que te habla a ti describiendo la historia que viviste, lo que sentiste, lo que tuviste; sentenciándote y culpándote al mismo tiempo, de una vida que no querías. Y ahí está ese otro, el del diario del asesino en el que le da una voz y un espacio para explicar por qué alguien querría estrangular a mujeres una tras otra.
La escritura es buena, el escenario inmejorable y la trama tiene todos esos elementos clásicos de la novela negra.
Me parece que la resolución del caso detectivesco deja un poco qué desear y aunque da una conclusión coherente, también algunas cosas claramente están ahí solo para que el caso pueda resolverse, a una rayita de dejar de ser creíble.
Si te gusta la novela negra y quieres disfrutar de una historia de detectives en la ciudad de México este libro te va a gustar mucho, si no, al menos lo encontrarás entretenido y de ágil lectura.
Héctor Belascoarán Shayne: vaya nombre para el detective privado más famoso de México.