AÑO 1934. En los márgenes de la historia oficial, donde las voces femeninas y gitanas apenas han tenido espacio, emerge la figura de una niña nacida en Burdeos en 1934, hija de la posguerra y el desarraigo, que crece entre chabolas y silencios, con la dignidad por única herencia.
Desde los basureros del Clot hasta los márgenes del río Besós, Manuela aprende a resistir, a proteger a los suyos y a desafiar los mandatos que la quisieran sumisa.
Este relato, íntimo y feroz, recoge su memoria con ternura y verdad, y se convierte en un acto de un tributo a todas las mujeres que, como ella, vivieron de puntillas para no molestar, pero dejaron una huella profunda en quienes las amaron.