Rodrigo despierta en una playa desierta sin recordar cómo ha llegado allí ni quién es realmente. Rodeado por un océano imponente y un paisaje salvaje, debe enfrentarse a su propia memoria fragmentada, marcada por la amnesia y por visiones recurrentes de una mujer llamada Luzia. La isla, tan hermosa como implacable, lo desafía sin descanso mientras su mente intenta reconstruir los misterios de su pasado. En su lucha por sobrevivir, Rodrigo no solo debe enfrentarse a su entorno, sino también a un enemigo más oscuro: el vacío de su identidad. ¿Es un náufrago, un fugitivo o simplemente una víctima de las circunstancias? La búsqueda de respuestas lo empuja a enfrentarse a verdades que quizás preferiría no descubrir. En un mundo donde la soledad es tan brutal como la naturaleza que lo rodea, Rodrigo se adentra en un viaje físico y emocional que lo confrontará con verdades perturbadoras sobre sí mismo. Sabores amargos a traición es una novela intensa y evocadora que mezcla una naturaleza indómita y la exploración profunda de la identidad y el deseo. "Sinopsis" puede pertenecer a otra edición de este libro.
Hay libros que se abren como una granada: prometen color y chisporroteo, pero al morder dejan un regusto que se adhiere al paladar. Sabores amargos a traición es, para mí, uno de esos frutos: su corteza anuncia intensidad y crudeza; dentro, sin embargo, he encontrado un corazón frío con un personaje tan detestable como interesante.
Antonio levanta una historia áspera que apuesta por la incomodidad como estética. La narración avanza con un pulso seco, casi de bisturí, y coloca en el centro a un protagonista cuya mirada calcina más que ilumina. Es un personaje que, lejos de pedirnos complicidad, parece desafiarla: sus elecciones —y su manera de justificarlas— me han resultado difíciles de acompañar. No es tanto su oscuridad (la literatura conoce sombras fascinantes) como la ausencia de una grieta por donde entre el aire: una fisura humana que permita comprenderlo, aunque no absolverlo.
La prosa, directa y sin adornos, funciona como una luz de neón sobre un callejón mojado: dibuja contornos con eficacia, pero rara vez ofrece calor. En esa frialdad encuentro el proyecto del libro: incomodar, provocar, tensar el hilo hasta que cruje.
“No todas las historias están diseñadas para gustar; algunas quieren ser un espejo donde preferiríamos no mirarnos.”
Aprecio el riesgo de construir un relato que no coquetea con el lector, que renuncia al consuelo fácil y erige un personaje deliberadamente antipático. Esa valentía merece ser reconocida. He atravesado las páginas con la sensación de asistir a una coreografía de decisiones que me apartaban, una tras otra, de cualquier posibilidad de empatía.
Si te atraen las ficciones que raspan, que rehúyen el romance con la moral y se declaran fieles a su crudeza, este libro es para ti.
En Conclusión Sabores amargos a traición apuesta por la incomodidad y la provocación con un protagonista que me ha parecido un antihéroe. Aun así, celebro el riesgo de una novela que no busca agradar y que quizá —justamente por eso— tiene su público.
Tuve la suerte de que el escritor sea paisano mío y me contactara, quedamos un día y me regaló su libro, hablamos de todo un poco y, ya tocaba leerlo, ha sido una de mis primeras lecturas del año y no puedo estar más contenta.
Al principio nos encontramos a un personaje que ha perdido la memoria y se encuentra en una isla desierta, no sabe cómo ha llegado, pero, los sueños que va teniendo, les van contando cosas de su vida. En ellos aparece Luzia, con z, una mujer que lo visita algunas noches y, por ella, sabrá que su nombre es Rodrigo. La historia de Rodrigo es la de una persona que, por algún trauma, intenta saber quién es y qué le ha pasado.
En la novela aparecen pocos personajes, Luzia, Isabel, Macarena, algunos más que pasan de puntillas, y Rodrigo, nuestro protagonista.
Rodrigo es una persona que lo tiene todo para ser feliz, pero no lo es, no me gusta su comportamiento con respeto al sexo o a la fidelidad, me parece muy despreciable, aunque es, eso sí,una persona generosa. Sin embargo, el autor ha conseguido que llegue a odiarlo, y eso, para mí, es decir que un personaje está bien construido. Poco a poco iremos descubriendo su historia y las circunstancias que le han llevado a perder la memoria. Me ha gustado como el autor nos va desgranando la historia, sin prisa, pero sin pausa y con unas frases y párrafos que dan gusto leer (salvo las partes sexuales jajaja). En definitiva la historia de Rodrigo es la de un personaje que, sin duda, merece ser leído porque esconde muchos temas como la prostitución, la infidelidad, el amor no correspondido, la política o la sociedad en la que vivimos
Además, está es la primera novela del autor así que hay que seguirle la pista para las próximas. Lo recomiendo sin duda.
Aquí os dejo una historia que ha llegado a mis manos gracias al autor 😊. No sé como os voy a seducir con esta historia sin contar mucho y es que este tipo de historias es de las que contra menos cuentes mejor. . . Nos encontramos con Rodrigo, el protagonista de esta historia, un ser verdaderamente repugnante y odioso. Un día aparece en una isla desierta sin recordar absolutamente nada, los días van pasando intentando recordar el pasado y quién es, hace que te sumerjas en su propia supervivencia sin control. Entre su lucha interna y los problemas en los que se le presentan en la isla hace que quiera sobrevivir y descubrir. A 30 pág del final sin tener ni remotamente idea de que sucedió, ni qué sucederá, llega la 💣. No me esperaba el final, ni me lo imaginaba, ni nada 🫢.
Esta historia ha sido impactante, original y psicológica. Te mantiene pegada en los cambios de ambientes con vértigo y esta tan bien detallada que no dejas nada a la imaginación. Aunque con cierto suspense y misterio no la catalogaría como thriller y espero de corazón que os animéis a descubrir el por qué. Me ha sorprendido muchísimo la pluma del autor ya que no parece ser su primera novela, ha superado mis expectativas y estoy deseosa de volver a leer al autor.
¿Os gustan las historias que os dejan pensando días? Os leo 🤗.