Estoy en un proceso de selección de lectura más exquisita. Me niego a leer en masa, o todo aquello que vende y que tiene muchísimo marketing a su alrededor. No digo que “Nuestros días serán Infinitos” de Claire Fuller no sea una novela conocida, para nada, pero es cierto que no la vas a ver en cartelitos de escaparates o con una etiqueta típica de “más de x ejemplares vendidos”, y eso ya le está otorgando un poder absoluto, al menos para mí.
Nuestros días serán infinitos, de Claire Fuller, es una inquietante novela que entrelaza el thriller psicológico con una absoluta fábula oscura que llega hasta agobiar, explorando los límites del amor paternal, la manipulación y la fragilidad de la realidad percibida. Ambientada en el sofocante verano del año 1976, la historia sigue a Peggy Hillcoat, una niña de ocho años que pasa los días en el sótano de su casa junto a su padre.
Un día es raptada por su padre James Hillcoat, un hombre paranoico y dominado por teorías apocalípticas, y llevada a una cabaña oculta en un bosque inmenso y misterioso. Convencida por su padre de que el mundo ha desaparecido, Peggy crece en aislamiento absoluto, sometida a una realidad fabricada donde lo lúdico se convierte en supervivencia y lo familiar en amenaza. El hallazgo de unas botas abandonadas marcará un punto de inflexión que desencadena el despertar de su conciencia y la reconstrucción de una verdad sepultada por años de silencio, miedo y engaño. Claire Fuller construye así una narrativa tan delicada como perturbadora, donde la ternura infantil y el terror psicológico coexisten en una historia sobre lo que implica sobrevivir, física, emocional y moralmente, cuando el amor se convierte en una forma de encierro que sobrepasa y atormenta.
Es una brillante historia y que he disfrutado mucho a pesar de tener momentos muy duros. Inviernos largos, veranos fugaces, un piano de madera, Reuben, la supervivencia más absoluta saliendo a cazar en el bosque, a comer cualquier cosa, a bañarse en el río, a dormir de cualquiera de las maneras, pero durmiendo, al fin y al cabo, que es lo que importa. Todo un conjunto de situaciones y circunstancias que me han parecido estar narradas de una forma brillante por la autora, tanto que parecían ser muy reales, muy cercanas, hasta doler.
La autora Claire Fuller debuta así, y lo hace con una primera novela tremenda. Una historia perturbadora que se aprovecha de la inocencia de un infante, de sus fragilidades y sus sentimientos paternales. Lo que más me ha sorprendido es todo lo que tiene la trama dentro de una sola: imaginativa, sorprendente, poética, asfixiante, asombrosa, inesperada, sorpresiva, bella…
En definitiva, un libro que recomiendo leer poquito a poco, ya que está muy bien escrito y se debe disfrutar de cada frase, de cada párrafo, de cada capítulo, como si fuera lo último que vas a leer en tu vida. Un final sorprendente y que no vi venir en absoluto. ¿Acaso eso no es un buen libro? Absolutamente magistral y recomendable.