No la estaba buscando. Solo deslizaba el dedo por la pantalla, como cualquier otro día… cuando ella apareció. Sara Cliville. Cantante pop. Sonrisa perfecta. Una imagen bastó para que mi mundo orbitara únicamente alrededor de ella.
Primero fue su música, luego sus entrevistas, y después... Karen. La amiga, la colega, la sombra constante a su lado. Cada gesto, cada mirada entre ellas me decía que había algo más.
Las redes empezaron a hablar. Las fans las adoraban juntas. Yo solo observaba cada mirada, cada roce, cada rumor. Mientras más investigaba, más quería. ¿Era amor lo que veía? ¿Era real?
Todos lo veían. Pero yo fui la única que decidió seguir cada pista… hasta el final.