Cuando Amaranta cumple los dieciocho, su madre le organiza una gran fiesta a la que está invitada la alta sociedad del país. Ella se siente muy sola entre tanto lujo. Está más interesada en Isma, un misterioso y guapísimo camarero, que en Sergio, el chico con el que sus padres esperan que salga. Además, su abuelo, el fundador de Bancomundo, le desvela que le ha organizado el resto de su vida...
¿Seguirá el camino que le han trazado, o conseguirá abrirse paso y descubrir su destino?
Cada día tengo más dudas acerca de quién diablos es Care Santos. Si es la misma insulsa que todas las mañanas me mira desde el espejo del baño o es esa que, de vez en cuando, hace algo que merece la atención ajena. La atención de gente de fiar, quiero decir.
Cronológicamente, ambas estamos muy puestas de acuerdo desde antiguo: más de cuarenta años ya de coincidir en todas partes: en las mismas calles, y cines y teatros y restaurantes, en aquella facultad de Derecho donde ambas nos aburrimos tanto, en la misma playa de Malgrat, en el mismo periódico barcelonés de los primeros tanteos con la palabra, en los mismos cuerpos amados, en las mismas amistades que compartimos.
Pero hay entre nosotras abismos que nos separan cada vez más: la que me mira desde el espejo nunca se atrevería a opinar, ni a levantar la voz, ni a subir al escenario. Es la que admira desde la pequeñez, y ordena por colores y tamaños sus admiraciones, se emociona con la palabra ajena y deletrea nombres a quienes sabe que jamás podrá alcanzar. Es la que teme por todo, la permanentemente hiperestésica, la acomodaticia, la que no es nunca tan feliz como entre fogones, cocinando un arroz o inventando un pastel de chocolate. Es la que cree los ojos de sus hijos poblados de pequeños milagros, la que aspira a plantar un limonero en tierra propia y verlo crecer, la que es capaz de extrañar durante años, la que entiende, tristemente, que los ideales no existen para ser cumplidos. La odiosa.
La otra es mujer de mundo y jamás se siente extraña en ninguna parte si lleva consigo un cuaderno y un amigo. Tantas veces la han seducido tierras lejanas y acentos extraños que ya no podría entenderse sin ese aprendizaje de la soledad que tanto tiene que ver con la escritura. Sabe ser incómoda y respondona, aunque no siempre lo hace. No se resigna a mirar la función desde lel patio de butacas, porque ha descubierto que en el escenario se siente como en casa. Ante el blanco del papel siempre trata de matar al padre, pero nunca sabe si lo consigue, y por eso sigue intentándolo. Apunta alto, ambiciona, trabaja, se rebela y todavía cree que hay ideas que algún día salvarán al mundo.
Las dos se hacen préstamos sin cesar, ambas están en deuda con la otra. Entre las dos, a partes iguales, han escrito algunas cosas, han salido en los periódicos, han subido a algunos escenarios. Nos odiamos. Tanto como lo hacen los que se necesitan.
La historia no se sostiene, parece que todos los giros argumentales (los pocos que hay) están sacados de la manga, con el único objetivo de llevar a Mara por los caminos que quiere la autora, sin explicar previamente de dónde salen. Los personajes dejan mucho que desear, y la protagonista la primera. Está llena de incongruencias varias (véase ese juzgar de forma gratuita a la pobre mujer que no la reconoce, diciendo que no ve las noticias, cuando páginas después ella misma reconoce que nadie de su familia, incluida ella, las ve tampoco. De hecho, ella no tiene ni la más remota idea de por qué la gente ataca a sus padres de ese modo), que cortan completamente el ritmo de la lectura.
Y ya a título personal, las conversaciones en formato Whatsapp me sobran completamente. Me sale sarpullido cada vez que veo este recurso supuestamente innovador en un libro, emoticonos incluidos.
Me gusta mucho cómo escribe Care Santos, pero esta novela se me ha quedado corta. Me parece que le falta capítulos a la relación con Isma. Algunos personajes apenas están dibujados. No sé. No me ha terminado de llenar.
En conclusión, Care Santos de nuevo me ha sorprendido con su nuevo libro, que desde que lo comencé a leer me engancho en su historia y a la vez me enseño a muchas cosas, que pasan día a día y no lo vemos. Es una historia muy real que me gustó mucho introducirme en sus páginas.
creo que no es lo mejor que ha publicado Care, aunque la historia no está mal y es una lectura ligera. Personalmente, estaba más interesada en la historia de la mujer de los sueños que en el camarero o las tramas familiares/del banco. Creo que se hubiese podido sacar más provecho de lo primero, y el desenlace de esta trama lo he visto un poco precipitado. Durante la lectura me ha dado la sensación que aparecen muchos personajes y tramas que no se cierran o que parecen importantes pero al final resulta que no lo son tanto. Como Laura o Sergio, o lo del entrenador de Diana (que por cierto, creo que no lo entendí jaja.). Aunque a favor del libro tengo que decir que la lectura es amena y ligera, y a mi me ayudó a salir de un parón lector, así que, otra vez más, gracias Care, tus libros siempre son un acierto.
Es un libro corto y muy rápido de leer. Aunque no es un género que no suelo leer mucho me ha gustado. En él hay cosas que me han parecido buenas y otras que no. Como por ejemplo, la protagonista acepta abandonar sin luchar un poquito por su sueño y su mejor amiga casi nunca la apoya. Estos dos puntos me han dejado en shock. Aparte de esto es un libro bastante bien escrito y con un tema muy interesante al que si quieres puedes dar una oportunidad
No hay palabras para describir como me he sentido leyendo este libro, ha sido de lo más adictivo (me lo he leído en 1 día) En muchas partes del libro me he sentido muy identificada con Amaranta, quizás por eso me guste tanto. Tiene unas frases que me han parecido preciosas y unas reflexiones que te hacen ponerte a pensar de lo que menos te esperas 💙
Me da mucha pena puntuar tan mal un libro de esta autora pero es que me parece una mezcla de cosas sin sentido. Fantasmas las preferentes racismo e historias románticas... No pega no se... No esperaba esto de una novela de Care.
molt simple en el sentit negatiu de la paraula. m'adonnat que al darrera d' aquesta autora no n'hi ha res. al seu favor he de dir que a vegades es entretingut, però no és suficient el temps és molt valuós.
La Care Santos ha demostrat que pot escriure coses millors. Llibre fluix amb argument fluix i personatges pobres i poc creïbles (les situacions, també).
È un romanzo young adult, quindi la storia è molto semplice e molto romantica. Ho apprezzato molto lo spirito rivoluzionario dell'autrice e di Amaranta, che vogliono risvegliare il senso di giustizia anche tra i ceti più benestanti, che spesso si comportano solo ed esclusivamente in base a quello che dettano le leggi sociali. Amaranta ragiona con la sua testa, sa che il suo cuore si innamorerà di chi vorrà e che il destino porterà ciascuno di noi a scegliere con il cuore, perché, si sa, i soldi e la razionalità non ci fanno vivere bene.
4,5 / 5 Necesitaba una lectura así *-* Una vez más, he conectado con la autora de esa forma tan personal, sencilla pero profunda y directa que tiene a la hora de escribir. Me he leído el libro del tirón y me ha encantado aprender a ver el mundo desde otra perspectiva, más humana y sencilla. La historia de Amaranta me ha llegado mucho, y no le pongo la nota máxima por muy poco. Es muy recomendable.
Le falta un poco de información al final o un segundo libro. Además, en el entorno económico podrían o echarle más humor o tenerlo menos presente, aburre un poco.
A ver, en si el libro me ha encantado pero es uno más del montón, no es espectacular ni tiene un mensaje súper bonito. Además, todo el tema de la banca y las protestas... no me ha gustado nada y no me parece justo, pero en fin. Por lo demás la historia bien, entretenida pero no es el típico libro que emociona o te marca.