Smiley, manga escrito e ilustrado por Mitei Hattori, ha sido para mí una de las grandes sorpresas de 2025. Desde que leí el primer tomo, quedé completamente enganchado a esta historia de sectas con giros perfectamente medidos y muy sorprendentes.
Con un total de 11 tomos, creo que esta es una historia que edita en España Arechi se lee sola. Un thriller comparable a Monster de Naoki Urasawa en el que cada giro de guión está bien medido para que ninguna de las piezas del engranaje final del manga falle.
Smiley narra la historia de un periodista de sucesos que descubre que su mujer, que le había abandonado hacía unos años, ha ingresado en una secta llamada la Hermandad del Corazón Sonriente. Al conocer esta información, comenzará a investigar a este colectivo sin saber que se está metiendo en un mundo muy oscuro.
Uno de los temas principales de esta obra es la venganza, un concepto que se pone de manifiesto hacia el final de la obra, cuando el lector conoce la totalidad del misterio que envuelve a la Hermandad del Corazón Sonriente. En menor medida, creo que también habla de los fanatismos, ya sean religiosos o no, pero la venganza es el concepto sobre el que está cimentada toda la obra.
En este sentido, creo que Smiley es un gran thriller, pero no profundiza en otros temas. De hecho, exceptuando algunos personajes, en su mayoría los protagonistas son un poco planos.
Otro de los puntos en los que a mi parecer Smiley flaquea es en el dibujo de Mitei Hattori que es sencillo pero no perfecto. De hecho, el lector debe estar muy atento, ya que en ocasiones es muy fácil confundir personajes que se parecen mucho. Sobre el dibujo, siempre me quedará la duda de cómo habría sido esta historia dibujada por autores como Junji Ito o Tsutomu Takahasi, por mencionar dos que han cultivado el manga de terror y su estilo de dibujo es muy característico.
En definitiva, con el dibujo como punto más débil, Smiley ha sido un manga con el que lo he pasado tremendamente bien y, a pesar de saber el final, volvería a releer gustoso. Es siempre un placer encontrar estas joyas venidas de Japón que se editan en España.