«Hola, jovenzuelos: Soy Luis Piedrahita y quiero presentaros el libro más divertido del siglo XXI, A mí este siglo se me está haciendo largo. En él escribiré sobre el queso. ¿Que qué es eso? Eso es queso. Escribiré sobre las tapas de los retretes. ¿De qué va este capítulo? Va de retretes, Satanás. Escribiré sobre las bayetas y los trapos, y explicaré cómo todo trapo atrapa todo. Escribiré sobre el marisco, pues del mar más arisco sale el mejor marisco, y escribiré también sobre el estornudo y el hipo, tan diferentes y a la vez tan distintos. En definitiva, escribiré sobre todas aquellas cosas que demuestran que este siglo ha empezado equivocándose, trastabillando, y que se nos va hacer muuuuy largo… Escribiré sobre todas esas minucias e insignificancias que acumulamos por los rastrillos y los cajones de casa, como las canicas, los clips, las encías de los galápagos, la pelusilla que se nos queda en el ombligo. De todas esas cositas pequeñas que a la larga son las que hacen de la vida algo realmente grande y de este libro algo imprescindible como el respirar, necesario como el pestañear, apetecible como el bostezar y gratificante como el rascarse. ¿Estás listo para reírte del siglo más largo de todos los tiempos?»
Admiro mucho al polifacético Luis Piedrahita. Abarca muchas facetas, y todas las borda. Director de cine, ilusionista, cómico monologuista, guionista y escritor. Tiene la cabeza muy bien amueblada.
En su faceta de monoguista, es uno de los mejores desde hace muchos años. Junto con Leo Harlen, es de esas personas que no te cansas de ver en directo. El presente volumen es una recopilación de sus monólogos, y tiene varios títulos ya publicados. El lector tiene asegurada una lectura muy divertida, aunque, como es normal, no todos tienen el mismo nivel. En cualquier caso, contiene reflexiones cuasi filosóficas que te dan que pensar. Una lectura ligera, para “picar entre horas”, que te deja con una sonrisa en la cara, y con ganas de irte a tomar una caña con Piedrahita.
This was a good read if for no other reason than to pump up my Spanish vocabulary and understanding of humor here in Spain. This is a collection of humorous essays in which the author, a rather well-known Spanish comic, dissects just about every aspect of modern culture on the peninsula (I have never fucking spelled that word correctly in my life, and I didn’t here).
He takes this deconstruction process way too far in many cases, and by “too far” I mean well past any hope of beating even the slightest chuckle out of the material, but I’ll give him some slack because I realize that he’s trying to get a book-length manuscript out of this. I thoroughly enjoy reading essays of any sort so I welcome these forays into the often absurd and silly.
Perhaps my favorite line from the book:
El sexo en el matrimonio es como los museos de la propia ciudad: puedes ir cuando quieras y por eso no vas nunca. Eso sí, cuando vas de visita a otra ciudad intentas visitar todos los que puedas.
Classic Piedrahita. Con este ya son tres libros que he leído de Piedrahita y tres libros que me han gustado mucho. Es capaz de transformar objetos, comida, herramientas y otras cosas de la vida cotidiana en pequeños monólogos con los que me he reído mucho. Muy grande.
Ha sido una lectura amena, entretenida y logra sacarte más de una sonrisa, pero la verdad es que prefiero oír al autor en acción.
Unas frases para el recuerdo: -Esto te interesa. Hazme caso. El algo sólo para clientes preferentes. - ¿Y cuáles son esos clientes? - Clientes a los que preferimos estafar.
-Hay personas "pisapapeles", esos pesados que no los vuela ni con la turbina de un avión, y personas "marcapáginas", que aparecen en una página de tu vida y hacen que recuerdes ese momento para siempre.
No puedo leer a Luis en público porque empiezo a reírme y la gente me mira con cara "oh pobre chica tan guapua y loquita" :D En fin el rey de las cosas pequeñas roba más de una carcajada
En manos de Luis Piedrahita, cualquier objeto de uso cotidiano puede convertirse en objeto de un minucioso análisis. Nadie como él para describir las experiencias que tenemos exprimiendo una naranja, leyendo una revista en la sala de espera o vistiendo un traje. Desde lo más palpable a lo más metafórico, cada monólogo está lleno de ironía, juegos de palabras y situaciones inverosímiles. Se ríe hasta de las supuestas curiosidades reales que él mismo adjunta al final de cada capítulo.
Sorprende ver que la inteligencia del autor parece no agotarse, después de tantos años, libros y monólogos en directo. Hay que reconocerle una mente inquieta que nos sigue regalando lo más sorprendentemente minúsculo de nuestras capacidades humanas.
Le doy mucho mérito a este hombre por realmente hacerme reír con los primeros capitulos, ni Joan Rivers lo logró.
Sin embargo como buen libro de humor cuesta mantener el nivel y eventualmente pierde la gracia.
De igual forma es un muy buen libro sobre las cotidianeidades de la vida y esas cosas que todos alguna vez pensamos y nadie supo bien como decir hasta que vino Luis y las dijo.
A mi este libro de me hizo largo. Claramente no entiendo el sentido del humor español pero además intentando buscar justificativos es un libro del 2014.
Me pareció aburrido, una perdida de tiempo y un vivo sexista en algunos chistes que no tenían nada que ver con lo que contaba.
A continuación una parte del texto para que cada uno saque sus propias conclusiones.
- cuarenta grados bajo cero. Date una ducha, a ver si tienes huevos. Y no lo digo metafóricamente. Mira a ver si están, peque desnudó y a cuarenta grados bajo cero,’zzz desaparecen.
- Hay algunos esquimales que mueren sin haber visto una teta. Algunos no han visto ni las suyas.
Humor demasiado inteligente, con vocabulario a veces tan culto que te ries por compromiso. Nunca pensé que mirar tantas palabras en el diccionario para entender los monólogos de Luis Piedrahita, porque pienso que cuando le escuchas contarlos se disfrutan más que leídos. Aún así admiro la gran habilidad de este hombre para hablar de cualquier cosa mundana. Leeré el resto de sus compilaciones de monólogos para comprobar si son tan enrevesadas como en el caso de este libro.
El clásico libro de cabecera, para picar entre horas. Fácil de leer, bien construido, inmejorablemente escrito. Si no conoces a Piedrahita lo conocerás y, si ya lo conoces, te enamoraras del libro. Como única pega, diría que, precisamente si conoces su obra, te sonarán un cuarto de las páginas...
Me ha parecido más divertido que el “Dios hizo....” más ameno con temas súper originales y me ha logrado sacar más de una sonrisa. Incluso alguna carcajada.
Entretenido, ameno y súper divertido. Libro que puedes leer cuando quieras, elegir apartados salteados y volverlo a leer mil veces más ya que cada apartado habla de algo diferente. Fácil de leer.
la idea és bona, i els comentaris finals de cada capítol son interessants, però el sentit de l'humor i les gràcies que hi fa en fan una lectura pesada i finalment repetitiva.
Piedrahita es un crack. Eso es innegable. Si bien es cierto que éste libro no me ha dejado el mismo sabor de boca que el anterior que leí, sí que he podido rescatar frases con un humor increíblemente inteligente, como ésta:
"No sólo la materia del universo se divide en marcapáginas y pisapapeles: las personas también. Hay personas pisapapeles, esos pesados que no los vuelas ni con la turbina de un avión, y personas marcapáginas, que aparecen en una página de tu vida y hacen que recuerdes ese momento para siempre. Todos sabemos qué tipo de persona somos. Yo soy pisapapeles."
Y es que no sólo con humor inteligente ha pretendido conquistarme con éste libro, sino con referencias al final de cada capítulo y una especie de refrán al principio. Todo muy bien hilado y edulcorado con absurdeces que todos hacemos durante nuestra cotidianidad. Un libro que se lee sólo y con el que me he sacado unas cuantas risas, aunque más al principio que al final, y como he dicho anteriormente, no se iguala al libro Dios hizo el mundo en siete días... y se nota, pero aún así, sigue siendo un grande.
A mí este siglo se me está haciendo largo de Luis Piedrahita es un libro cargado de monólogos cómicos, originales y en muchos casos de humor inteligente y cotidianos con los que prácticamente todos nos vamos a sentir identificados y esa es la clave para que las risas estén aseguradas. Así que se lo recomiendo a todo el mundo. Y la NOTA que le doy es un 8 de 10, porque me ha faltado que el autor estuviera incluido en el libro ;)
"La vida no es otra cosa que una sala de espera. Esperas para hacer la digestión y poder bañarte en la piscina, esperas que ese día baje a la piscina la chica que te gusta, esperas a que te conteste un whatsapp, esperas para sacarte el carné de conducir y, cuando lo tienes, la esperas en el portal, esperas que llegue la noche perfecta, ella se queda en estado de buena esperanza, os desesperáis un poco pero al final la esperas en el altar, esperas a que esté libre el cuarto de baño, esperas para ir al médico y, un día, sin que nadie se lo espere, te mueres".