El color del tiempo reúne por primera vez la obra poética completa de Clarisse Nicoïdski, una de las escritoras más delicadas y secretas de lo que alguna vez fue nuestra lengua. Su obra está escrita en sefardí, el antiguo español que hablaban y conservaron –casi intacto– los judíos al momento de su expulsión de España. Los poemas de Nicoïdski son una parte de la oscura raíz de donde nace nuestro idioma, a veces dulce, a veces amarga; son la memoria de lo que pudo ser, de lo que fue arrojado al exilio o a la hoguera. Una lengua calcinada donde aún arde un invisible fuego; un paréntesis en la historia; un temblor del tiempo.
El sefardí, a pesar de lo que dicen lingüistas y críticos, no está muerto. Al igual que la infancia, al igual que el paraíso perdido, surge cada día, como un remordimiento, como el más hermoso recuerdo, o como una presencia oculta en la memoria de nuestra lengua. Estos poemas son la prueba. Estos poemas son algo de lo poco que nos queda, los restos, el esplendor, de nuestro paso por el paraíso.
«a la mañana del lugar caminaron los despiertos déjame tu voz dame el color del tiempo para cambiar los ojos para pasar cerca del río viene el sol se va un aire de lluvia cargada como un velo de recuerdos agáchate toma la hierba en tus manos es el pasado»
“si me dieras tus ojos podría hacer con uno un barco del otro la vela si me dieras tus ojos podría tomar los caminos del mar (...) por no ver por sólo llorar”.
“la luz me está mirando”
“te quedas en lo alto de la espera como si quisieras jugar sin saber”
“Queda el temor de que un día roto de ansia el sol se apague”
“a la mañana del lugar caminaron los despiertos déjame tu voz (...) agáchate toma la hierba en tus manos es el pasado (estu es lu pasado)”
“una lágrima colorada como vino (...) estás solo dame tu mano”.
“me da la frescura que estuve buscando en el agua”
“si dispartó un día di sintir ariirsi las strellas”
“ven cerca de mí tengo las manos abiertas de esperar ven te ruego ven”
“y nos iremos por el camino que lleva cerca del calor calor del mar”
El color del tiempo es una de las grandes obras en lengua judeoespañola y Clarisse Nicoïdski, una de las grandes autoras sefardíes del siglo XX. Su poesía está llena de sensualidad y un erotismo intenso, pero también de nostalgia y melancolía hacia una cultura y un pueblo deshechos a los que se les agota el tiempo. Como testimomio es conmovedor. Como obra poética es embriagador. Sea como sea, supone un reto para quien lee, sobre todo si es de España (o Sefarad), no por su dificultad intrínseca, sino por su poder expresivo, que quema y hay que tocar con cuidado.
3.5 stars Beautiful poetry from a language I didn't know. The similarities with modern Spanish are astounding. The poetry is a bit like little morsels of reflection or thoughts.
"me agrada quedarme frente a estas flores del colorado cae la sangre me da la frescura que estuve buscando en el agua..."
Esta edición viene tanto en sefardí como en español (genial idea dejar el original, pues se disfrutan de un modo distinto.) Lo único que es una verdadera lástima, es que éstos sean los únicos poemas de Clarisse Nicoidski.