¿Y si el más allá estuviera más acá de lo que imaginamos?
Eva se murió. Sin querer, claro.
Y desde “el cielo” —o lo que sea este sitio raro donde todo se ve más claro— nos cuenta, con ironía y verdad, todo lo que aprendió demasiado tarde… por si a alguien le sirve a tiempo.
Este libro no intenta arreglarte la vida.
Pero puede hacerte compañía mientras la vives.
Habla de cosas que duelen, pero también de las que abrazos largos, intuiciones raras, almas espejo, planes que no salen… y todo eso que no suele venir explicado en el manual de ser persona.
Está escrito con humor suave, con verdad y con una voz que a veces tropieza, pero no deja de hablarte.
Si alguna vez te has sentido un poco perdida, un poco roto, un poco “mucho”…