No conocía nada de Jack London, pero debo decir que la precisión de sus relatos me fascinó. Y es que no es fácil-al menos para mí- encontrarse con un protagonista no humano. Me hace sentir como si estuviese leyendo una historia infantil, pero éste no es el caso. Tanto Batard como El llamado de la naturaleza son dos historias maduras, increíblemente contundentes, que remiten a lo más instintivo del corpus del ser vivo. Ambas historias se retuercen alrededor del dilema entre la "educación" y lo más constitutivo, inherente al ser vivo: eso que, casi siempre, llamamos "instinto".
Cada historia juega con esa dualidad a su manera. Si el perro Batard termina por condenarse a su educación basada en el maltrato, Buck, el protagonista de "El llamado de la Naturaleza", termina por confiarse a su instinto, con todas las implicaciones que ello trae. Ambas historias son excelentes. Si bien no tiendo a leer mucho de este género, considero que London tiene demasiada fuerza y precisión en su relato. Ninguna palabra, menos un párrafo, sobra.