Prosas de Justo Sierra, de la colección de Biblioteca del Estudiante Universitario editada por la UNAM. No esperaba demasiado sin embargo me sorprendió de buena manera. El libro está conformado por cuentos, prólogos a obras de Rubén Darío y Manuel Gutiérrez Nájera que no hacen sino provocar en el lector (o al menos en lo particular) ir y leer la obra de los poetas; así como textos históricos sobre Grecia, Alejandro Magno, Carlos V y la Conquista de México. Para el final se encuentran algunos discursos dados por Sierra, así como una carta hacia su hija. En cada párrafo es notoria la inteligencia de Sierra y su identificación con el mundo clásico. Sus cuentos están plagados de referencias al mundo grecolatino,en especial a Homero; su estilo aunque a veces llega a ser cansino por lo saturado y excesivamente romántico (?), deja descubrir entre líneas ideas distintas a los lugares comunes que generalmente inundan cualquier comentario sobre su obra y sobretodo, haciendo honor al título de la obra, aparecen líneas y párrafos por demás valiosos.
Sobre la música, Justo Sierra en La Sirena dice:
"¡Ah! sí, la música lo suaviza todo; es el esfumino de ese dibujo eterno que se llama la naturaleza."
"Las cosas grandes y las pequeñas en la naturaleza, el hombre y la sensitiva, el océano y el cocuyo, todo cuanto se mueve, cuanto ilumina, cuanto siente, tiene un momento dulce, una sonrisa o una lágrima y ese momento es esencialmente musical."