Una americana rebelde. Un conde inglés orgulloso. Un amor que desafía todas las reglas de la Regencia.
Mackenzie Darlington ha sido enviada a Inglaterra con un único propó conseguir un matrimonio ventajoso que no desea. Lo que anhela de verdad es recuperar su libertad en Estados Unidos. Pero en el condado de Redgrave pronto descubre que escapar de las expectativas sociales será mucho más difícil de lo que imaginaba.
En su lucha contará con inesperadas Rose Wang, hija del barón chino de la región, y Julia Hastings, la joven hija de un vizconde cuya familia ha caído en desgracia. Juntas deberán enfrentarse a secretos, rumores y un mundo que espera que callen y obedezcan.
Lo último que Mackenzie esperaba era cruzarse con Edward Pembroke, Conde de Bluegarden. Altivo, hermético y el soltero más codiciado de la temporada. Entre ellos nacerá una guerra de voluntades que pronto se convierte en fascinación peligrosa.
Ella es extranjera, de ideas progresistas y belleza cautivadora. Él es un aristócrata rígido, atrapado en tradiciones oxidadas. Ninguno está dispuesto a ceder… hasta que el deseo y el amor los obliguen a rendirse.
Desafiando al Conde da inicio a la saga Corazones en Redgrave: romances históricos en la Inglaterra de la Regencia, llenos de pasión, coraje y libertad, para todas aquellas lectoras que sueñan con ser protagonistas de su propia historia de amor.
Para fans de Jane Austen y Los Bridgerton.
Una saga romántica en la Inglaterra de la Regencia.
Desafiando al conde es una historia de época que, sinceramente, me ha gustado mucho. Me encanta que se incluyan personajes de diversas nacionalidades en este tipo de historias, porque todos sabemos cómo se trataba a los migrates de aquella época, así que, para mí, eso ya es un punto a favor.
La historia de Mackenzie y el resto de personajes entretiene desde el principio y, siempre soy del team de que la trama sobrepasa el desarrollo narrativo si se sabe contar bien.
No suelo leer este tipo de novelas, pero esta me ha sorprendido gratamente. Tiene romance, un toque spicy y bastante cotilleo, todo acompañado de un humor muy contemporáneo. Sin duda, la disfruté mucho.